Los análisis de ADN efectuados a 10 indagados dieron negativo

Caso Lola: otra vez a foja cero

El caso del homicidio de la adolescente argentina Lola Chomnalez se empantanó otra vez y corre serio riesgo de quedar impune.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
El miércoles 14 levantaron indicios en la playa cuando apareció la mochila. Foto: R.Figueredo.

Las pericias de Policía Científica sobre las muestras de ADN de diez indagados en la causa dieron negativo. Las pruebas de esas personas fueron cruzadas con el ADN que Policía Científica encontró en la toalla de Lola y que pertenece a un hombre, cuya identidad se desconoce hasta el momento.

"Hasta ahora no hay nada", dijo ayer al mediodía la fiscal Gabriela Sierra, cuando se retiraba junto a la jueza Silvia Urioste y otros funcionarios de la sede.

Según fuentes judiciales, el martes 20 ingresaron ocho muestras de ADN a Policía Científica pertenecientes a personas indagadas por Urioste y Sierra.

Se trataba de muestras extraídas a un pescador que encontró el cuerpo de Lola Chomnalez en un lugar de difícil acceso con vegetación y dunas bajas en la playa de Valizas; dos detenidos radicados en el balneario Aguas Dulces e integrantes del entorno de Lola Chomnalez, y otras personas que declararon anteriormente en la causa.

Ese martes 20 también testificaron varios menores oriundos de Valizas. Para extraerles pruebas de ADN se necesita su consentimiento, así como el de sus padres y de la jueza actuante. Los adolescentes se negaron a las pericias, señalaron las fuentes.

El miércoles 21 ingresaron otros dos patrones de ADN a la sede de Policía Científica, con lo cual las pericias totalizaron una decena. En la mañana de ayer, los resultados de esas pericias ingresaron a la sede penal de Rocha. Todas dieron negativo. Es decir, la mancha de sangre encontrada en la toalla de Lola no pertenecía a ninguno de los indagados por la jueza Urioste y la fiscal Sierra. Por ese método, quedan descartados integrantes del entorno de Lola Chomnalez y los sospechosos que residen en Rocha.

Según fuentes judiciales, en la tarde de ayer técnicos de Policía Científica realizaron otra ronda de pericias con las muestras de los indagados y los resultados también fueron negativos.

Un abogado penalista de Rocha dijo a El País que los cotejos de ADN han sido negativos, estimando que una decena de los mismos fueron cruzados con el ADN encontrado en una toalla de Lola Chomnalez, y que pertenecería al homicida. Restan diversas pericias, preguntas que podrían reorientar la investigación e incluso otros cruces de análisis de ADN, confió una fuente policial.

Marcha atrás.

Otras fuentes de la investigación señalaron que, en este momento, solo hay una muestra masculina de ADN pero ningún sospechoso.

"Se está a fojas cero", dijo un investigador policial a El País.

Ahora, para esclarecer el caso, es necesario que alguien confiese ser el autor del homicidio o que se logre ubicar a una persona que traiga una nueva pista, agregó el policía.

Ello significa que, hasta el momento, se cayeron todas las líneas de investigación seguidas por la Justicia y una unidad especial enviada a Rocha el viernes 2 de enero por el Ministerio del Interior con el objetivo de esclarecer el caso.

La única esperanza que queda es que los investigadores obtengan alguna información de relevancia de un ex preso del Comcar conocido como "Huguito".

El viernes 2, esta unidad especial —entre sus técnicos se encuentra una licenciada en comunicación gestual y no una semióloga— comenzó la búsqueda de "Huguito", un individuo que trabajó en Valizas en los días en que ocurrió el crimen. Un ex preso señaló a la Policía que ese sujeto sabría quién había sido el autor del homicidio de Lola Chomnalez ocurrido en la tarde del domingo 28 de diciembre.

A principios de este mes, los investigadores poseían solo una foto y el alias de "Huguito". Fue una tarea titánica identificarlo y ubicarlo con esos escasos datos entre los cientos de presos que pasan por año por el Comcar, una de las cárceles más pobladas del país. "Huguito", quien se encuentra viviendo en Montevideo, declarará a las 9 de la mañana del próximo martes. Otras dos personas fueron citadas para ese día.

Hasta el momento la Justicia y la Policía han venido descartando varias líneas de investigación, que en las últimas semanas hicieron que una decena de detenidos hayan ido a declarar al Juzgado de Rocha.

