PABLO ROSSI Y RENZO ROSSELLO
La Policía estima haber identificado a la mayoría de los delincuentes que consumaron estas variantes de secuestro exprés. Sin embargo, aún no hay detenidos. El temor ante la serie de casos ganó a los vecinos de Pocitos, Carrasco y Punta Gorda.
La noche del 28 de junio se podría tomar como el mojón, el punto de referencia, el inicio de las investigaciones policiales y las preocupaciones ciudadanas. Es que fue esa misma noche en que tuvo lugar el primer secuestro exprés de esta seguidilla delictiva que mantiene en vilo a la Policía y atemorizada a la población en general.
Hoy, a 15 días del primer secuestro exprés, y con cinco hechos de similares características, la sociedad ve con preocupación la manera de evitar este "desagradable" momento por el que han tenido que pasar las ocho víctimas de los anteriores casos. Hay resignación para con la Policía por el hecho de que las "rapiñas con privación de libertad" van en aumento y los autores no han sido detenidos.
Si bien la población dice no ver irregularidades en la vía pública, parecería ser que los delincuentes están al acecho, entrada la noche, para actuar. Durante el día, el barrio Punta Carretas -zona donde se registraron dos secuestros exprés- mantiene su flujo de coches y transeúntes habituales. Lo diferente está en la mentalidad de las personas, quienes miran con desconfianza cuando se les acerca gente, o al salir de los comercios monitorean la calle.
Mientras tanto, la Policía trabaja intensamente en procura de dar con los maleantes. Los investigadores del Departamento de Hurtos y Rapiñas, así como personal de al menos dos comisarías, han reunido ya varias pistas. Fuentes policiales señalaron que se estimaba haber identificado ya a la mayoría de los delincuentes, aunque aún no se han hecho detenciones firmes.
De todos modos, el jefe de Policía de Montevideo, Walder Ferreira, aseguró que se está trabajando "en buena dirección" y que ya hay pistas firmes para detener a los delincuentes.
TEMOR. La inseguridad que las personas sienten hoy por hoy difiere de la generada por otro tipo de hechos. "Ahora siento que estoy vulnerable yo, mi esposo y mis hijos", dijo una mujer a El País, quien confesó estar "intranquila" con esta nueva realidad delictiva.
"Entro al auto desde el garaje de mi edificio y me bajo de la misma manera", agregó. La vecina dice que ahora ni siquiera el vehículo proporciona la sensación de seguridad: "antes usábamos el auto, entre otras cosas, para sentirnos protegidos, ahora es una vía más para que te roben o te secuestren".
Otra vecina de Pocitos expresó con resignación y algo de humor "esto es como la ley de Soca: al que le toca le toca", aunque desde hace unos días no deja nada librado al azar, como medida preventiva. "A mis hijos los alerté de que tengan cuidado al andar por la calle. Nada de relojes vistosos ni camperas que impresionen". La mujer confesó que si bien está más atenta en estos días, considera que la "inseguridad está instalada en el país desde hace un tiempo prudencial".
Un matrimonio consultado por El País dijo que el origen de esta ola de secuestros exprés es "la copia a nuestros vecinos Brasil y Argentina". En tanto, otro matrimonio indicó que las medidas para prevenir los delitos deberían ser suministradas "por algún especialista en secuestros contratado por el gobierno, que oriente a la gente. No tenemos cultura para enfrentar este tipo de sucesos".
"POCO CUIDADO". Tanto porteros de edificios como cadetes de algunas empresas de Punta Carretas fueron enfáticos en decir que la "inseguridad es real", pero ante este problema "la gente se cuida poco".
Un delivery agregó que "la gente parece que hiciera fuerza para que la roben", haciendo especial hincapié no en la apariencia sino en la desconcentración con la que circulan.
Algunos porteros de la zona coincidieron que no se han visto personas extrañas por la noche. Aseguran que el barrio permanece incambiado, tranquilo, hasta incluso "aburrido", por momentos. De todos modos, ven con preocupación los pocos cuidados que tienen las personas que circulan por la calle, "desde los que se suben al vehículo como los transeúntes". El portero de un edificio de Villa Biarritz confesó a El País que los secuestros exprés fueron el tema más recurrente de la semana anterior entre los comentarios de los vecinos.
Los nervios sobre este tema son reales, hay personas alarmadas por el riesgo que corren sus hijos, aunque intentar ser cautos a la hora de exteriorizar el miedo para no "asustar" a sus seres queridos.
En buena dirección. "No estamos seguros de que sean siempre los mismos delincuentes, aunque en dos de los casos podemos decir que sí", señaló, por su parte, el inspector mayor Walder Ferreira al comentar el avance de la investigación.
Según dijo a El País el titular de la jefatura capitalina, las actuaciones seguidas tanto por el Departamento de Hurtos y Rapiñas, como por al menos tres comisarías involucradas en los casos comienzan a arrojar resultados. "Estamos trabajando en buena dirección, es lo que puedo decir por ahora", comentó el jerarca.
Fuentes directamente vinculadas a las investigaciones señalaron que, prácticamente, la mayoría de los participantes en los cuatro hechos están identificados. Incluso uno de ellos fue ya indagado en una comisaría y reconocido por una víctima, aunque puesto en libertad ya que el juez actuante no creyó en la firmeza del reconocimiento. Esto ocurrió la semana pasada cuando una de las víctimas fue citada a la Comisaría 16° a reconocer a un indagado. Lo hizo plenamente pero casi perdió el aliento cuando se enteró que había quedado libre.
