El empresario Francisco “Paco” Casal declaró que nunca le pidieron una coima

"Conmebol es una organización mafiosa"

Francisco "Paco" Casal, el hombre señalado como el artífice de la denuncia sobre corrupción y lavado de dinero en la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), que presentaron en 2013 varios clubes y solo ratificó la Mutual de Futbolistas Profesionales, definió ayer en el juzgado de Crimen Organizado a la Conmebol como una "organización mafiosa".

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Casal, dueño de Tenfield y Global Sports declaró más de dos horas en Crimen Organizado.

Casal llegó a la sede de la calle Bartolomé Mitre 15 minutos antes de la hora prevista acompañado por su abogado Jorge Pereira Schurmann, que se retiró minutos después. Evitó hacer declaraciones, pero cuando salió, dos horas más tarde, fue cercado por la prensa.

Casal dijo que no le propuso a los clubes "absolutamente nada", que a Eugenio Figueredo lo conoce "de toda la vida" pero que nunca le pidió una coima y que Uruguay "ha sido pionero en advertirle al mundo lo que hoy todos ven como un hecho real".

El propietario de las empresas Tenfield y Global Sports ofertó por los derechos televisivos de las copas Libertadores y Sudamericana durante cinco años US$ 805 millones, pero ganó T&T Sports, que ofreció US$ 381 millones.

"Él (Casal) habla de que hay una asociación para delinquir de un grupo altamente corrupto que, cuando se hacían ofertas de volúmenes sideralmente mayores a los que se pagaban, ni siquiera se tomaban en consideración. Él (Casal) dice que había un gran cónclave de mafiosos", relató el abogado de la Mutual, Pablo Barreiro, que presenció la declaración.

Casal se desentendió de las idas y venidas entre la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y Full Play por los derechos de televisión de las eliminatorias.

"No tengo ni idea si corre riesgo la televisación. Yo llegué por este tema (…). No opero en la empresa, soy uno de los accionistas. No tengo ni idea, me tendré que informar o ustedes hablar con (Nelson) Gutiérrez", dijo Casal.

Su vinculación con Full Play también fue parte del interrogatorio y aseguró que tenía una relación "comercial", aunque reconoció que conoce al clan Jinkins desde hace muchos años.

Para la Justicia el testimonio de Casal fue "clarificador" mientras que para el abogado de la Mutual fue "clave".

La Justicia no le preguntó si Tenfield y Full Play tuvieron relación comercial antes, ni su vínculo con Figueredo cuando estaba en la dirección de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).

Barreiro también se preocupó por despegar a Figueredo de la "asociación para delinquir" que dirigía la Conmebol.

"Se pensó que Figueredo era una cosa y con el diario del lunes resultó ser otra. Figueredo no tenía un poder de decisión como preveíamos en su momento".

El abogado aseguró también que los balances que la Conmebol exhibía eran "adulterados" y por ende "no tenían consistencia ni respondían a parámetros contables".

El caso a nivel judicial continuará el viernes con la declaración del socio de Casal, Nelson "Tano" Gutiérrez, que cierra la primera fase.

En una segunda instancia la Justicia pedirá cooperación internacional y citará a algunas personas en calidad de indagadas. Una de ellas es el asesor jurídico de la Conmebol, el español Gorka Villar, que fue citado por varios testigos del proceso, al igual que el expresidente de la institución, el paraguayo Nicolás Leoz.

La fuga de Casal de la prensa.

Francisco Casal habló ayer por primera vez públicamente de la corrupción que rodea a la Conmebol. Lo hizo sentado en el asiento trasero de la camioneta que lo esperaba en la puerta del juzgado de Bartolomé Mitre. Ante la lluvia de preguntas de los periodistas y sus pocas ganas de responder, se arrastró por el asiento, abrió la puerta al otro lado del coche y se bajó. De inmediato se subió al asiento del acompañante y la camioneta partió.

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