Diseñan plan de largo aliento para buscarlos zona por zona

Codicen sale a la caza de los que no estudian

La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) reconoció que en un mes no podrá captar a los 25.000 alumnos que se cayeron del sistema y a los cuales el Banco de Previsión Social (BPS) pretende cortarles las asignaciones familiares, como informó ayer El País.

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El BPS suspenderá el pago de asignaciones a las familias de 25.000 jóvenes que no cursan.

El gobierno de la educación apuesta a un plan de largo aliento, por el cual se piensa buscar a los estudiantes territorio por territorio y con el que persigue el fin de cumplir la promesa del presidente Tabaré Vázquez de que todos los menores de 18 años estén dentro del sistema educativo cuando él deje el poder.

"Ya empezamos a trabajar en este plan, que busca ir territorio por territorio. Es como ir poniendo el zoom a ver dónde están esos alumnos. Ya no son grandes números, sino personas que tienen nombre y apellido, que tienen situaciones de vida muy particulares", explicó a El País Laura Motta, integrante del Consejo Directivo Central (Codicen).

La idea es ir zona por zona viendo la situación de todos los jóvenes que viven en ellas, y apuntar especialmente a aquellos que no estén dentro del sistema educativo para intentar reinsertarlos a través de programas como Jóvenes en Red, del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), y el Programa Uruguay Estudia del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), que sirve "para darle orientaciones educativas".

El Codicen, sostuvo Motta, hizo un mapa de situación sobre las zonas más vulnerables del país y desde hace unas semanas ya trabaja en cuatro territorios del departamento de Canelones: Progreso, Colonia Nicolich, Toledo y Las Piedras. El año próximo se empezará a trabajar en 29 zonas más.

"Los territorios son considerados unidades socioeducativas. Lo que se hace en ellas es identificar a los estudiantes que terminaron Primaria y a los que están cursando en Educación Media. Se les hace un seguimiento", sostuvo Motta.

De la mano de este programa, según había declarado semanas atrás el presidente de la ANEP, Wilson Netto, a El País, también se pretende generar un sistema informático para Secundaria, parecido al Programa Gurí que funciona en Primaria y que aporta todos los datos personales y la situación en cuanto asistencias a clase de cada uno de los alumnos y profesores.

Para Netto, el impuso de este plan es vital para cumplir el objetivo de "cambiar el ADN" de la educación, e implica toda una victoria ante lo que imponían desde MEC el exsubsecretario Fernando Filgueira y el exdirector de Educación Juan Pedro Mir, que —teniendo en cuenta un presupuesto limitado— pensaban que se podría evitar la fuga de los estudiantes llevando a cabo un marco curricular común, haciendo que los docentes permanezcan más tiempo en un solo centro educativo y dotando de mejor formación a los trabajadores de la enseñanza.

Según supo El País son 25.000 los jóvenes en edad liceal que ni siquiera se inscribieron para estudiar en 2015 y a los cuales se les suspenderán las asignaciones familiares en caso de que no se reinserten al sistema antes del mes de diciembre. Según un decreto firmado por el presidente Vázquez en septiembre pasado, luego de que el BPS obtuviera la lista de alumnos que no van a estudiar a través de un cruzamiento de datos con la ANEP, el Codicen, el MEC y el Mides tienen un mes para ir por esos estudiantes e intentar reinsertarlos al sistema.

Sin embargo, el plan que realizará el Codicen llevará más tiempo que un mes para poder llegar a estos alumnos. Otras fuentes del Consejo, en tanto, señalaban ayer que se está valuando la posibilidad de hacer campañas informativas que adviertan que se van a cortar las asignaciones de las familias de jóvenes que no están yendo a estudiar, salvo que se reinserten al sistema de inmediato.

Es la primera vez que se cortan asignaciones en lo que va del año. Esto es algo que ordenó Vázquez a través de un decreto y con lo que no está de acuerdo la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi.

BPS disconforme con datos que dio ANEP

Fuentes del Banco de Previsión Social (BPS) advirtieron ayer a El País sobre una fuerte molestia con la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), debido a que la información que estos mandaron de los alumnos a los que se les debe cortar las asignaciones familiares, corresponde solo a aquellos jóvenes que cursaron en 2014 y que estando en edad liceal no se anotaron para tener clases en 2015.

El BPS esperaba que el gobierno de la educación también enviara la lista de aquellos alumnos que abandonaron en el camino. Según ha dicho el presidente del Codicen, Wislon Netto, fueron "miles" los que se alejaron del sistema debido a la ola de paros, sobre todo en Montevideo, donde los alumnos de Secundaria perdieron 30 días de clase.

En 2014 fueron 51.000 (entre julio y noviembre) las asignaciones que se suspendieron de alumnos de Primaria y Secundaria que no asisten a las aulas. Este año, según supo El País, la cifra es de 25.000 liceales y poco menos de 1.000 escolares, pero, como se dijo, solo se contó a los inscriptos.

Según los datos del BPS, el Estado otorga 495.000 asignaciones familiares. La prestación que reciben la mayoría de los beneficiarios se cataloga como "simple" y corresponde a una cifra de entre $ 684 y $ 1.839, dependiendo de la cantidad de menores que se tengan a cargo. Las 30.000 familias de los hogares más "vulnerables" del país cobran entre $ 1.368 a $ 3.678, también según la cantidad de menores a cargo.

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