El martes 20 un jerarca de la unidad especial del Ministerio del Interior que investiga el caso informó a los medios rochenses que dos detenidos de Aguas Dulces ingresaron a la sede para declarar porque intentaron sofocar a una mujer con arena y que ello llamó la atención de la jueza Urioste.

Sin embargo, el abogado de los dos jóvenes de Rocha, Felipe González, desmintió esa información. "Eso no cierto. No hay indicios que incriminen a mis defendidos", dijo González el miércoles 21 en rueda de prensa. "Volvieron al Juzgado este miércoles al culminar un diligenciamiento pendiente", agregó.

Fuentes judiciales coincidieron con la versión de González y señalaron que los dos jóvenes que habían declarado por el caso de Lola y no por un intento de homicidio a una joven con arena.

La jueza Urioste y la fiscal Sierra tienen en su poder perfiles del homicida y de Lola, ultimada en un lugar desolado entre los balnearios de Aguas Dulces y Valizas.

La joven argentina era una persona de complexión alta y flaca y acostumbrada a hacer gimnasia. Practicaba deportes en tela y, por lo tanto, capaz de defenderse con fuerza.

Sin embargo, aparentemente, no habría podido ensayar una defensa ante su victimario. Los investigadores policiales estiman que Lola fue llevada por la fuerza a unos 150 metros del agua y a un lugar muy escondido. En el brazo derecho tiene varios puntazos de un cuchillo. Es posible que, al llegar a ese lugar, su homicida la haya sorprendido por detrás y le haya golpeado la cabeza con un palo. En un principio, el forense que estudió el cuerpo de Chomnalez estimó que la joven pudo haber recibido un puñetazo en la cabeza que le provocó un traumatismo de cráneo.

Posteriormente, policías encontraron cerca de donde apareció el cuerpo el 30 de diciembre pasado un palo con restos de cabellos. Aún no se sabe si estos pertenecen o no a Lola.

Expertos policiales elaboraron un perfil del homicida. Les extrañó la saña utilizada por el victimario para dar muerte a Lola. Suponen que, tras ser golpeada, la joven cayó al suelo. El homicida trató primero de degollarla. Aparentemente no tiene mucha fuerza o destreza con el cuchillo. Le dejó una marca en todo el cuello que apenas superó la piel y le causó una herida en la yugular externa. Posteriormente, habría apretado el rostro de la adolescente contra la arena hasta matarla sofocada.

Una jueza consideradamuy técnica

Es muy posible que el crimen de Lola Chomnalez sea el caso más difícil que haya enfrentado la jueza penal de Rocha, Silvia Urioste. Es considerada una magistrada muy técnica y que respeta a los indagados en su juzgado. Apenas asumió el caso el martes 13, Urioste leyó el expediente que en ese momento superaba las 660 páginas. Dos días más tarde, se reunió con la fiscal titular Gabriela Sierra y la investigación se reactivó. Apareció la mochila de Lola enterrada en la arena.

Medida inédita en la jurisprudencia uruguaya

Apenas se supo de la desaparición de Lola Chomnalez en la tarde del domingo 28 de diciembre, se aplicó por primera vez una figura legal que permite que un abogado represente a la familia de la víctima. En este caso, el abogado Jorge Barrera concurrió a todas las audiencias, donde tiene la posibilidad de solicitar pruebas para esclarecer el delito. Eso es porque la ley de responsabilidad penal del empleador aprobada en marzo de 2014, además de establecer un delito específico que castiga a los empresarios por los accidentes laborales, modificó el ar- tículo 83 del Código del Proceso Penal, que ahora dice textualmente: "El damnificado, el denunciante y el tercero civilmente responsable tendrán acceso al expediente durante todo el desarrollo del presumario, y podrán proponer el diligenciamiento de pruebas".

La modificación, si bien genera debate jurídico, rige para todos los casos, y por eso la entonces jueza López permitió a Barrera estar presente en las audiencias llevadas a cabo en el marco de la indagatoria. Incluso, el abogado de la familia Chomnalez pidió en su momento pruebas como un informe meteorológico del día de la desaparición de la adolescente y también la ampliación de varias de las pericias forenses realizadas al cuerpo de la joven hallado el martes 30 de diciembre.

Barrera dijo a El País que se debía trabajar en el caso con "rigor científico" y "mucha cautela".

El abogado agregó que la jueza titular Silvia Urioste debía "encontrar al culpable y no a un culpable" del crimen de Lola.

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