Varios casos de corrupción en la región encienden luz de alerta en Uruguay

La Corte auditará por primera vez contabilidad de los partidos

Candidatos sonrientes a toda hora y en todos los canales de televisión, pegadizos jingles que invitan a vivir prácticamente en Disneyland, rostros gigantes estampados a los costados de los edificios y actos en todo el país. Las campañas electorales saturan la imagen de los postulantes y sostener esto es costoso.

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Corte: "Lo que ordena la ley es lo que venimos haciendo ahora". Foto: GDA

Según lo declarado por los partidos políticos, en los últimos comicios gastaron nada menos que US$ 9 millones. Y según la rendición de cuentas que presentaron a la Corte Electoral, ese dinero salió de donaciones de particulares, lo recaudado en eventos que organizan los partidos y de las arcas públicas por lo que paga el Estado a las fuerzas políticas por cada sufragio obtenido.

Hasta ahora ningún organismo público tenía capacidad de controlar las donaciones que reciben los partidos y todo quedaba sujeto a tener fe en sus declaraciones. Sin embargo, la Corte Electoral recogió el guante y auditará las últimas declaraciones presentadas.

La decisión se da en medio de casos de corrupción asociados al financiamiento de las campañas electorales en la región. Estos motivan el debate sobre cómo regular y solventar los gastos que realizan los políticos en la batalla electoral.

El caso que más ruido ha hecho en los últimos años es el de Brasil. Se estima que, en el marco de las elecciones celebradas el año pasado, Petrobras desvió US$ 4.000 millones en "propinas" para los partidos políticos. La llamada "Operación Lava Jato" ya tiene en la mira a una cincuentena de políticos brasileños, entre ellos el tesorero del oficialista Partido de los Trabajadores (PT), João Viccari.

Políticos chilenos de distintos sectores también son hoy cuestionados por el financiamiento irregular de las campañas. Concretamente se investiga presuntos fraudes en el Servicio de Impuestos Internos, encargado de aplicar la normativa tributaria a través de la emisión de boletas "ideológicamente falsas" y que tenían como objetivo darle fondos no declarados a los candidatos.

¿Uruguay es un oasis?.

En un contexto regional que tiene la lupa en el financiamiento de las campañas por casos de corrupción y ante cifras que no son controladas, surge la pregunta de qué tan transparentes son los números de las campañas electorales en Uruguay.

Hay ONG que han denunciado esta falta de control. La más insistente ha sido Uruguay Transparente, cuyo presidente, Pedro Cribari, aseguró a El País que de la manera que se implementa hoy la ley, "puede pasar cualquier cosa". Y consideró: "Es necesario que haya un control mucho más severo".

En Uruguay la financiación de los partidos políticos está regulada por la ley 18.485, que establece que estos deben entregar sus rendiciones de cuentas a la Corte Electoral y que esta luego debe publicarlas en el Diario Oficial. Sin embargo no es específica sobre si la Corte debe llevar a cabo un control de que lo que los partidos declaran sea cierto.

Uruguay Transparente ha estado en los últimos años encima de la Corte Electoral exigiéndole que se encargue de este trabajo. Y esta ha respondido que carece de presupuesto.

"Lo que ordena la ley es lo que venimos haciendo hasta ahora", precisó a El País el vicepresidente de la Corte Electoral, Wilfredo Penco.

De todos modos, advirtió que se resolvió hacer más de lo que ordena la norma y que el departamento contable de la Corte Electoral empiece a analizar si lo que declaran los partidos es correcto para evitar las denuncias de las ONG.

"Vamos a controlarlo y lo vamos a hacer con los recursos que tenemos, que se limitan a nuestro departamento de contaduría. Hemos decidido esto a los efectos de que no vuelva a ocurrir lo que viene pasando en los últimos años, de que varias ONG hicieron denuncias sobre cómo se implementaba la normativa", añadió Penco.

El departamento contable de la Corte Electoral empezará a trabajar en el tema una vez que pasen las elecciones municipales del 10 de mayo.

Consultado sobre si lo sucedido con Petrobras en Brasil podría ocurrir en Uruguay, Cribari advirtió: "cada país tiene sus cosas específicas y Uruguay tiene un posicionamiento distinto al de sus vecinos en la región. Estamos, junto a Chile y Costa Rica, mejor posicionados, así que, en un principio, Uruguay no correría el peligro de llegar a ese nivel de corrupción. Pero el peligro igual está latente, y la cosa seguirá igual hasta que no se implemente un control más severo".

Penco, en tanto, señaló que la decisión de la Corte de chequear lo presentado por los partidos, no tiene nada que ver con lo sucedido en Brasil. "Es una decisión que tomamos independientemente a ese caso", explicó.

Protagonistas.

Los montos y la forma de financiación de las campañas no son un tema que atraiga a los políticos, independientemente del partido al que pertenezcan. Sin embargo, hay quienes advierten que el sistema uruguayo no es bueno.

El exsenador Sergio Abreu, que ha insistido en el tema, comentó a El País que es crítico, especialmente con el sistema de las internas, instancia en la que el voto no es obligatorio y el financiamiento no cuenta con el apoyo del Estado.

"En las internas el financiamiento privado y la fortaleza de los sectores con antecedentes tienen una enorme ventaja frente a los que inician sus actividades como candidatos o grupos nuevos", indicó.

Abreu opina que el Estado es "un gran omiso" en las reglas de juego porque debería nivelar la cancha. Reconoció que las campañas son cada vez más costosas y comentó que en su caso tiene todos sus vienes prendados por la política.

SITUACIÓN LOCAL.


Campañas caras y menos cotizantes.


"Las campañas son cada vez más caras y los partidos tienen cada vez menos adherentes-cotizantes. En consecuencia, los fondos privados constituyen la base de las finanzas de las campañas. Las donaciones grandes y anónimas han sustituido a las reducidas y públicas de los afiliados y simpatizantes partidarios. En consecuencia, la concentración de las fuentes de financiación de los partidos en pocos donantes, ha transformado radicalmente la relación entre dinero y política en las democracias contemporáneas. Esta relación supone hoy mayores peligros para la democracia y por lo tanto demanda necesariamente mayor atención", asegura un estudio del Departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Católica del Uruguay.

Esta semana la Corte Electoral difundió los informes presentados por los partidos. El que más recaudó fue el Frente Amplio para la candidatura de Tabaré Vázquez: unos US$ 6,7 millones, seguido por el Partido Nacional para la candidatura de Luis Lacalle Pou, que declaró US$ 3,02 millones y el Partido Colorado US$ 1,2 millones.

Uruguay regula las donaciones privadas de la misma forma que suele hacerse internacionalmente. Las donaciones tienen que ser públicas y no pueden superar determinado de monto.

Los partidos no pueden recibir donaciones de organizaciones delictivas, de entidades extranjeras u otros estados y de asociaciones profesionales. Las donaciones anónimas solo están habilitadas para montos bajos.

El principal donante del FA fue el Frigorífico San Jacinto ($ 245.500) y el del Partido Nacional CPA Ferrere, Alian SA y Baluma SA, con $ 480.000 cada uno.

DUDAS SOBRE EL FINANCIAMIENTO DE LAS CAMPAÑAS: UN PROBLEMA REGIONAL

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