EDUCACIÓN

Egreso de bachillerato está congelado y abre un dilema

¿Los jóvenes uruguayos están preparados? El 57% no acaba los estudios, según diferentes investigaciones realizadas.

Lectura y matemática son las áreas donde los jóvenes presentan mayores problemas. Foto: Archivo El País
Lectura y matemática son las áreas donde los jóvenes presentan mayores problemas. Foto: Archivo El País

En la estadística no existen los milagros. Si existiesen, ni el más optimista de los técnicos arriesgaría a decir que la ANEP cumplirá con la meta que se había fijado para el quinquenio: que el 75% de los jóvenes se gradúe de la educación obligatoria. Es que en el último año la aguja permaneció casi inmóvil y, por ahora, solo el 43% acaba el bachillerato.

Desde que se promulgó la ley General de Educación, en 2009, la enseñanza es obligatoria hasta el término de sexto año de liceo o UTU. Pero la finalización de ese ciclo es el talón de Aquiles de las metas que se trazó la pasada administración para el quinquenio.

Tanto es así que, a esta altura del período y a juzgar por la proyección de ANEP, el porcentaje de jóvenes bachilleres de entre 21 y 23 sería del 68% (en 2020 daría el salto al 75%). Pero la Encuesta Continua de Hogares muestra que en un año solo se avanzó dos puntos (del 41% al 43%, un corrimiento dentro del intervalo de confianza), según el procesamiento de datos que realizó Pablo Menese, magíster en Sociología y especializado en desigualdad educativa.

Los magros resultados, que fueron parte de un latiguillo de campaña electoral: “Solo se gradúan cuatro de cada diez”, posicionan a Uruguay por debajo del promedio de América Latina (61%) y muy por debajo de Chile (88%).

“En los últimos diez años el país ha crecido prácticamente la misma cantidad de puntos porcentuales que Brasil, pero partiendo de niveles muy inferiores, hecho que lo mantiene muy por debajo del promedio”, rezaba el último Informe del Estado de la Educación que elaboró el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed). Este rezago vale también para la culminación “en tiempo y forma”: solo lo logra el 35%.

El trazado de las metas que hizo la Administración, más allá de los resultados, le permitió al Estado una evaluación de la marcha de la enseñanza. Sin embargo, no se han planteado metas de aprendizaje.

En este sentido, el informe de Aristas Medias que ayer presentó el Ineed muestra serias dificultades en lectura y Matemática; problemáticas que empeoran en los contextos más pobres. Y, según el presidente del Codicen, Robert Silva, con un agravante: “la brecha de aprendizajes se va agrandando al avanzar en el ciclo educativo”.

-Si hay problemas de aprendizajes y se gradúan pocos, ¿los jóvenes están preparados para las crisis del mañana?

-No. De esta manera no se tienen las competencias básicas que necesita una persona. Estamos agravando la exclusión social de varias generaciones, concluye Silva.

La firma que le faltaba a Aristas

El informe de Aristas Media debía haberse presentado antes de las elecciones nacionales. Pero recién se exhibió ayer. El atraso llevó a la renuncia del directivo Pablo Cayota, quien ayer tuiteó: “¿Por qué no firma el informe Carmen Haretche, directora del área técnica del Ineed? Es el cargo técnico de mayor jerarquía”.

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