UN PADRE QUE NO SE CANSÓ DE BUSCAR JUSTICIA PARA SU HIJO

Expolicía denuncia a sus compañeros por homicidio

Se trata de la muerte de Charles Ferreira ocurrida en Salto en el año 2007.

En el año 2009 se llevó a cabo la reconstrucción del presunto accidente. Foto: Diario El Pueblo
En el año 2009 se llevó a cabo la reconstrucción del presunto accidente. Foto: Diario El Pueblo

Juan José Barreto pasó más de una década buscando la verdad y ahora parece estar cerca de alcanzarla. El sábado 21 de abril de 2007 su hijo Charly, de 17 años, fue a un baile en el local "El Tropezón", en las afueras de Salto. Esa noche tocaba la banda "Sonido Profesional" y el lugar estaba repleto de jóvenes.

El cuerpo del joven apareció horas más tarde sobre el kilómetro 11 de la Ruta 31, cerca de la localidad de San Antonio de donde era oriundo. Presentaba signos de aplastamiento de cráneo. En aquel momento la Policía atribuyó la muerte a la posibilidad de que la víctima hubiese sido arrollada por un automóvil, que nunca se ubicó.

Durante el año 2013 el padre del joven contó al diario El Pueblo los detalles de aquellos fatídicos momentos. Declaró que él estaba en su casa cuando a la hora 5:30 llegó un policía. El uniformado le dijo que debía acompañarlo a la seccional segunda porque su hijo había sufrido un accidente y estaba internado en un hospital. Espero tres horas. Al final, tras discutir con un oficial, le anunciaron que Charly estaba muerto.

Lloró un rato y pidió para reconocer el cuerpo de su hijo. Los efectivos de la seccional no lo dejaron y volvió a discutir. Se fue al hospital local pero ya habían llevado el cadáver al Cementerio Central. De inmediato reconoció a su hijo. Vio que tenía un golpe en la cabeza y que las ropas estaban intactas.

Barreto comenzó entonces un lento peregrinaje para saber qué había sucedido y quiénes eran los responsables. Buscó testimonios, se presentó varias veces ante la Justicia y logró que se realizara una segunda autopsia pero nunca obtuvo las respuestas que tanto ansiaba.

Llegó un momento en que se distanció de las autoridades del Poder Judicial y se dedicó únicamente a salir en los medios para reclamar justicia.

Testimonio.

El día menos pensado ocurrió lo inesperado. Uno de los policías que hacía guardia en aquel baile resolvió ofrecer su testimonio con su versión de los hechos.

Se trata de Leopoldo Raúl Márquez Correa, un efectivo policial que fue dado de baja durante el año 2017 mientras sufría una seria lesión de columna que le impide "hacer cualquier tarea". Sin embargo, el Ministerio del Interior no lo reconoció y terminó por desafectarlo del servicio, según indicó el expolicía al abogado de la familia del fallecido, Walter Enmenegger.

"Esta familia necesitaba saber la verdad", afirmó el exfuncionario policial que dijo temer por eventuales represalias de sus excompañeros involucrados en sus declaraciones.

En ese contexto, Márquez aceptó contar su versión de los hechos en un programa de radio conducido por el periodista Juan José Díaz. El cronista grabó la entrevista en presencia del padre y otros familiares de la joven víctima.

"En un momento dado vemos que el dueño del local venía con Charles prendido del cogote y se lo entrega al cabo E. que estaba en la puerta; él se lo tira a S., que era sargento. Fue todo muy rápido, el muchacho le hablaba a S., le decía no seas malo. Y ahí el otro le pega un bastonazo en la nuca. Sin motivo; el muchacho no estaba desacatado, era algo que se arreglaba diciéndole que se callara", contó el expolicía.

Márquez indicó que tras el golpe, el sargento S. resolvió salir del lugar en el móvil con el joven herido.

"A eso de las cuatro de la mañana hubo unas detenciones, cosas de rutina en un baile. Otros patrulleros nos ayudaron a llevar a los seis detenidos al hospital. Cuando íbamos pasando frente al estadio el encargado de la seccional le informa a S. que hay un fallecido en la Ruta 31 y que tiene que ir al lugar porque el jefe de día M.R. ya estaba ahí. Cuando S. desciende del patrullero en el hospital me dice: Se me fue la mano. Nunca más me olvidé. Yo no entendía nada. Vi el bastonazo y él me dijo eso", afirmó.

Márquez sostuvo que luego de dejar a los detenidos en el hospital, los efectivos policiales que participaron en el episodio fueron trasladados a la seccional segunda. "Allí estaba todo el comando (de la Jefatura), estuvimos hasta las once de la noche aproximadamente", dijo.

Versión.

El periodista Díaz le consultó si había dado esta versión ante la Justicia. "No, la planificación de lo que teníamos que decir fue armada en la (seccional) segunda por el sumariante J.E.P.; fue el cerebro que armó pieza por pieza. Una vez que él tomó conocimiento de que yo iba a llegar algún día a este momento, a decir la verdad, comenzó a seguirme por todos lados, a sancionarme y abrirme causas desde abajo de la tierra hasta que logró la destitución. Todo está en mi expediente", aseveró el expolicía.

Consultado sobre si está dispuesto a presentar su testimonio ante la Justicia, Márquez afirmó que sí. "La juez o fiscal me va a entender, si les mentí, la Justicia se encargará pero esta familia merecía saber la verdad", indicó.

Presentación.

El abogado Enmenegger confirmó a El País que en la jornada de hoy se presentará en la sede penal de 4º Turno para agregar al expediente estas nuevas pruebas de testimonio del expolicía 11 años después del trágico hecho.

La carátula del expediente judicial se denomina "Ferreira, Charles Mauricio, su muerte".

Pasaron distintos jueces y fiscales pero los avances sobre la causa no se concretaron debido a que faltaban pruebas o testimonios que permitieran aclarar el episodio.

Una de las versiones que surgieron en el primer momento, era que el joven había sido atropellado por un vehículo luego de que los policías lo dejaron cerca de su casa. Por ese entonces, aparecieron testimonios que indicaban que el responsable de la muerte era un hombre que circulaba en un automóvil Fiat de color blanco.

La Policía de Salto detuvo a un hombre que circulaba en un coche Fiat de color blanco. La Justicia ordenó la realización de pericias de todo tipo sobre el vehículo y su conductor. Nada relacionaba al hombre y su coche con la muerte del joven.

Durante un buen tiempo el conductor cargó con el estigma de ser señalado como el responsable de haber dado muerte al muchacho, según consignaron vecinos de Salto.

También hubo personas que declararon haber visto al muchacho en otro baile que se desarrolló el mismo día en otra zona de Salto. Tampoco fue posible probar ese extremo.

"Picanazos" y "submarino" en investigaciones

En el año 2013, el expolicía Leopoldo Márquez presentó dos denuncias ante la Institución de Derechos Humanos sobre torturas a presos en dependencias policiales de Salto. "Tengo dos expedientes sobre sumergimientos en baldes y picanazos en los testículos a los botijas en Investigaciones", afirmó. Por otro lado, Márquez recordó que algunos de los participantes en el episodio que terminó con la muerte de Charles Ferreira tuvieron una investigación interna por un caso de violencia contra un detenido. "Todo lo que digo está asentado. Yo soy consciente de todo lo que estoy hablando y los riesgos que estoy corriendo de aquí en más. Desde 2011 está en mi historia clínica mi miedo hacia el comando y la Policía", dijo.

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