Fuentes del caso indicaron a El País que la decisión del juez de liberar a los sospechosos luego de una ronda de reconocimientos que había resultado positiva había causado malestar entre los efectivos policiales. "El juez entendió que contar con sólo un reconocimiento no es prueba suficiente", reconoció uno de los investigadores.
No fue el único vuelco de las investigaciones en marcha. En el caso de la mujer secuestrada junto a su sobrino, se halló la cédula de identidad de uno de los delincuentes y también un transmisor "handy" en el interior del coche. Estos elementos habían pasado inadvertidos en la primera inspección de la inspección de Policía Técnica y fueron hallados por la víctima.
En suma, las actuaciones realizadas hasta la fecha han permitido a la Policía tener una idea más cabal de quiénes son los delincuentes que están operando, como admitió el propio jefe de Policía.
En tal sentido, el inspector Ferreira adelantó su hipótesis de que podía tratarse de más de un grupo delictivo. "Todavía no tenemos elementos, pueden haber más personas que estén copiando los mismos métodos", señaló el jerarca.
De hecho, la Policía ha detectado que en algunas modalidades delictivas "cambian algunas caritas y se repiten otras". Algo por el estilo ha venido ocurriendo con la modalidad de los robos a la salida de bancos. Generalmente operan tres delincuentes: un "marcador" (el que detecta a la víctima y pasa el dato desde el banco) y dos ladrones que ejecutan el robo, uno conduciendo la moto y el otro efectuando el hurto.
Investigadores policiales que actuaron en estos casos señalaron que, no obstante, está casi descartado que se trate de los mismos delincuentes "reconvertidos" en la modalidad del secuestro exprés.
Al ser consultado en cuanto a la posibilidad de que hubiera delincuentes argentinos involucrados -debido a que la del secuestro exprés y sus variantes son muy extendidas en el país vecino- el jefe policial dijo no contar con ningún elemento en ese sentido. "No podemos descartarlo, pero no hemos encontrado nada que vincule a personas de esa nacionalidad con estos hechos", indicó.
Secuestro exprés y sus variantes
ORIGEN: La modalidad del "secuestro exprés" se originó en Colombia y México, pero luego se extendió con virulencia a Brasil y a Argentina. Se caracterizan por no durar más de dos horas y por los montos relativamente menores de dinero por rescate.
VARIANTE: Consiste en la privación de libertad de la víctima a la que obligan a retirar dinero de una cuenta o del cajero automático, o a efectuar compras.
VÍCTIMAS: Elegidas por los delincuentes según las apariencias. Observan si lleva alhajas, qué tipo de auto conduce, vestimenta.
CIRCUNSTANCIAS: Suelen aprovecharse de la falta de atención al entorno de las víctimas. Los momentos más vulnerables son: al subir o bajar del coche, al salir o entrar a la vivienda o edificio.
HORARIOS: En casi todos los casos registrados, los hechos tienen lugar entre las 19 y las 23 horas. Los delincuentes se aprovechan de calles poco iluminadas y de escasa circulación tanto vehicular como peatonal.
CUIDADOS: En foros especializados se hacen recomendaciones tanto a las víctimas directas de un secuestro exprés, como a sus familiares.
REHENES: Tratar de controlar las emociones; no ser un informante fácil, hablar poco y escuchar mucho; tratar de evitar todo lo posible el dar el domicilio particular; ofrecer los valores que tenga en el momento; no hablar de su situación económica.
FAMILIARES: Mantener la calma y escuchar atentamente; hablar sólo cuando le permitan hacerlo; no contradecir ni tampoco ceder; mantener una actitud negociadora.
PRECAUCIONES: Evite usar ropas demasiado llamativas; evite llevar tarjetas personales con la dirección particular y la de trabajo; no llevar fotos y datos familiares; llevar poco dinero en efectivo y alguna tarjeta de crédito que pudiera ser requerida; si va en auto y observa que es seguido por otro vehículo trate de tomar por calles más transitadas y mejor iluminadas.
Frases
"Había habido una orden de liberación del juez; no encontró las pruebas pertinentes".
"Estamos en el medio de la nada. Todos tenemos derechos, pero no tenemos garantías. Ni víctimas ni los delincuentes".
"Los delincuentes no tienen la culpa, porque nadie apuesta a ellos para poder educarlos"
"A los ladrones daban ganas de adoptarlos y darles una mamadera, realmente".
"Este ladrón fue totalmente cumplidor. No nos hicieron nada, cumplieron con todo. Un rapiñero, dentro de todo, gente. No puedo decir nada de él".
"Los policías quedaron desilusionados al ver que el juez liberó al delincuente atrapado".
"Me dio más pena que soltaran al detenido por los policías que por mí. Realmente no son correspondidos".
"Lo que le falta a la policía es que salgan a la calle antes. A los 3 minutos del robo tenía 40 policías en casa".
"La policía tampoco tiene derechos, tal vez sea mejor que se vayan para su casa tranquilos porque esto es tierra de nadie".
TESTIMONIO DE UNA VÍCTIMA