CONFERENCIA EPISCOPAL PRESENTÓ INFORME

Cuatro curas fueron alejados de sus ministerios por abusos

La Iglesia Católica investigó 44 casos; no hará denuncias a nivel judicial.

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Collazzi, Tróccoli y Sturla presentaron primeros datos de investigación sobre abuso. Foto: M. Bonjour

En siete meses la Iglesia Católica recibió 44 denuncias por casos de abuso a menores de edad cometidos por curas. Estas corresponden a 40 religiosos, es decir que hay algunos que tienen más de una acusación. Las investigaciones realizadas hasta ahora llevaron a que cuatro sacerdotes fueran separados de sus ministerios. Dos de ellos fueron expulsados y otros dos están suspendidos por tiempo indeterminado. Las denuncias no serán trasladadas a la Justicia.

Las acusaciones, recibidas a través de una línea telefónica habilitada por la Iglesia Católica en abril de este año, cuando varios casos de abuso salieron a la luz, corresponden a los últimos 70 años. De estas, 18 se refieren a hechos sucedidos hace más de 40 años, 16 a casos de entre 20 y 40 años, cinco a casos de hace 10 y 20 años, y otros cinco "en los que se comprobó que no se referían a abuso de menores, sino a inconductas con mayores", y corresponden a los últimos 10 años.

"La mayoría de los casos son hechos desagradables, pero no son violaciones", dijo el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, en la conferencia de prensa en la que ayer se presentaron estos datos.

El prelado agregó que "es obvio que hasta hace 10 años la Iglesia barría debajo de la alfombra".

"Esto lo vivimos con dolor y vergüenza. Si fuera una sola denuncia sentiríamos mucho dolor también. Ahora intentamos ver por qué pasó esto. Porque está todo bien con que la Iglesia exija a sus sacerdotes o consagrados un mayor nivel moral, pero acá hay un drama humano y ese drama humano hay que atenderlo. Hay que ver por qué hay personas que realizan una cosa que genera tanta herida y dolor", añadió Sturla.

Consultado sobre si consideraba que habría que llevar adelante una revisión del voto de castidad, Sturla sostuvo que "este es un drama social que no está unido al celibato, es una problemática humana".

Sin denuncias.

De los 40 denunciados, 20 eran personas que ya habían fallecido, nueve están aún siendo investigados, siete la Iglesia ya resolvió que son inocentes y solo cuatro fueron considerados culpables.

De estos cuatro, tres confesaron al momento de ser interrogados. Dos de los casos son de abusos a niños, sucedidos hace ya muchos años. De hecho las víctimas ya son adultas. Y en los otros dos se trata de episodios contra otras personas mayores de edad.

Sturla explicó que la Iglesia siempre recomienda hacer las denuncias a nivel Judicial, pero añadió que con estos curas esto no se hizo. Dijo que las víctimas que eran menores al momento del abuso no quisieron hacerlo, y que en los dos casos en los que los denunciantes eran mayores de edad no hubo un delito sino una "falta", y que por eso se los alejó de sus ministerios.

El arzobispo explicó, además, que si se llega a recibir alguna denuncia de un caso actual de abuso contra un niño, este "se derivará de inmediato a la Justicia".

"No quiere decir que no haya casos, pero lo cierto es que no ha habido denuncias sobre abusos sucedidos en estos últimos años", remarcó.

Sturla también dijo que los cuatro curas separados de sus ministerios "la Iglesia los acompaña, trata de que puedan rearmar su vida, de que haya un acompañamiento psicológico, espiritual y personal".

Sobre los sacerdotes suspendidos, señaló que el proceso sigue en pie y no está claro si podrán volver a sus cargos o serán expulsados de forma definitiva.

Investigaciones.

El presidente de la Conferencia Episcopal del Uruguay y obispo de Mercedes, monseñor Carlos Collazzi, manifestó por su parte cómo funciona el procedimiento de investigación. Dijo que al recibirse la denuncia se inicia un proceso, se llega a una conclusión y luego la información se envía a la Santa Sede. Explicó que este procedimiento es "bastante rápido".

Un documento presentado por la Conferencia Episcopal, y leído por Sturla, dice que de las 44 denuncias, 20 casos corresponden a congregaciones religiosas y que "los respectivos superiores iniciaron el protocolo para su investigación". Las otras 24, que involucraron a sacerdotes del clero secular, "fueron entregadas a sus respectivos obispos para su investigación".

El documento también señala que hubo algunos denunciantes que luego de iniciado el proceso de investigación no quisieron ratificar sus acusaciones. También "en algunos casos se comprobó que la denuncia no tenía fundamento".

Llamado de obispos a erradicar la violencia

La Conferencia Episcopal dio a conocer ayer un documento, redactado tras un encuentro de obispos realizado entre 9 y el 15 de noviembre en Florida, en el que plantea su preocupación por "la violencia que se ha instalado en el corazón humano y en diversos ámbitos de la sociedad (familia, trabajo, deporte, etc.)". En el escrito señalan que "en el cuidado de la seguridad tiene una responsabilidad principal el Estado con sus diferentes instituciones" y que "éste tiene la fuerza y él deber de impartir justicia". Llamó también al Estado a hacer mayores "esfuerzos" para "la suspensión de las desigualdades" y el "desarrollo social".

Iglesia crea comisión para prevenir casos de abuso sexual a menores

El cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, anunció ayer la creación de una Comisión para la Prevención de Abusos Sexuales a Menores, que funcionará en la órbita del Departamento de Educación Católica.

"Se trata de elaborar y promover proyectos normativos que garanticen ambientes seguros en parroquias y centros educativos, trabajando alineados con el Centro de Prevención del Vaticano", comunicó Sturla.

Señaló que ya se han realizado "cursos sobre prevención de abusos" con expertos de la Iglesia de Chile, en los que participaron obispos, sacerdotes y educadores.

"El papa Francisco ha pedido a todas las Conferencias Episcopales del mundo que realicen una Jornada Penitencial en todas las comunidades, donde se pida perdón por las víctimas del abuso sexual contra menores en la Iglesia", dijo el cardenal.

Añadió que en Uruguay esta jornada se llevará a cabo el miércoles 1º de marzo de 2017, "coincidiendo con el comienzo del tiempo penitencial de Cuaresma".

"Asumimos el compromiso permanente para que estas situaciones no vuelvan a ocurrir nunca más en ningún ámbito eclesial", concluyó.

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