Es un uruguayo que trabaja en la seguridad de la sede diplomática

Embajada de Israel: indagan a funcionario por "bombas"

Una persona que trabaja en la seguridad de la Embajada de Israel es la principal sospechosa de colocar el último artefacto explosivo en las inmediaciones de la sede diplomática.

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En noviembre se halló frente a la ex sede diplomática un maletín. Foto: M. Bonjour

Esto confirmaría las versiones del gobierno que indican que los tres aparatos sospechosos fueron colocados para medir la respuesta policial ante una amenaza de atentado.

Según confirmó el juez Néstor Valetti a El País, esta persona es la única que se acercó al lugar donde fue colocado el aparato e incluso realizó movimientos sospechosos. "La forma como camina y la inclinación hacia adelante (que realizó) en la zona donde se encontró el artefacto" hacen pensar que pudo haberlo colocado, dijo Valetti. El juez agregó que el hombre incluso realizó un movimiento con los brazos "como si arrojara algo".

El pasado jueves, en plena feria judicial, el magistrado tomó declaración al sospechoso en calidad de indagado. Según Valetti, el hombre —que trabajaba antes en la seguridad de Hebraica Macabi—, negó haber sido el responsable de colocar el artefacto.

"Él admite que es la persona del video. Dijo que esa inclinación la hace de forma rutinaria para detectar objetos o artefactos y que es parte de su tarea. Pero niega haber arrojado algo. Dice que él no tiró nada", explicó el juez.

El artefacto fue colocado en las inmediaciones del World Trade Center el 15 de junio, dos días antes de que fuera encontrado y luego de que la Policía hiciera su recorrido diario por el lugar. El 16, los agentes realizaron el recorrido con perros por otro sector y el aparato recién fue hallado al día siguiente. Este, además, se suma al aparato menos elaborado encontrado en el lugar en el mes de enero y la maleta sospechosa que se halló en noviembre cerca de la embajada cuando todavía estaba ubicada en la calle Bulevar Artigas.

El sospechoso es un uruguayo de ascendencia judía, cuenta con la total confianza de la embajada y hace muchos años se desempeña en su seguridad. A pesar de trabajar para la embajada, el hombre no cuenta con inmunidad diplomática, razón por la cual fue citado a declarar por la Justicia.

Investigación.

Si bien el caso se encuentra en etapa de presumario, ya se realizaron varias actuaciones.

Valetti destacó las actuaciones de la Dirección de Inteligencia de la Policía, quienes analizaron 72 horas de videos de las cámaras de seguridad del World Trade Center y la propia Embajada de Israel para encontrar al que, hasta el momento, es el único sospechoso. Valetti citó a declarar a los agentes que trabajaron en el caso en calidad de testigos para que explicaran cómo se desarrolló el procedimiento.

Además, se ordenaron pericias a una computadora personal del indagado. Una semióloga que estuvo presente en la declaración del sospechosos realizará, a su vez, una pericia semiológica.

El caso se trabajó con estricta reserva, explicó Valetti, hasta que se puso en conocimiento a las autoridades de la propia embajada.

El País se comunicó con la sede diplomática, pero la respuesta fue que no hablarían de asuntos de seguridad.

Los tres artefactos implicaron un gran despliegue. La Policía, Bomberos, el Ejército y la Justicia actuaron en cada caso investigando la peligrosidad de lo encontrado y las intenciones de quienes dispusieron los artefactos. En cada caso —ante una denuncia o el aviso del escuadrón de perros— la Policía se hizo presente en el lugar, luego Bomberos corroboró la condición de sospechoso y finalmente se dio cuenta al Equipo de Desactivación de Artefactos Terroristas.

Hasta el momento, estos actos solamente habían tenido a un sospechoso: Ahmad Sanad Gol, un diplomático iraní que abandonó el país el 7 de diciembre.

El gobierno uruguayo supo que pertenecía a inteligencia iraní, a pesar de presentarse públicamente como agregado. Desde que Sanad Gol llegó a Uruguay, el gobierno, representantes de Israel y Estados Unidos lo vigilaron. Fuentes del servicio de inteligencia aseguraron que el iraní era activo en "arrear radicales uruguayos". Incluso un alto oficial de Israel confirmó al diario Haaretz que el hombre era sospechoso y fue expulsado de Uruguay.

La tesis de que se miden los tiempos


"Se podrían decir muchas cosas: por ejemplo, que se quiere medir el carácter de la protección que se brinda. Ahí entraríamos en la especulación, y se puede especular para un lado y para el otro. Pero lo cierto es que no tenemos la preocupación de que en este caso eso sea así", dijo el ministro Eduardo Bonomi durante su primera participación en la comisión de Seguridad del Senado.

La versión de que la Embajada está probando la respuesta de la seguridad uruguaya se baraja desde hace semanas y la indagatoria al funcionario de la sede refuerza esta teoría.

"No nos estamos durmiendo, por decirlo de alguna manera; estamos muy preocupados", agregó por su parte el director nacional de Policía, Julio Guarteche, en la comisión del Senado.

SABER MÁS

Protección especial para embajada y colectividad.

En febrero —un mes después del segundo atentado— el entonces canciller y actual secretario general de la OEA, Luis Almagro, solicitó protección especial para la embajada israelí. El pasado el 17 de junio fue hallado próximo a la embajada, en la zona del WTC, el tercer artefacto. Según informa la agencia de noticias EFE, también se solicitó seguridad especial para sus diplomáticos y los actos de la colectividad judía. El año pasado se contabilizaron decenas de pintadas antisemitas en Montevideo y la Ruta Interbalnearia. Si bien esto despertó una alerta, no se pudo confirmar ninguna amenaza.

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