LA EDUCACIÓN EN URUGUAY

Dos cargos docentes y siete políticos, así será la nueva ANEP

Colorados ganaron la pulseada y docentes tendrá su voto.

A la cabeza: Robert Silva presidirá el Codicen de 9 miembros. Foto: archivo El País
A la cabeza: Robert Silva presidirá el Codicen de 9 miembros. Foto: archivo El País

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La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) movió, solo este año, más de $ 71.815 millones. Eso la convierte en el organismo público no recaudador con más presupuesto (un 12% del total de la torta presupuestal, incluso más que varios ministerios juntos). De ahí que la comandancia de este ente sea una de las tareas más sensibles de cada nuevo gobierno.

Robert Silva, exconsejero del Codicen e integrante de la fórmula presidencial colorada, será el capitán de este barco durante el próximo quinquenio. Estará rodeado de otros seis consejeros políticos y dos en representación docente (con voz y voto).

En la minipuja sobre qué rol desempeñarían los docentes en el gobierno de la educación, los colorados le “ganaron” a los blancos. La postura del comando de Ernesto Talvi, de mantener el voto y representación de maestros y profesores, se impuso a la postura de Pablo da Silveira, designado ministro de Educación.

Así las cosas, las sesiones del Codicen tendrán cuatro integrantes más que en la actual administración. Es que ya no existirán los consejeros desconcentrados (Primaria, Secundaria, UTU y CEF) y sus directores generales conformarán el pleno del consejo central.

El espíritu detrás de estas modificaciones es que ese “monstruo presupuestal” que se llama ANEP tenga una única cabeza.

Los subsistemas, por tanto, serán organismos que ejecuten la política que defina ese Codicen de nueve miembros. No tendrán un consejo, pero sí un subdirector (cargo político) que acompañará al director general.

El expresidente del Codicen, el nacionalista Juan Gabito Zóboli, acompañará a Robert Silva en el Codicen, como ya consignó El Observador días atrás. El tercer cargo político (sin contar a los directores de los subsistemas) está aún vacante a la espera de que Luis Lacalle Pou defina si el Frente Amplio tendrá participación o no en el gobierno de la educación -el presidente electo ha manifestado su intención de que el partido de coalición de izquierda integrase los entes y organismos de contralor.

El cambio

Lacalle Pou ha anunciado que el proyecto de ley de “urgente consideración” tiene, como uno de sus ejes, cambios en la ley de Educación.

Entre las modificaciones estará la eliminación de una parte del artículo 58, cuando dice que es requisito para ser consejero del Codicen haber “actuado en la educación pública por un lapso no menor de diez años”. Eso sí: el gobierno electo mantendrá el espíritu de que las autoridades de la educación tienen que tener idoneidad en la materia.

De todas formas, tanto Silva como Gabito Zóboli cuentan con esos diez años que exige la normativa vigente, por lo que podrían tomar el cargo mientras el Parlamento resuelve el cambio legal -obviamente, luego de que el Senado apruebe las venias.

Adriana Aristimuño, quien era la coordinadora de educación del programa del Partido Colorado, no cuenta con esos diez años. La mayor parte de su gestión ha sido en la academia, en la Universidad Católica. Por eso, y porque su fuerte es lo técnico sobre lo político, ocupará la dirección de Planeamiento, el mayor cargo técnico y al que le dotarán de nuevas responsabilidades.

Ahora la discusión se centra en los cuatro directores de los subsistemas.

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