SORPRESA Y MALESTAR

Embajadora israelí se quejó a Vázquez por voto en ONU

Ben-Ami dijo que otras “atrocidades” pasan “sin atención” del gobierno.

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La embajadora de Israel y el presidente Vázquez apenas intercambiaron miradas. Foto: R. Figueredo

En una actitud poco frecuente en el mundo diplomático, la que fue ambientada desde la Cancillería israelí, la embajadora de ese país en Montevideo, Nina Ben-Ami, se quejó ante el presidente Tabaré Vázquez de la posición adoptada por Uruguay en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en torno a los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este, declarándolos ilegales.

En el estrado armado para presidir la ceremonia de inauguración del Centro de Vigilancia y Monitoreo de Maldonado estuvieron el presidente Tabaré Vázquez, el ministro de Defensa Jorge Menéndez y el intendente Enrique Antía.

El discurso de la embajadora comenzó resaltando el acuerdo alcanzado para instalar las cámaras de seguridad por parte de una empresa de su país.

Ben-Ami continuó destacando el pasado en común de ambos países al recordar la figura del embajador uruguayo Enrique Rodríguez Fabregat y la estrecha y larga amistad entre los dos países.

Pero, de inmediato, el tono de su alocución tomó otro giro: "Permítanme unas palabras sinceras en este momento sobre un hecho reciente. Debo decir que estamos decepcionados por el apoyo del gobierno uruguayo a la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que ataca a Israel, el único país democrático en el Medio Oriente, mientras que otras atrocidades y conflictos mucho más graves pasan sin atención", afirmó.

Al escuchar la crítica, el primer mandatario se mostró serio y sin mirar a la diplomática.

Las palabras de Ben-Ami provocaron malestar no solo en Vázquez sino también en otros jerarcas del gobierno nacional presentes en el acto, y también cierta incomodidad en el dueño de casa, Enrique Antía.


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Pese a la incomodidad de las autoridades uruguayas, la embajadora siguió con su discurso sosteniendo que Uruguay "se alejó de la tradicional amistad y apoyo que ha caracterizado las relaciones entre nuestras naciones. Es nuestra obligación señalarlo porque valoramos mucho esta amistad", añadió.

No conforme, Ben-Ami abundó en sus críticas asegurando que la postura uruguaya "es una desilusión en nuestra perspectiva", al considerar que la votación en la ONU "premia al terrorismo palestino y crea la falsa ilusión de que es posible llegar a un acuerdo sin negociaciones directas de ambos lados".

Respuesta.

Tras la embajadora, hizo uso de la palabra el subsecretario del Ministerio del Interior y hermano del presidente, Jorge Vázquez, quien no contestó a sus dichos.

El que sí lo hizo fue el intendente Enrique Antía: "Hoy la comprendo porque quiere al Uruguay, nos quiere a nosotros (…) la comprendo por lo que ha pasado a nivel internacional. Pero tenemos la suerte que en este país pueda con libertad, en una mesa de trabajo, con la sonrisa de todos, expresarse con esa libertad que hemos construido los uruguayos durante muchos años", dijo dirigiéndose a la diplomática.

El presidente aplaudió las palabras de Antía mientras seguía sin mirar a la embajadora.

Un integrante de la comunidad judía reconoció que las palabras de la embajadora no fueron improvisadas. Los cuestionamientos que formuló fueron ordenados por un superior jerárquico en la Cancillería israelí, reconoció el informante.

La Agencia Judía de Noticias informó en la mañana del lunes que la embajadora no participaría del acto. Con el correr de las horas la representación en Montevideo negó la información y aseguró su presencia, lo que finalmente ocurrió.

Vázquez, inescrutable, continuó con el acto. Al final del mismo, a la hora de cortar la cinta, le pidió al intendente Antía la tijera para realizar el tradicional corte. "Señora embajadora", le dijo el primer mandatario a la diplomática de forma cortés y amable, entregándoselas.

El acto contó con la presencia de autoridades nacionales y una delegación de directivos de las comunidades judías del país y también de empresarios referentes como el multimillonario argentino Sergio Grosskopf, desarrollista inmobiliario de Punta del Este, Argentina y Estados Unidos.

Acusaciones en la red de antisemitismo.

El integrante del sector frenteamplista Asamblea Uruguay, Sebastián Hagobian, quien también es vicepresidente de la Comisión de Asuntos Internacionales del Frente Amplio, debió pedir disculpas luego de que un tuit suyo sobre el comunicador Orlando Petinatti fuera considerado antisemita en las redes sociales. "Ahora que #Israel propone relación mínima con #Uruguay si se llevan a @OPetinatti y #MalosPensamientos no me ofendo para nada!!!", escribió el dirigente. Petinatti, quien es judío, le respondió: "Cobarde. Eso no es humor, es odio al que piensa diferente. Ah, cobarde es con humor, también...".

Al final, y tras varios intercambios de mensajes, Hagobian escribió: "Es simplemente humor, lástima que no pueda percibirlo así. Aclarando: solo fue un chiste, si a alguien lo molestó le pido (disculpas). No tengo nada contra la comunidad judía, solo muchos amigos. Perdón!". Petinatti le contestó con dos tuits. Por un lado "El #TengoAmigosJudíos nunca falla", y por otro "El mismo que dice no tengo nada contra la comunidad judía le da MeGusta a Los judíos son expertos en victimización. Ese es @sebahagobian". Pero el intercambio no terminó. Hagobian respondió: "El chiste @OPetinatti fue contra tu humor no por tu calidad de judío. Es verdad lo que dicen que no te llega agua al tanque".

La polémica tuvo otras derivaciones porque la senadora de Asamblea Uruguay, Daniela Payssé, acompañó con un "me gusta" el comentario inicial de Hagobian. Luego escribió: "Al me gusta que se cuestiona lo borré. No implicaba agravio a nadie. Simplemente lo fue a un chiste sobre Petinatti, que tomó otra dimensión. Ni racismo ni discriminación ni agravio".

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