SEBASTIÁN CABRERA
Casi una cuestión de táctica política, la bancada oficialista definirá entre hoy y mañana si lleva el veto a la Asamblea General, por más que no hay votos para levantarlo. En el FA creen que la oposición sacaría réditos políticos de esa instancia.
Una opción es terminar el trámite parlamentario y provocar un nuevo gesto simbólico, dejando claras las posiciones en la Asamblea General. A esta posibilidad se afilian varios legisladores que han defendido en forma cerrada la ley de salud sexual, como Mónica Xavier (Partido Socialista), Luis Gallo (Asamblea Uruguay) y Víctor Vaillant (Espacio 609).
Otros creen que ir a la Asamblea General no tiene sentido y que el gesto del oficialismo ya fue suficiente al votar la ley, aún sabiendo que el presidente Tabaré Vázquez la vetaría. Afirman que implicará darle un importante "cachón" a la oposición (que marcará las contradicciones entre el presidente y su bancada) y que inclusive eso implicaría provocar enfrentamientos en la propia bancada frenteamplista.
El diputado Alvaro Vega (MPP), cuyo voto fue fundamental en Diputados para aprobar la ley, tiene esa posición e impulsará hoy ante la bancada del Espacio 609 que se dejen pasar 30 días y quede firme el veto a los artículos de despenalización. "Ya está, terminó. Ya tienen lo que querían (los impulsores de la ley)", indicó Vega a El País.
Las bancadas de los diferentes sectores del Frente tratarán el tema hoy. Luego la definición se tomará en la reunión de la bancada de Senadores esta tarde y mañana en la reunión de Diputados. Se hará un recuento de votos, pero ya se sabe que las manos alzadas no serán suficientes. Para levantar el veto, se precisa el voto de 19 senadores y 60 diputados, si hay quórum total. De todos modos, algunos interpretan que la Asamblea General igual debe reunirse para darle ingreso a la observación del presidente.
PRIMERA DAMA. ¿Cómo se explica la posición de Vázquez? "Capaz que María Auxiliadora (Delgado) no lo deja entrar a Tabaré a la casa si no veta. Yo la respeto y tiene todo el derecho de pensar así", respondió la senadora del MPP Lucía Topolansky, en referencia a la esposa de Vázquez, ferviente católica. Pero el veto de Vázquez "es legal" y "completamente habilitado por la Constitución que nos rige", afirmó Topolansky, que cree que el presidente "es tan compañero como antes". La decisión de la ministra de Salud María Julia Muñoz fue puramente "política", para acompañar al presidente. Pero Topolansky cree que a otros ministros tampoco "los dejaban volver a la casa" si firmaban el veto de Vázquez.
La senadora está entre los que prefieren tratar el tema en la Asamblea General "para que quede el panorama claro". "Si estuvieran los votos para levantar el veto, sería bueno hacerlo e ir a un plebiscito", opinó. Topolansky cree que ya hay efectos positivos, debido a que la sociedad debatió el tema y por primera vez el Parlamento se pronunció a favor. A diferencia de lo que argumenta el presidente en el mensaje dado a conocer el viernes, la legalización "disminuye la cantidad de abortos, elimina las muertes maternas y se acaba el negocio", dijo la senadora.
"En España seguro que no se triplicaron (los casos). Vázquez lo habrá dicho, pero yo manejo otra información, manejo la información del sentido común. Nadie va alegremente a abortar, como va a un shopping. Pero él es un científico de fuste y capaz tiene razones científicas que yo no tengo", opinó Topolansky.
La observación firmada por Vázquez dice que en Estados Unidos los abortos "se triplicaron en diez años y la cifra se mantiene, la costumbre se instaló". Indica que "lo mismo sucedió en España".
RIESGO. Algunos legisladores del Frente opinan que, más allá de las concepciones sobre el aborto, hay que hacer un análisis netamente político para ver si corresponde forzar la instancia de la Asamblea General.
Así, el diputado Eduardo Brenta (Vertiente Artiguista) cree que el riesgo pasa porque algunos legisladores frenteamplistas "diriman allí las diferencias con el presidente" por las candidaturas, usando como excusa este tema. Además, cree que la oposición aprovechará las diferencias entre la bancada y el presidente para sacar rédito político. En los hechos se daría una situación peculiar: la mayoría de los frenteamplistas cuestionarían el veto de su presidente y la oposición lo respaldaría en forma expresa.
"Más gesto que votar la ley es difícil de hacer. No obstante, se puede hacer un gesto más. Debemos analizar si políticamente nos conviene. Esto no se puede contaminar de otros temas, no debemos dirimir otras diferencias".
Una ayuda para abortar
Hace un año la senadora del MPP Lucía Topolansky intervino para acelerar un aborto, en un caso de una mujer que tenía un feto mal formado "que iba a morir a la media hora de nacer". La mujer era socia del Círculo Católico, donde "le demoraban el trámite" y lo mismo pasaba en la Justicia, recordó Topolansky. La senadora le aconsejó a la mujer "que se presentara en Salud Pública", que tomó el caso y "apretó" al juez. En un hospital público se hizo la intervención. "Todo legal", indicó la senadora. Los casos de violación también están contemplados en la ley vigente, pero "a veces los jueces se demoran y pasa el plazo", aseguró la senadora. A juicio de Topolansky, Uruguay debe aplicar políticas de apoyo a las madres y políticas demográficas de promoción de la reproducción. "Eso iría contra el aborto ya que el 90% de los abortos son por razones económicas", señaló. "Nos estamos quedando sin gente. Para alentar a las familias a tener hijos hay que tener una política como la de Noruega. Conozco a un uruguayo que se exilió allí, tiene siete hijos y vive de la renta", apuntó. La senadora también es partidaria de "acotar" a las empresas que "despiden embarazadas", lo que también contribuye al aborto.