DOLORES HUMBERTO RAMÍREZ
Ayer esta ciudad de Soriano se vio estremecida por un doble crimen y un suicidio. Determinado por los celos, un joven de 22 años mató a su compañera de 16 y a su hija, una pequeña de apenas seis meses de edad.
Ninguno de los vecinos de la modesta vivienda en la periferia de la ciudad oyó los disparos. Así al menos lo declararon a la Policía. Tampoco nadie sospechaba que la historia de la joven pareja terminaría en una tragedia de esas proporciones.
Poco después del mediodía, Luis Alberto Guisoli Carro (22), detuvo la moto que le había prestado un compañero de trabajo frente a su modesta casa en la esquina de Treinta y Tres y Rivera. Llevaba consigo un revólver calibre 38, que había tomado del comercio de ramos generales donde trabajaba. Con el arma dio muerte a su compañera, Antonela Rodríguez (16), de un disparo en la cabeza. Luego disparó a su hija, Nicol Guisoli (seis meses). Y por último apuntó el revólver contra sí mismo y se suicidó.
La modesta casa de ladrillos sin revocar, flanqueada por dos árboles, estaba en silencio cuando un compañero de trabajo de Luis Alberto Guisoli llegó hasta el lugar. Al abrir la puerta se halló ante un cuadro estremecedor.
Poco después el propio jefe de Policía de Soriano, el inspector Julio Martínez Perdomo, supervisó las actuaciones en torno al caso. "Lo que se ha podido recabar es que Guisoli era una persona tranquila y que se vieron sorprendidos por este hecho", señaló luego el jerarca.
El jefe policial agregó que el móvil del crimen aún no estaba claro. De todas formas, distintas fuentes consultadas señalaron que el homicida fue convencido por terceros de que la pequeña no era su hija.
dramático. Guisoli era empleado de un comercio de ramos generales de Dolores, una de las firmas más conocidas de la ciudad.
Nadie sospechaba de las verdaderas motivaciones de Guisoli cuando, alrededor de las 10 de la mañana, le pidió permiso a sus jefes para ausentarse al mediodía. De manera subrepticia, Guisoli se había apoderado de un revólver calibre 38 que la sección armería del comercio tenía para la venta.
La determinación del joven no fue advertida por nadie. Sin embargo, en el curso de la investigación, la Policía puso atención a un mensaje de texto que Guisoli habría recibido en su celular. El mismo, según indicaron personas allegadas a los protagonistas del drama, habría sembrado dudas sobre la paternidad de su hija.
Estos extremos no fueron confirmados oficialmente por las autoridades policiales. El jefe de Policía evitó referirse al móvil, aduciendo que la investigación aún estaba en curso.
En cambio, el jerarca no dejó de comentar su extrañeza por el hecho de que nadie haya escuchado los disparos, según las averiguaciones hechas por los uniformados en el barrio.
"No hemos logrado recabar testimonio de que se habrían escuchado disparos, inclusive los vecinos más próximos, que son familiares y viven pegado a la casa donde ocurrió el drama, por el momento han negado haber oído los disparos", comentó el inspector Martínez.
El jefe policial señaló, por otra parte, que las víctimas no presentaban otros signos de violencia, fuera de los disparos.
La Policía debió acordonar el lugar del hecho. A medida que la noticia empezó a correr por la ciudad, muchos doloreños se acercaron entre sorprendidos y consternados para enterarse de lo ocurrido. La mayoría de los presentes coincidió en que la familia de la que procedían las víctimas y el victimario era muy apreciada, y "muy tranquilos".
Caso narcos: cambian comisario
La ciudad de Dolores estaba sin comisario en el momento de la tragedia. Así seguirá hasta hoy. La razón de ello es que el titular de la Comisaría 5ta. está siendo investigado en relación con el caso de la red de narcotraficantes mexicanos.
Hasta tanto se sustancie la investigación, tanto en la órbita judicial como interna, el jefe de Policía dispuso el relevo de esa comisaría, nombrando a otro oficial en su lugar. El comisario William Martínez asume hoy formalmente funciones en la dependencia local.
Aunque el caso que ayer sacudió a la ciudad está, desde el punto de vista policial, aclarado, aún restan algunas diligencias por realizar.
El titular anterior de la Comisaría 5ta. había salido de licencia sobre principios de febrero. Pero su nombre comenzó a ser manejado por los investigadores de la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) cuando surgió de interceptaciones telefónicas realizadas a integrantes de la red.
El oficial fue citado a declarar el martes ante la jueza Anabella Damasco. Permanece emplazado y a disposición de la magistrada que tiene a su cargo la compleja indagatoria.