El enojo de Argentina se concentra en Vázquez

Represalias. Ya se están anunciando posibles castigos

BUENOS AIRES | FERNANDO NOLÉ

El enojo de Argentina es con Tabaré Vázquez más que con Uruguay. En él se personalizan las críticas del país vecino, aunque las represalias se vayan a sentir en distintos ámbitos.

La decisión del presidente Tabaré Vázquez de autorizar el funcionamiento de Botnia en medio de la Cumbre Iberoamericana en Chile, minutos antes de que abrazara "cálidamente" al presidente Néstor Kirchner y a Cristina Fernández, terminó por derrumbar la imagen que tenía el mandatario entre los principales protagonistas del Gobierno argentino. Los funcionarios locales consideran que lo que hizo fue "una traición" contra quienes lo ayudaron para ganar las últimas elecciones en Uruguay. Kirchner nunca perdonó al mandatario uruguayo que no agradeciera el "voto Buquebus", que le dio un pico que permitió superar el 50% y ganar en primera vuelta.

Ese fue el mensaje que recogió El País en distintas fuentes gubernamentales argentinas, quienes remarcaron que a partir de ahora Vázquez no será nunca "persona bien vista" en el Ejecutivo argentino.

"No hay ningún tipo de justificación posible. Lo del presidente Vázquez colmó la paciencia. De ninguna manera se pueda considerar como apenas un paso en falso. Es una tomadura de pelo, por no decir otra cosa", aseguró con fuerte tono ofuscado, un importante funcionario.

Otro agregó que "de ahora en adelante la relación será absolutamente distinta, no sólo con Vázquez, sino con el propio Frente Amplio".

Y algunos no apelaron a la reserva de la fuente para poner en evidencia el malestar oficial. El influyente Jefe de Gabinete, Alberto Fernández se despachó sin tapujos. "Hay una gestualidad desmedida de parte de Uruguay que busca aparecer como un país agredido cuando en realidad los únicos agredidos somos nosotros", dijo Fernández. "No fuimos nosotros los que violamos un tratado internacional", dijo.

Fernández calificó de "incomprensible`` la decisión de Vázquez de anunciar en plena Cumbre el funcionamiento de la planta.

"El gobierno uruguayo eligió el lugar impropio y el momento más inadecuado``, dijo. "El presidente Tabaré tuvo la poca feliz idea de decir que se sentía boicoteado como Cuba. Eso es inexplicable``, agregó.

Pero las represalias pueden ser oficiales o no. Ayer el canal de TV Crónicas alentó todo lo que pudo la agresividad argentina y entrerriana hacia Uruguay y hasta llegó a anunciar que el gobierno iba a congelar los depósitos de los argentinos en la banca uruguaya.

Por su parte el articulista habitual de La Nación en los temas de Botnia, Luis Colonna, también reflejó la gravedad de la situación diplomática.

En ese plano el periodista señaló que estaba en consideración la eventualidad de no designar un nuevo embajador argentino en Uruguay ante el probable cese de Hernán Patiño Mayer tras la asunción de Cristina Fernández. Este gesto rebajaría la consideración diplomática de Argentina por Uruguay de manera explícita.

También deslizó otras posibles represalias citando a un alto funcionario kirchnerista. "Uruguay vive de sus relaciones con la Argentina y con Brasil. Su energía, sus finanzas, su turismo. Tabaré no puede pensar que esto no traerá un problema y que su decisión es intrascendente para la Argentina. Si Tabaré hizo lo que hizo, es porque está dispuesto a aceptar lo que viene y realmente no sé aún lo que viene", dijo la fuente de Colonna.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar