Vehículos eran traídos desde Brasil y vendidos en Uruguay

Doce procesados en Melo por comprar autos robados

Carlos Sasías no salía de su asombro cuando un policía de Melo, que vive a una cuadra de su casa, incautó su automóvil, un Renault Sandero del año 2012. Para colmo, el hombre resultó procesado por un delito de receptación de contrabando.

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Los vehículos "truchos" de origen brasilero fueron adquiridos en el mercado negro local.

"Pagué $ 50.000 por el auto y un policía que vive a una cuadra de casa me lo sacó. Ese policía se crió con nosotros en el barrio", dijo Sasías.

"El auto lo compré de buena fe, llegué a gastar $ 22.000 en arreglos de parabrisas y paragolpes, fue el primer auto de mi vida después de 40 años y no tengo dinero para comprar un auto uruguayo similar a ese modelo", explicó.

"Era lo único que tenía para andar, para llevar a mis hijos a la escuela y pasear los fines de semana, y encima me procesan", señaló. "Hay cientos de situaciones de este tipo y me caen a mí", protestó.

Procesados.

Sacías es una de las doce personas que fueron procesadas, dos de ellas con prisión, por la Justicia Penal de Cerro Largo por una maniobra de "receptación de contrabando" de autos robados en Brasil.

La ciudad de Melo se estaba poblando de automóviles de origen brasileño, los que ingresaban de contrabando a Uruguay. En su mayoría son vehículos de subido valor en aquel país, pero fueron vendidos en Cerro Largo a precio vil.

Algunos fueron utilizados para delinquir, otros robados, en algunos casos autos alquilados y no devueltos, o comprados por intermedio de instituciones bancarias cuyas cuotas nunca fueron pagadas.

El comisario Homero Silva, director de Investigaciones de Cerro Largo, dijo a El País que estos autos "venían siendo comercializados en Melo por valores que van desde los $ 40.000 a $ 60.000".

Se trata de vehículos de marcas Peugeot, Ford y Chevrolet, modelos salidos de fábrica entre los años 2008 y 2014.

Cinco de los vehículos que fueron sacados de circulación habían sido utilizados por brasileños para delinquir.

"Habían participado en rapiñas y luego se deshacían de ellos vendiéndolos a precios irrisorios en el mercado uruguayo. La mayoría de ellos ingresaron por Aceguá, y una vez en Melo eran revendidos en automotoras clandestinas o por medio de páginas especiales armadas en Facebook, incluso con los precios y fotografías".

Los autos estaban requeridos por la Policía civil brasileña que pidió apoyo a las autoridades policiales uruguayas para rastrear los autos.

"No fue nada difícil encontrarlos porque circulaban a la vista de toda la población con las chapas originales", sostuvo el jerarca policial. Cerro Largo, melo, autos robados en brasil

Combustible de origen ilegal

A fines de junio pasado la Justicia de Cerro Largo avanzó sobre el contrabando de combustible, en especial de gasoil. Con ese objetivo se realizaron varios allanamientos en distintos lugares de Melo con personal de Aduanas y de la Policía. El resultado fue la incautación de cientos de litros de combustible brasileño y varias personas procesadas.

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