DE ESPAÑA A URUGUAY

Caso María: “Ella llora en el teléfono”, dijo tía de la niña

El tío de la niña fue la voz de más de 20 familiares que ayer convocaron a una conferencia con el objetivo de que su mensaje vuele rápido de Uruguay a España.

CASO MARÍA FAMILIARES LEER CARTA
Los hermanos de María Ugarte leen una carta abierta a su sobrina "Noni". Foto: Francisco Flores.

Con la voz entrecortada por momentos y haciendo alguna pausa para recuperar el tono, Andrés Ugarte leyó ayer la carta que la familia de María escribió pensando en que “pueda existir un milagro y le llegue a ella”.

“Ella” es la hija de María, la niña de siete años que el pasado viernes tuvo que abandonar el Consulado de Uruguay en Barcelona, por orden de la Justicia española, para ser entregada a su padre, que quedó a cargo de la “guarda y custodia” de la menor.

Andrés Ugarte, tío de la niña, fue la voz de más de 20 familiares de María que ayer convocaron a una conferencia de prensa con el objetivo de que su mensaje vuele rápido de Uruguay a España.

“Sabemos que lloraste, como hemos llorados todos acá en la familia en estos días”, leyó el tío de la niña mientras que sus dos hermanos, que estaban sentados junto a él, fijaron la vista en algún punto del pequeño patio del restaurante de Pocitos donde se realizó la lectura.

“Hay muchas cosas que no sabemos y que nos tienen noche y día con el corazón en la mano. No sabemos con quién vas a pasar las noches, quién te cuida. ¿Alguien te está cuidando? Nos dijeron que la Policía no lo está haciendo”, continuó.

Unos segundos después, Andrés tuvo que dejar de hablar porque la voz se le entrecortaba, pero respiró y al final pudo leer la frase que antes lo quebró: “Queremos pedirte perdón. Hicimos todo lo que pudimos. Todo. No hubo nada que no hiciéramos para que no te fueras de Uruguay. Y también ahí (por España), mamá, los abuelos, tus amigos en el Consulado, hicieron todo lo que pudieron para que no te fueras. Pero te fuiste. Te llevaron, mejor dicho. Gritaste mil veces, mil más, que no te querías ir”.

Luego de leer la carta, la tía abuela de la niña, María Laura Michelini, dijo en rueda de prensa que los familiares quieren saber cómo está la pequeña. “Necesitamos saber cómo está. No está con ningún adulto referente que haya convivido con ella en estos últimos tres años y medio. Queremos exigir que este proceso sea acompañado de alguna manera, que tenga la contención suficiente, que tenga la supervisión suficiente y la seguridad”, dijo.

La tía abuela sostuvo además que “ya hubo dos videollamadas entre la mamá y la niña. Y agregó que “la primera visita, que no está confirmada, sería el próximo sábado”.

La sentencia de la Justicia española establece un régimen de visitas para la madre de dos horas todos los sábados en un punto de encuentro. Según indicó Michelini, los abogados de María van a presentar una apelación en la Justicia, pero “es un proceso largo, de cinco meses”, contó María Laura. Y agregó que algunos familiares piensan viajar a España.

Primera noche

Ella “llora en el teléfono y le dice ‘mamita mía’”, indicó una tía de la niña a El País. “María trata de distraerla, de hacerla reír, le dice que no se preocupe y que ya se van a solucionar las cosas. Y además le muestra a sus gatitos”, dijo la tía. Y agregó que durante la primera videollamada entre madre e hija, la niña le dijo a María que la primera noche la pasó en la casa de una amiga del padre, en la que también estaba él.

“Yo quiero que hable con sus primos, con mis hijos. ¿Van a pasar 5 meses sin poder hablar?”, sostuvo la tía. Luego sentenció: “Su madre la ayudó a ser fuerte, pero que te saquen a tu madre a los siete años es inhumano”.

“Entregar a la menor”: un fallo polémico

El jueves 10 de octubre la jueza de Vielha, Cristina Marrero, señaló que el escrito presentado por la procuradora María Josep Casasnovas Capdevila, fechado el miércoles 9, ordena que “se requiera” a la señora María, de forma expresa, que en el improrrogable plazo de una hora y como máximo hasta 14 horas “entregue a la menor” a los Mossos d’Esquadra que se encuentran apostados en la puerta de la oficina consular, “apercibiéndola” que en caso de incumplimiento estará incurriendo “en un delito de desobediencia a la autoridad judicial”. La magistrada hizo lugar al pedido de la procuradora Casasnovas Capdevila y ordenó la entrega de la niña. En la sentencia, la jueza notificó la resolución a la madre y al padre y les advirtió que la misma no es firme y que podrán interponer un recurso de reposición ante el Juzgado en el plazo de cinco días hábiles. Una de las tías de la pequeña señaló que la familia apelará el fallo, pero se quejó que el tribunal demora meses y que, en el ínterin, su sobrina se quedará con su padre. “Esperemos que no pase nada en ese plazo”, sostuvo. Luego de siete noches en el Consulado uruguayo en Barcelona, María llevó a su hija al primer piso del edificio. Varios escalones abajo la niña lloraba y gritaba que quería volver con su madre, pero luego subió al auto que la llevo hasta lo de su padre.

