Conmoción por muerte del hincha

Homicidio. Más de 16 horas después, vecinos de La Blanqueada comentaban ayer lo sucedido en el barrio Nacional desvincula a la barra brava y dice que quien provocó la pelea es de Peñarol

2008-03-03 00:00:00 300x300

MARÍA EUGENIA LIMA

El sábado, poco antes de las 21 horas, murió baleado un hincha de Nacional. La conmoción entre los vecinos de La Blanqueada, donde falleció, seguía ayer a las 16. Anoche la Dirección de Homicidios indagaba a seis personas para identificar al autor.

Fuentes de esa división de la Jefatura de Policía dijeron a El País que están tratando de cerrar el círculo entre los que estaban allí para identificar al autor de los disparos que provocaron la muerte de Fernando Daniel López Passaro (36).

Calculan que en las próximas horas lo tendrán identificado, y creen que es una persona con antecedentes de disturbios en el ambiente deportivo.

Las fuentes indicaron que piensan que el arma utilizada es una calibre 22. Para confirmarlo esperan la autopsia del forense que estará hoy.

En La Blanqueada. Grupos de vecinos en calle Carlos Anaya comentaban ayer de tarde la muerte del día anterior.

"Cuando sentimos el tiro logramos bajar la persiana", contaba Mónica ayer de tarde a periodistas y vecinos que se acercaron al autoservicio de Carlos Anaya y Comandante Braga.

La dueña del comercio aseguró no haber escuchado ni visto detalles de la pelea que terminó con la muerte de López Passaro, en la esquina de su local. Pero contó que minutos antes del fallecimiento, la víctima había estado allí con otra persona.

A las 20:30. El sábado, más o menos una hora y media después de haber culminado el partido entre Nacional y Defensor, a las 19 horas, simpatizantes tricolores seguían en las inmediaciones del Parque Central, después de que su cuadro ganara 4 a 0.

"A las 20.30 horas había un grupo de hinchas de Nacional bastante grande, no sé bien cuántos, los que vienen siempre después de los partidos", explicó Mónica y aclaró que como indica la normativa, ella no les vende alcohol.

Pero para cuando llegaron López Passaro y un compañero, la mayoría de esas personas ya se había ido, continuó la comerciante.

"Uno de los recién llegados se quedó afuera y el otro entró al negocio pero no llegó a pedir nada porque salió y empezaron a insultarse con uno de Nacional que estaba afuera. Después entró de nuevo. Les dijimos que no podían entrar, que había mujeres y niños. Forcejeamos para sacarlos y cerrar la reja. La cerramos, sentimos un tiro y bajamos la persiana", relató.

Mónica mostró a El País un pequeño moretón que le quedó en el brazo a raíz del forcejeo.

Contó que fue un momento de muchos nervios y susto para ellos y para los varios clientes que estaban, entre ellos una mujer con un bebé. Las mujeres se empezaron a sentir mal y gritaban, agregó.

A las 20:45. "Cuando ya habíamos bajado la persiana, sentimos más tiros, como a las 20:45", dijo. Después "se tranquilizó todo y empezamos a sentir que decían: `Está muerto, está muerto`. Abrimos la ventana y vimos a todo el barrio alrededor del muchacho, que estaba tirado en el medio de la calle (Anaya, frente al autoservicio)".

El parte policial informa que después de que uno de los vestidos de Nacional hirió a López Passaro otro "tomó una piedra y rompió el vidrio de un vehículo estacionado, tras lo cual se fugaron".

"Todos (los implicados) tenían camiseta de Nacional menos con el que pelearon, que tenía una remera común. Me parece que ellos lo reconocían como hincha de Peñarol. Pero había venido con el muchacho que murió, que era de Nacional", contó Mónica.

La investigación, que inició el club Nacional sobre el incidente, derivó en que el que provocó los disturbios fue un hincha de Peñarol conocido en el ambiente deportivo.

Ese informe también concluyó que los hinchas de Nacional que estaban en el lugar no eran de la barra brava. Las fuentes consultadas dijeron que los líderes de este grupo no llamaron al club como suelen hacerlo si se ven involucrados en estos incidentes.

A su vez, esta investigación establece que ya se había levantado el operativo de seguridad cuando sucedió el incidente, ya que sólo se extiende hasta una hora después de finalizado el partido.

Perfiles. Fernando López Passaro, el hincha de Nacional fallecido, vive en esa zona desde siempre, según algunos vecinos. Su casa está por Anaya, a media cuadra del autoservicio frente al que murió.

Una chica que estaba ayer en el local dijo que la madre del fallecido es una señora mayor que está enferma y que es jubilada del Parque Central. También afirmó que él era hijo único y que el papá falleció.

Verónica y Ángel eran otros vecinos que estaban ayer de tarde cerca del autoservicio hablando de lo sucedido. En este grupo de personas se comentaba que el que desencadenó la pelea que terminó con la muerte de López Passaro, es hincha de Peñarol conocido en el barrio. Ángel dijo que es el mismo que le golpeó la cabina al periodista Jorge Da Silveira en la cancha de Belvedere.

La investigación de Nacional indica que el hincha de Peñarol involucrado tiene antecedentes de haber generado disturbios en los clásicos de cuarta y quinta división que se jugaron en el Parque Central el año pasado.

Verónica y Ángel explicaron que antes de que empezara la pelea habían visto al hincha de Peñarol caminando hacia el comercio y que cuando vio que estaban los simpatizantes de Nacional, dio la vuelta y regresó con quien resultara muerto.

Los vecinos creen que el hincha de Peñarol volvió para buscar el arma al ver a los hinchas de Nacional. Sacan esta conclusión por lo que vieron y porque Verónica escuchó que esta persona en un momento dijo: "Me sacaron el fierro".

La investigación de Nacional coincide en que el arma llegó a la escena del crimen con la víctima y el hincha de Peñarol.

También se desprende de este informe que López Passaro falleció luego de que intervino en una pelea tratando de separar a los implicados. (Producción: G. Trinidad y D. Rosa)

La cifra

22 sería el calibre del arma que provocó la muerte del hincha de Nacional el sábado. Esperan la autopsia para confirmarlo.

A dos años, homenaje a Da Cunha

El próximo 11 de marzo se cumplen dos años del asesinato del hincha de Cerro, Héctor Da Cunha, después de un partido en el Centenario. Ese día transportistas compañeros de trabajo de Da Cunha le harán un homenaje, dijo a El País el dirigente de la Unott, Hugo Bosca.

Contó que irán al cementerio en ómnibus de distintas compañías con ofrendas florales, para acompañar a la esposa de Da Cunha.

El sábado 11 de marzo de 2006 después del partido Peñarol - Cerro en el Centenario, 15 hinchas atacaron a Da Cunha delante de su esposa y su hijo de 11 años porque tenía un gorro de Cerro. El trabajador de Coetc murió de seis puñaladas.

Hasta el momento fueron procesadas tres personas como coautores del homicidio. Bosca cree que "nunca se va a encontrar al culpable porque se encubren entre ellos y ser coautor implica menos pena".

Bosca informó que hay un proyecto en el Parlamento para que el 11 de marzo sea el "Día de la no violencia". Esperan que se concrete para este aniversario.

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