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Donar órganos "es de héroes"

Actualmente en Uruguay hay 514 personas en lista de espera para recibir algún órgano.

Sala: en la camilla de acero es en donde se llevan a cabo las extracciones de los órganos de los fallecidos. Foto: Francisco Flores
Sala: en la camilla de acero es en donde se llevan a cabo las extracciones de los órganos de los fallecidos. Foto: Francisco Flores
Foto: Francisco Flores
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Todos somos donantes de órganos a menos que nos expresemos en contra. Así es que la ley 18.968 lo estipula desde hace tres años, marcando sin lugar a dudas la diferencia en la cantidad de personas que pudieron "seguir con vida en los últimos años", cuentan los profesionales.

Las cifras apuntan a que 2016 será el año que tendrá menos expresiones negativas de donar órganos desde hace una década. En 2005, 8.453 uruguayos dijeron que no querían ser donantes, y de allí en más las cifras bajaron estrepitosamente, marcándose un antes y un después en el año 2013.

Tras un año de la aprobación de la ley, 975 personas fueron al Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT), que se encuentra ubicado en el cuarto piso del Hospital de Clínicas, a llenar un formulario diciendo que no querían que sus órganos sean usados en otro organismo luego del fallecimiento. En 2015 hubo 362 expresiones negativas, y en lo que va del 2016, solamente 95.

"La verdad es que incluso antes de que empezara a regir la Ley del Consentimiento Presunto, era más la gente que aceptaba que la que decía que no. ocho de cada diez decían que sí, y ahora es poca la gente que se ha movilizado para decir que no quiere ser donante. Tenemos un número muy bajo", informó Milka Bengochea, directora del INDT.

La cifra es casi insignificante si se compara con las personas mayores de edad que pueden llevar a cabo el trámite para no ser donantes: 1.700.000 uruguayos. Al bajar la cantidad de personas que se expresan en contra, también baja la lista de espera de quienes necesitan un trasplante.

Al 1° de agosto, 514 se encontraban en esa lista; 435 esperando por un trasplante renal, 14 por riñón y páncreas, 27 por corazón, 2 por corazón y riñón, 17 por trasplante hepático de adultos, uno por hepático pediátrico, otro por hepático renal y 17 por trasplante pulmonar.

Para los especialistas, en los últimos años también se llevó a cabo un cambio en el rol que juegan los familiares. "Es de héroes nacionales, pasan a ser eso los donantes", aseguraron.

Raúl Mizraji, coordinador de trasplantes, acotó que "informarle a los seres queridos de que quien falleció quería ser donante, hace que el duelo sea mucho más reconfortante porque saben que su familiar salva vidas de otros uruguayos, que no todos vamos a tener esa posibilidad".

Es que para poder donar órganos tiene que producirse, necesariamente, una muerte encefálica, declarada clínicamente cuando se ha perdido en forma total e irreversible las funciones cerebrales, aun si la persona permanece con actividad cardíaca y ventilatoria gracias al soporte artificial en una unidad de cuidados intensivos.

Aun si se produce la muerte encefálica, un equipo de médicos debe indagar sobre varios factores para poder dictaminar, finalmente, si los órganos de la persona fallecida pueden ser trasplantados.

"Se evalúa cómo falleció esa persona, qué enfermedades tuvo antes de fallecer o si es portador de determinadas infecciones; si no lo es, cómo se produjo la muerte. Así se sabe si realmente tiene la posibilidad de ser donante efectivo, porque de repente la enfermedad que tenía ese paciente determina que no pueda serlo; eso es lo que se llama contraindicaciones médicas para la donación", explicó Bengochea.

El proceso.

El INDT es el que se encarga de llevar a cabo la coordinación necesaria para que una persona sea trasplantada en menos de 12 horas, luego de que el donante falleció.

Es una coordinación que no puede fallar. Todo debe de estar perfectamente aceitado en el mecanismo del trasplante.

Después de que un equipo del Instituto va al lugar donde murió la persona, y efectivamente sus órganos pueden ser usados "se produce toda una coordinación con los equipos quirúrgicos que van a hacer la cirugías necesarias para la extracción de órganos", informó Bengochea.

Luego señaló que "al paciente se lo lleva a block quirúrgico igual que si fuera a ser sometido a cualquier otra operación, y allí se realiza la extracción de aquellos órganos que luego van a ser trasplantados".

Los órganos que serán sometidos a cirugía en otro organismo se deben de mantener a determinadas condiciones de temperatura y en determinados medios. La mayoría de los órganos deben de estar conservados en el frío y bajo soluciones químicas que los conserven. Nunca el período de tiempo de conservación puede pasar las 24 horas.

En el caso del corazón, por ejemplo, no pueden transcurrir más de 3 horas desde que fue extraído de la persona fallecida hasta que fue colocado en el paciente que estaba en la lista de espera, "porque las fibras miocárdicas no toleran más de ese tiempo", explicó el doctor Mizraji.

Mientras que se lleva a cabo la cirugía para extirpar los órganos, en el INDT ya se están realizando los debidos procesos para dar aviso al paciente que será trasplantado en breves horas. A través de una base de datos se busca la mayor compatibilidad posible entre el órgano y el organismo que lo recibirá.

