EL CORONAVIRUS EN URUGUAY

Pandemia del COVID-19 pone fin a las notas y al clásico boletín escolar

La enseñanza uruguaya, en cualquiera de sus niveles, evaluará a sus estudiantes con conceptos y no con notas. Esto pone fin a los boletines, una tendencia que ya venía sucediendo en otros países

La presentación del informe de Primaria fue el último acto público de sus consejeros salientes y el primero de los entrantes. Foto: Fernando Ponzetto
La presentación del informe de Primaria fue el último acto público de sus consejeros salientes y el primero de los entrantes. Foto: Fernando Ponzetto

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Adiós al “estudiante 12”, al “niño ‘B’ de burro” y al “salvó raspando”. Bienvenidos el “alumno puede y debe rendir más” o el “logra la comprensión de un texto complejo y asociaciones abstractas… continúe así”.

Dicen que la pandemia es un acelerador: adelanta decisiones que, tarde o temprano, iban a llegar. Esta parece ser una de ellas: la enseñanza uruguaya, en cualquiera de sus niveles, evaluará a sus estudiantes con conceptos y no con notas.

Esto pone fin a los clásicos boletines, una tendencia que ya venía sucediendo en otros países. De hecho, Primaria ya resolvió que a mitad de mayo no publicará el carné de calificaciones, sino que la maestra hará una conceptualización sobre la marcha del alumno.

“En esta coyuntura cuesta enseñar, mucho más cuesta saber si el estudiante está logrando aprender y eso traducirlo en una escala numérica”, dice la inspectora Técnica de Primaria, Selva Pérez Stábile.

Los boletines escolares ya venían acompañados de un juicio (un mensaje). Sin embargo, se seguía usando una escala que iba del “deficiente” al “sobresaliente”: 12 notas como ocurre en la enseñanza media.

Según Pérez Stábile, “sería un despropósito, y hasta una falta de empatía con el niño y sus familias, el estar asignando notas en este contexto”.

Desde que el Codicen eliminó la repetición automática, la promoción de un grado no está sujeta a una calificación. Ni siquiera en el liceo. Pero la designación de los abanderados sigue estando “atada” a las calificaciones. “Tal vez sea esta una buena instancia para revisar el reglamento de abanderados cuyo debate ha quedado pendiente”, señala la inspectora.

Pérez Stábile no es la única que ve con buenos ojos la oportunidad de cambio evaluativo que instala la pandemia. Para Andrés Peri, director de la División de Investigación de la ANEP, “ojalá la pandemia sirva para ir hacia una evaluación más formativa”. ¿Qué significa? “Que el docente se centre en las particularidades de cada alumno, que vea cómo puede mejorar y no que se trate de un comparativo de niños contra niños”.

Peri ha sido el coordinador de un documento que aprobó el Codicen y que reza: “La evaluación debe ser formativa. Debe centrarse en la retroalimentación, el reconocimiento de los logros y la devolución de orientaciones para el aprendizaje. Esta etapa debe estar signada por el acompañamiento académico y el sostén emocional, más que por una traducción en calificaciones. Esto quiere decir que el boletín de calificaciones -en la modalidad que adquiera en los distintos subsistemas- debe ofrecer una valoración o recomendación para que cada estudiante ofrezca lo mejor de sí”.

Condiciones sanitarias y evaluación de rurales determinarán el día después en las escuelas. Foto: Archivo El País
Condiciones sanitarias y evaluación de rurales determinarán el día después en las escuelas. Foto: Archivo El País

Hoy Secundaria definirá qué formato le dará. Pero el consejero Javier Landoni adelantó que los profesores “ya están completando las libretas electrónicas con conceptos” y no con notas.

Generación COVID.

El presidente Luis Lacalle Pou dijo anoche que, de retrasarse la vuelta masiva a las clases presenciales, “habrá menos vacaciones”. Su declaración está sujeta a un condicional, pero hay otros asuntos que, ya a esta altura, es esperable que sí sucedan.

Peri, como buen académico acostumbrado a la redacción de informes, bromea que el 2020 será “el año de las notas al pie de página”. Algo así había acontecido en 2009, con la influenza AH1N1. Porque, se pregunta: “¿qué es la asistencia o la inasistencia a clase en el contexto de una emergencia sanitaria?”.

Primaria informó ayer, en la presentación del Estado de Situación 2019, que el año pasado los escolares habían asistido a clase, en promedio, 160,4 días. Durante este 2020, la asistencia medida con la clásica “pasada de lista” bajará drásticamente.

También es de esperar un cambio en la matrícula. Ya hubo cierto pasaje de los colegios privados a las escuelas públicas. Los institutos, a la vez, recibirán menos alumnos extranjeros por la sencilla razón de que las fronteras están cerradas.

Y la pregunta que queda en pie: ¿qué pasará con la repetición?

Hay un 30% de asistencia a las 642 escuelas rurales ya reabiertas
Un regreso a las clases en escuelas rurales con túnicas, moñas y tapabocas. Foto: Leonardo Mainé

Ayer comenzó la segunda fase del retorno paulatino a las clases presenciales: Primaria habilitó la reapertura de 367 escuelas más. Así las cosas, los centros educativos que tienen permitido recibir a niños en sus aulas suman, en la lista teórica, 914. Pero, en la práctica, fueron 642 las escuelas rurales que alguna vez abrieron desde el miércoles 22 de abril.

¿Por qué la diferencia? Sucede que hay escuelas que están habilitadas para su apertura, pero sus maestros no recibieron los resultados de los tests de COVID-19. O bien puede que no se consiguió el auxiliar de servicio que limpiara y desinfectara el local.

El número, a su vez, es un acumulado. Ocurre que las escuelas de Treinta y Tres que habían reabierto ahora han dejado de hacerlo hasta que se estudie con más detenimiento el foco de contagios que podría haberse dado allí. Y, además, como las escuelas funcionan tres días a la semana, no todas abren los mismos días.

Como la asistencia a las clases presenciales es voluntaria, la apertura de escuelas no siempre equivale a la concurrencia masiva de niños. Ayer, por ejemplo, hubo 98 centros educativos que abrieron y no recibieron siquiera un solo alumno.

En promedio, a las escuelas está asistiendo poco menos de un tercio de los estudiantes matriculados. Hubo días en que fueron menos, como el martes (21%), y días de más, como el viernes (38%).

Las autoridades educativas quieren acelerar la habilitación de más escuelas. Esa es la intención de los consejeros salientes, que ayer participaron en el último acto público, como los entrantes, que ayer se presentaron en su primer acto público (aunque asumen el cargo la semana próxima).

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