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La carta completa

Hola Noni, ¿cómo estás, chiquita? Nos contaron que ayer y hoy hablaste con mamá. Sabemos que estabas triste al principio, que lloraste, como hemos llorado todos acá en la familia en estos días. Como ha llorado tanta gente en todo el país, gente que nos ha acompañado en estos años, y gente que recién ahora pudo abrir los ojos. También sabemos que después te tranquilizaste, y hasta te reíste un poco con mamá. Que fuiste al parque a pasear, que el viernes te quedaste a dormir en la casa de una amiga de tu padre, y que ayer dormiste en la casa de él.

Pero hay mucha cosa que no sabemos y que nos tiene noche y día con el corazón en la mano. No sabemos con quién vas a pasar las noches, quién te cuida. ¿Alguien te está cuidando? Nos dijeron que la Policía no lo está haciendo. Que te dejaron en la casa de tu padre y se fueron. También nos dijeron que quienes cuidan a los niños en España te dejaron sola todo el fin de semana. Te abandonaron. Queremos contarte que estamos acá todos reunidos. Tus tíos, tus primos, tus tíos viejos también, toda la familia que tenés en Uruguay. Una familia muy grande. Una familia que tú sabés que te quiere muchísimo.

Llamamos a todos los periodistas que conocemos para que nos ayuden a decirte algunas cosas, porque no podemos hablar contigo. Queremos pedirte perdón. Hicimos todo lo que pudimos. Todo. No hubo nada que no hiciéramos para que no te fueras de Uruguay. Y también ahí mamá, papá, los abuelos, tus amigos en el Consulado hicieron todo lo que pudieron para que no te fueras de ahí. Pero te fuiste. Te llevaron, mejor dicho. Gritaste mil veces, mil más, que no te querías ir. Pero vinieron unos señores a convencerte. Estuvieron un rato largo. Y vos les dijiste: "No quiero irme, quiero quedarme con mamá". Hasta que uno se agachó y te dijo unas cosas al oído, bajaste la cabeza y te metieron en el ascensor. Y después te metieron en un auto y te llevaron a una comisaría. ¿Qué te dijo ese señor? Queremos que nos cuentes después.

Pero también te queremos decir que vamos a seguir haciendo todo lo que podamos para que estés bien. Para que te cuiden las personas que te tienen que cuidar. Y para que te escuchen. Aunque no te quisieron escuchar acá. Aunque no te quisieron escuchar allá tampoco, en los puntos de encuentro, donde unas señoras te querían convencer de que vieras a tu padre y tú siempre te negaste. Aunque no quieran seguirte escuchando, nosotros vamos a seguir apoyándote con la esperanza de que muy pronto alguien lo haga.

Nos contaron que cuando te enteraste, dijiste: "¿Cómo pudo hacerme esto esta jueza? Quiero hablar con ella. Todo el mundo sabe que los niños quieren estar con su mamá. ¿Por qué no me preguntan con quién quiero vivir?". No sabernos, chiquita. Hay gente muy mala en este mundo. Pero también hay gente muy buena, y con la ayuda de esa gente vamos a seguir peleando.

Nunca quisimos contarle a todo el mundo lo que te pasó. Pero había muchos que no te creían. Todavía hay, pero cada vez son menos. Hay muchos que sí te creen, y nuestra esperanza es que todo esto, todas las cosas feas que te pasaron y que ahora la gente sabe, puedan ayudar a otros niños como tú a los que también les pasan cosas muy tristes. En todos lados. Allá y acá, en países pobres y países ricos. Muchos de esos nenes no tienen tanta gente que los ayude. Están solos con su sufrimiento y a veces no pueden dormir del miedo que tienen. Pero igual muchos de ellos salen adelante, a pesar de todo, a pesar de las cosas espantosas que les hacen, a pesar de que no los escuchan. Y vos vas a salir adelante también. Porque sos una guerrera, porque nunca te rendís.

El viernes pasado, cuando te separaron de tu mamá, ¿sabes que justo era el Día Internacional de la Niña? Antes había sólo del Niño. Ahora hay de los dos. Qué ironía, fue uno de los días más tristes de nuestras vidas. Pero rezamos todos los días para que tú estés bien, y que el próximo año, cuando se celebre de nuevo este día, tu situación sea mucho mejor que la de hoy.

Noni, te mandamos un beso bien grande y un abrazo de oso de esos que a ti te gustan. Tus primitos te mandan muchos besos también. Dicen que tienen muchas ganas de verte, así como todos los que estamos aquí. Te amamos.

Familiares de María
Familiares de María reunidos para la lectura de la carta. Foto: Francisco Flores.
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