Ayuda de la FAU.

La donación tiene alcance nacional. El donante puede estar en Montevideo y el receptor en Artigas. Pueden ser las 3 de la mañana de un 25 de diciembre. No hay vuelta de hoja, el trasplante se hace o se hace.

"Generalmente los pacientes están atentos a esa llamada telefónica, están constantemente esperando a que les comuniquen que van a poder mejorar su condiciones de vida, se vienen desesperados", dijo la doctora Bengochea.

Para que los tiempos se acorten, la Fuerza Aérea Uruguaya ayuda con el transporte de las personas y de los órganos, en caso de ser necesario. Esta coordinación también la lleva a cabo el INDT con personal que hace guardias las 24 horas del día, los 365 días del año.

Equipos.

Existen diferentes grupos de profesionales que están esperando el llamado para entrar en acción. Siempre están listos y no tienen un horario fijo de trabajo.

Para los trasplantes de riñón hay tres equipos: uno se encuentra en el Hospital Italiano, otro en el Hospital de Clínicas y otro en el Hospital Evangélico. Para los trasplantes de médula ósea, también hay tres equipos: uno en SMI, otro en el Hospital Maciel, y otro en la Asociación Española.

Para los trasplantes de corazón, dos equipos activos son los que se conformaron, uno trabaja en el Hospital Americano y otro en Médica Uruguaya.

En cada equipo puede haber más de 20 personas, entre cirujanos, médicos, enfermeras, nutricionistas y psicólogos. Son equipos multidisciplinarios con decenas de personas.

Los equipos que trasplantan otros órganos y tejidos, son variables.

Mitos.

La directora del INDT aseguró durante la entrevista que existe una especie "de imaginario colectivo equívoco en cuanto a los restos de los cuerpos de personas fallecidas a las que se les sacan los órganos".

En este sentido, señaló que "la familia muchas veces piensa como que se va a desintegrar el cuerpo del ser querido, pero eso no es así, todo lo contrario, es como que se hiciera una cirugía en el paciente que está vivo; el cuerpo se entrega para que sea velado en perfectas condiciones".

Otro de los mitos derribados durante la entrevista con los médicos, fue el de que la gente es contraria a donar.

Las cifras, como se especificaron anteriormente en esta nota, demuestran todo lo contrario a nivel nacional. "Por suerte cada vez son más los uruguayos que se solidarizan para salvar vidas", dijo Mizraji.

"Es como una cirugía pero en este caso sin anestesia".

María Acosta, quien luce de túnica y pantalón azul, guantes de látex, gorra y tapabocas, enseñó durante una recorrida por el Instituto Nacional de Donación y Trasplante (INDT) cuáles son los pasos que se siguen cuando el cuerpo de una persona fallecida llega al cuarto piso del Hospital de Clínicas. "Primero se la pasa por una habitación donde desinfectamos el cuerpo, lo lavamos fundamentalmente". Después, directamente se pasa a la extracción de órganos. Aseguró que se trata de una cirugía "común y corriente", pero que no lleva anestesia.

TRASPLANTES EN CIFRAS.

Donaciones en vida de la familia.

Hay solo algunos órganos que se pueden donar en vida, desde el punto de vista teórico. Puede ser el riñón (un órgano de los que más frecuentemente se dona en vida), pulmón, hígado, y las células progenitoras, lo que se llaman trasplantes de médula ósea. Pero para que esto se pueda llevar a cabo, la ley 14.005 establece que pueden donar solamente los familiares hasta cuarto grado. Esto quiere decir que pueden ser donantes para padres, hijos, nietos, primos y tíos. Hace diez años, era un poco más acotada la ley.

Más de diez años con un corazón.

Un paciente puede sobrevivir muchos años a un órgano trasplantado si la respuesta inmediata del organismo es buena. Una persona puede vivir muchos años con un trasplante cardíaco y hacer una vida absolutamente normal. En Uruguay ya hay pacientes trasplantados con más de 12 años. Y en el mundo hay gente con más de 20 años que sobrevive a los trasplantes cardíacos. Hay pacientes, incluso, que van por un segundo trasplante de corazón, según informaron los médicos del INDT.

Donar puede generar 100 años de vida.

Si una persona se muere, y le trasplantan sus dos riñones a dos pacientes, el promedio de vida aumenta de 25 a 30 años. "Si se dona el hígado, 20 años más, si dono el corazón y funciona bien son 15 años de sobrevida en promedio. Se dice que una persona que fallece y dona todos sus órganos puede generar casi 100 años de vida adicional en otra persona, eso es conciencia, y sirve para que otros se puedan dar cuenta de lo importante que es donar órganos", explicó el coordinador de trasplantes, Raúl Mizraji.

Dos cirugías diarias en promedio.

Si se hace el promedio de las cirugías que se llevan adelante en Uruguay para trasplantar órganos, tejidos o células, el resultado es que por día hay más de un paciente que es intervenido, exactamente 1,6. Si se consideran todos los trasplantes que se llevan a cabo en el Instituto Nacional de Donación y Trasplante se puede decir que existen 1.200 demandas entre órganos y tejidos. De ese total se atienden aproximadamente 600 casos en promedio, informó la directora del Instituto.

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