Renovación de los directores sociales en el BPS

La elección en BPS reabre debate de voto obligatorio

Gobierno prevé complicaciones y lamenta que no se haya corregido la ley.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Cientos se movieron para obtener su credencial para poder votar. Foto: D. Borrelli.

Algunos cientos de personas se agolparon en las últimas horas a las puertas de la Corte Electoral a fin de renovar su Credencial Cívica. El apuro es por las elecciones para la renovación de los directores sociales en el Banco de Previsión Social (BPS), que se realizarán mañana domingo y que por ley son obligatorias en los tres órdenes: afiliados activos, pasivos y empresarios. La Credencial Cívica es el único documento que sirve para votar en estas elecciones. No basta con acordarse de la serie y el número o llevar una constancia de una votación anterior. El que no vote deberá pagar una multa de $ 895, equivalente a una Unidad Reajustable.

Ayer el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, lamentó que el Parlamento no haya aprobado un proyecto de ley que presentó en septiembre de 2015 eliminando la obligatoriedad de votar en los órdenes donde se presente una lista única, y corrigiendo algunos problemas de la legislación vigente. Murro prevé que en estas elecciones se registrarán "las mismas complicaciones" que en las anteriores.

En las elecciones del BPS de 2011 el entonces presidente José Mujica no pudo votar porque no figuraba en el padrón electoral, del que fue eliminado porque dejó de aportar cuando pasó del Senado a la Presidencia de la República.

"Está funcionando pésimo el BPS. Cualquier legislador tiene un seguro que sigue cobrando durante meses. Ahí tienen una falta. ¿Por qué el BPS no descuenta del seguro? Es un disparate lo que están haciendo. Se prendieron fuego ustedes. La Corte Electoral tiene que tener criterio político", reaccionó Mujica ante los funcionarios electorales cuando le explicaron su situación.

La obligatoriedad de estas elecciones ha sido motivo de polémica desde la ley de 1992 que estableció la forma de elecciones de los directores sociales en el BPS. La ley 16.241, votada bajo el gobierno del nacionalista Luis Alberto Lacalle, establece que estas elecciones deben realizarse un domingo de marzo del segundo año siguiente de las elecciones nacionales. Fija el voto secreto, obligatorio y personal en cada orden, excepto para los mayores de 75 años.

En junio de 2015, el senador Pablo Mieres, del Partido Independiente, presentó un proyecto de ley para dejar sin efecto la obligatoriedad del voto en las elecciones para directores sociales del BPS, los órdenes del cogobierno en la Universidad de la República, y los consejeros docentes en la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).

Mieres justifica su proyecto en el poco interés que estas elecciones despiertan en la mayoría de los habilitados a votar.

En las elecciones universitarias de 2014, a pesar de la obligatoriedad del voto, el 31,8% de los egresados se abstuvo mientras que el 30,1% votó en blanco o anulado. Por lo tanto, solo el 38,1% de los egresados votaron a alguna de las alternativas presentadas. Algo similar ocurrió en el caso de los órdenes de docentes y estudiantes. Entre los estudiantes se abstuvo el 21,5%, mientras que un 24,3% votó en blanco o anuló el voto, por lo que solo el 54,2% de los estudiantes votó alguna de las alternativas presentadas. Entre los docentes la abstención se ubicó en el 13,6% y los votos en blanco y anulados alcanzaron al 38%, por lo tanto solo el 48,4% votó alguna de las alternativas presentadas.

En las elecciones para el Directorio del BPS de 2011, el 49,7% de los que asistieron a votar lo hicieron en blanco o anularon el voto, lo mismo ocurrió con el 54,9% de los empresarios y el 17,2% de los jubilados. "De modo que la obligatoriedad del voto (…) va en un sentido contrario del interés de un alto porcentaje de los individuos a los que se les establece esa obligación", dice Mieres en la exposición de motivos de su proyecto. "La obligatoriedad actualmente existente transforma, para un importante número de individuos, el acto eleccionario en un trámite burocrático no querido, desprestigiando de esta manera la importancia del acto mismo", argumenta.

Mieres dijo a El País que el martes 15, en la comisión de Constitución del Senado, pedirá que su proyecto sea puesto en el orden del día para su análisis, pero dijo que hasta ahora encontró poco eco en los demás partidos políticos para que se votara la iniciativa.

Tres meses después, en septiembre de 2015, el ministro de Trabajo, Ernesto Murro, presentó un proyecto de ley para dejar sin efecto las elecciones en el BPS en caso de que se presente una lista única en alguno de los tres órdenes. Ya en 2005 y en 2010 el Directorio del BPS había propuesto introducir cambios a la ley de 1992 del gobierno de Lacalle, en particular en la fecha de cierre de los padrones. Y en 2001, bajo el gobierno del colorado Jorge Batlle, se aprobó una ley habilitando que los directores del BPS de los afiliados activos y de los empresarios se eligieran de las organizaciones gremiales que los agrupaban, a través de la presentación de listas de consenso, evitando la elección en los órdenes donde se presentara una lista única.

El proyecto de Murro fue elaborado en consulta con las organizaciones de activos, pasivos y empresarios. Propone además cambiar la fecha de la elección —llevarlas a septiembre en lugar de marzo—, y fija mayores exigencias para la presentación de listas en cada uno de los órdenes. Por ejemplo, una representatividad mínima del 1% de los habilitados en el orden correspondiente, personería jurídica y una antigüe-dad no menor a dos años. También se exige que estas organizaciones sean de carácter nacional y que representen a más de un sector de actividad y de afiliación.

"Lamento que el proyecto no se haya aprobado. El domingo vamos a tener las mismas complicaciones que en las elecciones anteriores. Se le echará la culpa al BPS y a la Corte Electoral. Habrá muchos Mujica", dijo Murro a El País. El ministro agregó que su proyecto tenía el consenso de todos los involucrados y que corregía situaciones como la que pasó Mujica.

Candidatos y listas en los tres órdenes.

En el orden de los trabajadores existen dos listas, la 11 de Ramón Ruiz que es impulsada por el Pit-Cnt y la 16 de Luis Lisboa, que se define como independiente pero es militante del Partido Nacional.

Por su parte, en el orden de los empresarios no habrá competencias de candidatos para el directorio del BPS ya que solamente se presentará Elvira Domínguez, que actualmente se encuentra ocupando el cargo desde la elección pasada. Domínguez representa la lista 22.

En el orden de los jubilados y pensionistas competirán dos listas. La de Sixto Amaro, representando a la Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu) con el número 1, y la de Carlos Sarthou, nacionalista y representante de la lista 2.

Para mañana domingo habrán 4.000 circuitos distribuidos por todo el país. Las mesas receptoras de voto abrirán a la hora 8 de la mañana.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados