CONFLICTO EN AEROPUERTO

Controladores aéreos firman un preacuerdo y suspenden medidas

"El principio de acuerdo permite volver a la mesa de negociación", dice el sindicato. Más temprano, el ministro Menéndez adelantó que el preacuerdo implica mejoras salariales y organizativas.

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Pocas horas después de una advertencia de la Cámara de Comercio Aeronáutica de que compañías aéreas podrían dejar de volar al país transitoriamente por la inminente profundización del paro de los controladores de tráfico aéreo en los aeropuertos de todo el país, poniendo “en riesgo” la conectividad aérea, el ministerio de Defensa reaccionó: luego de varios años sin comunicaciones escritas con el sindicato, ayer se les hizo llegar una propuesta redactada y legalmente fundamentada que pospuso los paros, previstos a partir del lunes 10.

Un documento hecho llegar este viernes al sindicato de controladores de tráfico aéreo Actau por parte de las autoridades atacó el punto más complejo de la negociación, que es la superación de inequidades salariales entre los funcionarios antiguos y los nuevos, que son aproximadamente el 22% del personal. Los controladores suman un centenar, explicó a El País el secretario del sindicato Julio Pedemonte.

Los paros de la actividad de los controladores se han venido haciendo por etapas. Este viernes, además de finalizar la segunda que había comenzado el 28 de septiembre, se decidió dejar en suspenso la que iba a comenzar el lunes, cuando tenían previsto una nueva serie de interrupciones de tres horas continuas dos veces cada 24 horas.

Los paros de este tipo afectan únicamente a los vuelos que despeguen y no a los que aterrizan. De acuerdo con un comunicado de los controladores, hay algunas excepciones como los vuelos sanitarios, los humanitarios, los de búsqueda y rescate, los vuelos en emergencia y los vuelos de Estado.

Desde el punto de vista de la operativa un paro de controladores de tráfico aéreo puede provocar varias dificultades, según explicaron a El País expertos en la materia. Por ejemplo, si se tratara de un vuelo de largo alcance puede ocurrir que la tripulación deba ser cambiada por razones de seguridad al exceder el límite máximo de horas de servicio.

Aun cuando la tripulación no se “venza”, como se le denomina en la jerga aeronáutica, con una demora por un paro de controladores puede suceder que los pasajeros pierdan conexiones, noches de hotel, cruceros o reuniones de negocios.

Toda esta situación supone una serie de gastos extra para las aerolíneas, como hacerse cargo de alimentar y alojar a pasajeros, su traslado al centro de la ciudad, entre otros rubros, según había advertido a El País la Cámara Aeronáutica.

Conflicto.

Los controladores tienen un convenio firmado en 2010 con Defensa que implica la creación de la carrera de controlador, con un estatuto particular bien diferente al resto de los funcionarios públicos, explicó a El País el secretario del gremio Julio Pedemonte.

"La carrera se rige por estándares internacionales. A partir de 2013 con el estatuto del funcionario público no se puede aplicar a nuestra profesión, sino que a veces es contraproducente", añadió el controlador, que señaló que el estatuto acordado en 2010 no se ha reflejado en los hechos.

En el año 2012 gracias a la negociación entre las partes se saldó una serie de inequidades salariales, dijo Pedemonte, por lo cual el problema con ellos no es de dinero. Sin embargo, la administración contrató más personal, pero con una bastante menor remuneración a la de los controladores que ya trabajaban. "El conflicto actual implica una solución o al menos una mitigación de estas inequidades salariales", sostuvo el gremialista.

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