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Critican detención de Prefectura

El Consulado de Francia en Maldonado exigirá en las próximas horas explicaciones a la Prefectura Nacional Naval sobre el porqué un ciudadano francés fue detenido cuando andaba a caballo junto a su familia en la zona de Laguna Garzón.

El cónsul Romuald Chapuis pedirá al prefecto de puerto capitán de navío Marcelo DAnatro que le explique el motivo de la detención practicada por cuatro marinos y un inspector municipal en la tarde del sábado.

El francés fue detenido cuando con su familia realizaba una cabalgata por los alrededores de la Laguna Garzón. En la zona de playa había, al menos, una decena de camiones con tracción en las cuatro ruedas. Empero, los uniformados tiraron del caballo al galo. El consulado francés en la zona quiere que la autoridad marítima le explique lo sucedido.

Pierre-Hugo Palenza es un francés radicado en el país desde hace muchos años. Junto a su esposa dirige la agencia de turismo Excellence.

Entre los múltiples productos que colocan en el exterior se encuentra sus ofertas de experiencia de vida tales como ofrecer cabalgatas en la zona de Laguna del Garzón. Este producto, atendido por empresarios baqueanos del lugar, es de los más solicitados.

Por esta razón Palenza decidió junto a su esposa recorrer junto a su hijo y su nieto de seis años la zona de Laguna Garzón acompañados por el dueño de la empresa que provee los equinos.

"Por un lado disfrutar del paseo. Por otro, de paso, experimentar esta actividad que estamos ofreciendo como operador turístico a clientes internacionales que tenemos alojados en esta localidad de Maldonado. Efectivamente esta experiencia nos permite recabar todas las informaciones necesarias al momento de ofrecer la actividad a operadores internacionales que nos eligen como agencia receptiva en Uruguay para recibir a sus clientes individuales y grupos", explicó.

Palenza no se imaginaba que su paseo por el lugar lo transformaría luego casi como en el personaje de la obra "El proceso" de Kafka. En un minuto todo cambió. "Estábamos de costado a la laguna del Garzón en un camino vecinal de arena al lado de unas casas y volviendo hacia la ruta cuando nos intercepta una camioneta de Prefectura de manera violenta (estilo Swat), gritándole a mi señora", contó Palenza.

La irrupción de los uniformados a los gritos y exigiendo la detención provocó que los animales se pusieran nerviosos. De forma especial los caballos montados por su esposa y su nieto. Ambos equinos salieron al galope.

Denuncia.

El operativo incluyó a cinco militares y un inspector municipal que se trasladaban en una camioneta cuatro por cuatro y en cuadriciclo.

"El cabo (...) enseguida nos mencionó que estábamos en zona de playa y por tal motivo necesitaba levantar un acta. Entonces el propietario de los caballos le contestó que entendía que pudiera haber una equivocación porque el lugar donde nos encontrábamos no estaba comprendida en la zona que el cabo estaba mencionado quizás por desconocimiento de la zona. Para intentar mediar en esta situación me presenté como operador turístico y no tuve el tiempo de terminar las aclaraciones importantes que deseaba realizar que el cabo se acercó y me empezó a retorcer los dedos y me tiró del caballo al mismo tiempo que me invitaba a bajar", sostuvo.

"En este momento se juntó el marinero (...) con el cabo (...) este último empezó a gritar que me estaba resistiendo, seguramente para dar algún tipo contenido a la grabación que el inspector de la intendencia estaba realizando de la escena. Cuando se percataron que también estábamos grabando la escena relajaron la presión momentáneamente pero después siguieron a pesar que les estaba indicando que no me iba a resistir", afirmó.

Palenza aseguró que los militares comenzaron a ponerse cada vez más violentos. Mientras esto ocurría las camionetas cuatro por cuatro comenzaron a pasar a corta distancia, agregó el empresario francés.

En ningún momento ni los militares o el inspector municipal actuaron para retirarlos de un lugar Palenza marchó detenido, esposado e incomunicado en la camioneta de Prefectura.

Tres horas más tarde, funcionarios de Prefectura llevaron a Palenza al sanatorio Cantegril para hacerse radiografías de hombro y los dedos.

Después lo dejaron libre, sin papeles, sin dinero y sin llaves frente a ese centro asistencial, según relató a El País.

Firmar un acta o ir al calabozo

Cuando el empresario francés Pierre-Hugo Palenza se encontraba detenido en la sede de la Prefectura de Punta del Este, un cabo pretendió que firmara un documento. "Me indicó que era una notificación realizada por el juez a cargo de este expediente y que la tenía que firmar porque sino iba a quedar detenido en el calabozo", expresó del empresario galo. Palenza respondió al cabo que no tenía sus lentes por lo cual estaba en la incapacidad de corroborar el documento que le estaba presentando. El detenido francés también le dijo al funcionario de Prectura que prefería estar asistido de un asesor letrado antes de firmar cualquier documento. "Cuando el cabo entendió que yo tenía una posición tomada al respecto, me comento que tenía que pasar al calabozo", dijo. "Mientras tanto sonaba mi celular porque mi familia quería saber cómo ellos iban a regresar desde José Ignacio (50 km) hacia Punta del Este. No tenían vehículo, ni dinero. su documentación quedó dentro del auto cerrado con llaves", explicó Palenza.

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