San Pablo - El conflicto argentino-uruguayo por la instalación de una fábrica de celulosa de Botnia en Uruguay sobre un río fronterizo, favoreció a empresas brasileñas proveedoras de materiales de construcción para la papelera finlandesa, informó hoy el diario Gazeta Mercantil.
Debido al bloqueo de los pasos de frontera argentino-uruguayos sobre el Río Uruguay y al boicot que impide suministrar materiales argentinos a Botnia, fueron contratadas las brasileñas Cassol Pre Fabricados y Brafer Construções Metálicas, del estado de Paraná (sur de Brasil).
Brafer firmó contrato para fabricar, transportar y armar, con un socio uruguayo, 4.500 toneladas de estructuras metálicas galvanizadas a fuego, por un valor de 15 millones de dólares, cerca de 20% de la facturación total prevista por la empresa brasileña para 2006.
Cassol Pre Fabricados cerró un negocio para el suministro de paneles decorativos y otros materiales por 4,5 millones de dólares.
"Nuestro contrato inicial era de USD 2,5 millones por lajas alveoladas, pero con el impedimento para proveedores argentinos de participar en la obra, sumamos otros USD 2 millones en paneles decorativos", dijo Murilo Cassol, presidente de Cassol Pre Fabricados, a Gazeta Mercantil.
Botnia prevé que su fábrica, que demandó una inversión de 1.100 millones de dólares en las afueras de Fray Bentos, sobre el río Uruguay, 300 km al noroste de Montevideo, esté operativa en el último trimestre de 2007. Por decisión del gobierno uruguayo, la obra está protegida por una guardia militar.
Por su parte la española, Ence, que proyectaba construir otra planta contigua a la de Botnia, desistió de erigirla en esa ubicación y anunció que sería localizada en otro punto del país.
El emprendimiento es rechazado por Argentina, por considerarlo contaminante del río fronterizo, y tiene a los pobladores de Gualeguaychú, ciudad frente a Fray Bentos, en permanente movilización, bajo la amenaza de bloquear el puente internacional hacia Uruguay durante todo el verano austral.
AFP