Los policías de Hurtos y Rapiñas lo venían buscando. El modus operandi era siempre el mismo. El rapiñero tomaba el taxi y pedía ser llevado al Cerro Norte. En el camino iba contando al taximetrista que era soldado y que había vuelto al país recientemente luego de cumplir una misión en el Congo. Decía que iba a la casa de su madre a dejarle dólares.
Ya en el destino, encañonaba al trabajador y huía con el dinero. Tiene 27 años y varios antecedentes.
Apenas los investigadores lo vieron caminando por Carlos María Ramírez lo capturaron. Fue plenamente reconocido por nueve rapiñas a taximetristas pero lo siguen investigando ya que consideran que podría habría cometido varias más.