UN PARO QUE DEJARÁ SECUELAS

Estaciones y gobierno en posturas irreductibles

Las empresas evaluaron el paro positivamente y analizarán la posibilidad de nuevas medidas.

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El 85% de las estaciones de todo el país no expendió combustible. Foto: F. Flores

La paralización de dos días en la venta de combustibles terminó a las 0 horas de hoy, pero el cruce de críticas y acusaciones entre el gobierno y los propietarios de las estaciones de servicio y el persistente desacuerdo entre las partes hacen posible que en los próximos días haya otra medida de protesta.

La Unión de Vendedores de Nafta (Unvenu) evaluó que el 85% de las estaciones de servicio no vendió combustible en adhesión a la protesta de la gremial contra los planes del gobierno de modificar el sistema de distribución. La directiva de la gremial se reunirá hoy por la tarde y convocará a una nueva asamblea para los próximos días y espera que rápidamente se conforme un ámbito técnico de discusión. La asamblea podría decidir otra protesta.

El gobierno fustigó a los estacioneros con dureza, pero también se alzaron voces oficialistas, como la del senador Rafael Michelini, que pidieron diálogo. Legisladores de todos los partidos se comunicaron con Unvenu ayer para conocer cuál era la situación.

En Unvenu molestaron las inspecciones de Ancap que en al menos tres departamentos (Paysandú, Tacuarembó y Montevideo) fueron acompañadas por la Policía, según fuentes de la gremial.

El gobierno cuestionó a los estacioneros. Aunque el presidente Tabaré Vázquez dijo el lunes desde Brasil que en el país no había desabastecimiento de combustible, el vicepresidente Raúl Sendic sostuvo algo distinto ayer. "En este caso estamos frente a una medida que pone en una situación de desabastecimiento a una parte importante del país", sostuvo Sendic.

El ex presidente de Ancap señaló que durante su gestión que no faltara combustible "fue un desvelo permanente". Y defendió el nuevo sistema que bajaría a un tercio de las estaciones los pagos que les hace Ancap en un 38%.

"Es adecuado porque permite dar una batalla frente a la concentración de bonificaciones en un pequeño grupo de estacioneros", sostuvo. Según el vicepresidente, hoy un 20% de los empresarios recibe el 80% de las bonificaciones.

La ministra de Industria, Carolina Cosse, manejó cifras para defender los planes del gobierno. Explicó que "tenemos que emprolijar Ancap" y que no se puede seguir pagando US$ 273 millones por año a los estacioneros. Mencionó que el sistema de distribución tuvo un costo total entre junio de 2015 y julio de 2016 de US$ 362 millones. Cosse, en declaraciones a Canal 4, consideró que "son pocos los estacioneros que están liderando esto" y aseguró que se ha dialogado mucho con ellos.

Según la ministra, algunos dan descuentos de hasta 80% y financiación a seis meses. Y ejemplificó que en las grandes estaciones las bonificaciones solamente bajarán de $1,590.00 mensuales a $ 1,509.000 al mes. Todo el rediseño del sistema de distribución busca bajar los costos en un 10%, explicó.

El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, hizo una lectura política y sostuvo que "es bastante notorio el posicionamiento político de algunos dirigentes de la Unvenu". "Llama la atención el apoyo de algunos medios de comunicación a este tipo de medidas que si las hubieran tomado otras organizaciones, no estarían diciendo lo mismo", dijo Murro aunque no especificó a qué medios de comunicación se refería. "Cuando el gobierno, en defensa de la población, anuncia que se tomarán las medidas que legalmente se pueden tomar, la reacción fue compararlo con la dictadura", acusó. Es que la presidente de Ancap, Marta Jara, anunció que se podrían imponer multas a las estaciones y que se les realizarían inspecciones. Hasta ayer, sin embargo, no se habían verificado multas.

Gremial dura.

La Unvenu se mostró dura y se felicitó por el nivel de adhesión que tuvo la protesta que, según sus relevamientos, llegó a ser del 85% y abarcó a estaciones grandes, pequeñas y medianas. Su presidente, Daniel Añón, respondió a Murro negando cualquier trasfondo político a la medida de protesta. "Le diría: Ernesto, estás equivocado. Nada más lejos de eso. En la directiva de Unvenu debe haber gente de todos los partidos", dijo Añón.

"Lo importante es que tanto el Ministerio de Industria como Ancap nos citen. No dejamos de apostar al diálogo. Lamentablemente se tuvo que llegar a esto", señaló. Los planes del gobierno, que comenzarían a aplicarse el 1° de enero pueden llevar al autoservicio algo que, no es lo que quiere la gremial que entiende que es mejor la atención personalizada de los automovilistas, señaló.

Michelini insinuó una autocrítica y escribió en Twitter que "seria bueno que todos, ministros incluidos, "bajemos la pelota" con respecto a la distribución de gasolina, y nos pongamos a dialogar".

La mayoría son pequeñas.

En Uruguay hay unas 480 estaciones de servicio, de las que el 60% son micro y pequeñas empresas. El 20% tiene menos de cuatro empleados. El pasado 1° de julio se incrementaron los salarios del sector 3,75% y debería haber otro aumento el 1º de enero. Los estacioneros pidieron el "descuelgue" del convenio salarial del sector para no afrontar ese pago. Entienden que los cambios en las bonificaciones no les permite hacerlo. En las estaciones de servicio trabajan 8.430 personas.

Un enfrentamiento que lleva largo tiempo.

El pasado 28 de julio el Directorio de Ancap había congelado la bonificación que le paga a los estacioneros como consecuencia de sus dificultades financieras. Luego ha seguido haciéndolo mes a mes.

Esto lleva al presidente de la Unión de Vendedores de Nafta, Daniel Añón, a sostener que Ancap ni siquiera cumple con la paramétrica que la propia empresa había modificado unilateralmente. Esa modificación anterior ya fue recurrida ante la justicia, hace cuatro años, por 220 empresarios. Si bien el directorio de Ancap aún no las aprobó formalmente, el gobierno quiere que la empresa pública tenga un nuevo sistema de franjas, que implicaría bajar sus pagos el 38% a un tercio de las estaciones, unas 190. El gobierno quiere introducir las nuevas modificaciones a partir del 1° de enero. Está claro, de todas formas, que los cambios en las bonificaciones no traerán modificaciones al precio al público de los combustibles que no ha variado este año. La oposición sostiene que con esta congelación Ancap se está capitalizando de manera indirecta.

El acuerdo salarial en el sector de las estaciones de servicio fue firmado en 2015 y tiene vigencia hasta el 30 de junio de 2018. En la gremial de estacioneros calculan que, como consecuencia del congelamiento en las bonificaciones, se redujeron 10% las utilidades de las empresas.

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