El gobierno aplica decreto que pide estudios de viabilidad

Ex Paylana paralizada: Fondes ya no la asiste

Los 170 trabajadores de la cooperativa textil Cotrapay de Paysandú (que es la continuadora de la desaparecida Paylana) están en el seguro de paro y le piden al gobierno que estudie la viabilidad de su iniciativa.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Desde fines de junio 170 trabajadores de la ex Paylana están en seguro de paro.

Desde que asumió el nuevo gobierno, los trabajadores no recibieron más recursos del Fondo de Desarrollo (Fondes). La última entrega fue en enero y ascendió a US$ 516.000, dijo a El País la presidenta de la cooperativa, María Irisarri. Algunos de los trabajadores siguen concurriendo a la planta a trabajar de manera no remunerada para terminar de produ- cir telas ya vendidas. La cooperativa produce en base a lana telas para casimies, chaquetas y trajes.

La administración Vázquez, de este forma, está aplicando un decreto que emitió en marzo que establece que los proyectos que reciban recursos del Fondes deberán tener estudios de viabilidad, algo que en este caso no se completó.

La Junta Departamental de Paysandú analizó la situación la semana pasada. Por su lado el diputado sanducero por el Partido Nacional, Nicolás Olivera, pidió este mes al presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, el frenteamplista Alfredo Asti, que ese cuerpo trate el tema y que se busque un marco legal específico que permita continuar con la asistencia financiera al emprendimiento. Olivera dijo a El País que a los trabajadores les costó conseguir mercados para sus productos y que los tres diputados sanduceros están buscando algún tipo de solución.

En una sesión realizada el 16 de junio pasado, el presidente del Instituto Nacional del Cooperativismo (Inacoop), Gustavo Bernini, dijo en la comisión de Diputados que "en este momento tenemos dificultades con Cotrapay porque no tenemos ninguna norma que nos habilite a dar nuevos financiamientos; esa es una limitante objetiva".

"Inacoop no tiene fondos para dar; no puede. Si lo hiciéramos, lo más probable es que tuviéramos una denuncia penal. Ni qué hablar que el tema nos provoca sensibilidad. Yo me instalaría en Paysandú hasta que aclare. (...) Lo que tenemos que hacer es hablar con la Intendencia, con el gobierno nacional, con los legisladores del departamento y buscar alguna alternativa. Mientras tanto los trabajadores van a estar en el seguro obviamente con un golpazo anímico importante, pero no depende de Inacoop. En todo caso, Inacoop es el mensajero; no es el responsable", agregó Bernini.

"Trabajar acá".

Irisarri dijo que los trabajadores no quieren cursos de capacitación. "El gobierno no ha tenido comunicación con nosotros. Somos trabajadores textiles, tenemos un oficio, máquinas, queremos trabajar acá, en esta fábrica que recuperamos hace cuatro años y que es emblemática para Pay-sandú", señaló.

Hasta ahora la cooperativa recibió US$ 6 millones provenientes del Fondes que debía comenzar a devolver en septiembre del año próximo. En septiembre de 2014 los trabajadores llegaron a un acuerdo con el Fondes que suponía dos entregas más luego de la realizada en enero, que no se concretaron porque no se completó la evaluación del proyecto.

El sindicato dijo en un comunicado que "el nuevo gobierno no reconoce todas las dificultades económicas que se generaron porque se dio mal el dinero, porque no se escucharon nuestras recomendaciones en estos dos años, ni todo lo alcanzado hasta ahora". "Sobre todas las cosas, no se reconoce que nosotros decidimos gestionar la fábrica porque el gobierno nos iba a apoyar, somos trabajadores, no tenemos capital, y solo contamos con nuestro conocimiento, nuestro trabajo y la experiencia", agrega .

Irisarri sostuvo que las zonas francas reciben subsidios así como la producción de cerveza y que si bien los trabajadores reconocen que recibieron fondos del Estado, consideran que en este caso su uso apuntaba a mantener empleos.

SABER MÁS

Necesita US$ 8 millones

Estaba previsto que en 2017 la cooperativa comenzase a ser superavitaria. Cuando se reabrió, se calculó que necesitaba un capital de US$ 8 millones para comprar maquinaria, materia prima y repuestos. Varios de los trabajadores involucrados tenían más de 30 años de trabajo en la empresa cuando Paylana cerró. El Fondes, del que recibieron recursos, es una bandera del Movimiento de Participación Popular que con él pretende impulsar las empresas autogestionadas y cooperativas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados