DE CARA A LA BAHÍA

Capurro y su parque renovado

Comenzaron las obras que costarán 2 millones de dólares y se extenderán hasta junio.

Comenzaron las obras en el Parque Capurro.Vea la Fotogalería Foto: M. Bonjour
Comenzaron las obras en el Parque Capurro. Foto: Marcelo Bonjour
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A mediados de 2015, durante la administración de Ana Olivera, la Intendencia de Montevideo presentó a los vecinos de Capurro un proyecto de recuperación y reacondicionaminento del parque histórico. Estaba previsto que las obras comenzaran en 2016 y se estimó el costo en 2 millones de dólares, dinero con el que se contaba gracias a recursos extrapresupuestales obtenidos por la venta de terrenos cercanos a la zona.

Después de dos años y medio, licitación mediante, ahora sí están en marcha las obras.

La intervención restauradora sobre 20 mil metros cuadrados no es sencilla, en tanto se trata de un predio patrimonial, con árboles intocables. En principio, el plan prevé recuperar la fachada y el techo de la casona en donde hubo un hotel.

Deberá efectuarse una consolidación estructural y una "recuperación de la cáscara", debido a que los salones se llueven. Pero la reconversión interior de los locales de abajo quedará para una segunda etapa, según dijo ayer a El País la arquitecta Patricia Roland, directora de Espacios Públicos y Edificaciones de la Intendencia de Montevideo. En el futuro también deberá seleccionarse entre diversas opciones en cuanto a la ocupación de la finca, elegir por ejemplo entre emprendimientos con o sin fines de lucro, de servicios, gastronómicos o culturales.

Frente al mar.

Una de las sustituciones que provocó más oposición en el barrio involucra a la cancha de baby fútbol del club Fénix. Después de intercambios de argumentos quedó decidido que será reubicada en otro punto del barrio, para dejar espacio a una cancha multiuso y de fútbol tenis.

El polideportivo incluirá además una pista de skate, pista de patín y estacionamiento vehicular accesible, replicando en parte lo existente en el parque-plaza Líber Seregni. Habrá un nuevo equipamiento, incluido el lumínico, malla y cerco de protección de cara a la ruta, una fotogalería, bancos, juegos saludables, juegos inclusivos y juegos infantiles.

En relación a la pista de patín, el proyecto busca retomar una idea del arquitecto italiano Giovanni Veltroni, quien llegó a Uruguay en 1908 y fue responsable del diseño del Parque Capurro en 1910, gran parte del cual desapareció en la década de 1980 cuando se construyeron los nuevos accesos a Montevideo.

La caminería de todos los espacios será construida a nuevo en hormigón. También se renovarán las veredas sobre las calles Gutiérrez y Capurro, quedará reparado el pavimento de las escaleras de la fachada principal, se trazarán vías peatonales y existirá un estacionamiento hacia la calle Juan M. Gutiérrez.

Anfiteatro y caserío.

Habrá asimismo mejoras en la jardinería, reacondicionamiento de todos los espacios verdes y también un nuevo anfiteatro en el mismo lugar del actual, con una resolución y alzamiento del escenario que buscará evitar las inundaciones hasta ahora habituales por problemas en el sistema sanitario.

En el proyecto a ejecutar se mantiene el actual estilo del anfiteatro, con bancos de cemento, quedando a un lado la idea de generar un talud como el que se hizo en la Plaza de la Democracia de Tres Cruces.

También se firmó un convenio con la Facultad de Humanidades para desarrollar trabajos arqueológicos en un espacio conmemorativo denominado Monumento Caserío de los Negros, recordatorio del establecimiento de cuarentena obligatoria para esclavos, construido por orden del Cabildo en 1787.

El marino que le dio nombre.

El nombre del barrio en donde se ubica el parque, en su origen muy moderno y esplendoroso por su marco natural, al cual en 1906 se llegaba desde el centro de Montevideo en tranvía eléctrico, se debe a Juan Bautista Capurro, un marino mercante nacido en Voltri, cerca de Génova, en el último decenio del siglo XVIII. Había arribado al país hacia1829 y se destacó como empresario entre los integrantes de la numerosa colectividad italiana de Uruguay. Mantuvo también una estrecha vinculación y amistad con José Garibaldi, siendo el principal sufragante de los gastos requeridos para armar el barco "Speranza" en que "El héroe de Dos Mundos" regresó a Italia. También formó parte del grupo fundador del Banco Italiano, el Ferrocaril Central, el Hospital Italiano, la Compañía de Aguas Corrientes y el Teatro Solís, junto a otras notorias figuras de la época.

La fuente inactiva y la pista de patín desaparecida.

Un elemento histórico a recuperar en el Parque Capurro es la fuente inactiva. Para eso se la dotará de un sistema cerrado de recirculación del agua. Es realmente uno de los orgullos perdidos del barrio, en un espacio público que contó con novedades urbanísticas desde su creación. Por ejemplo, la pista de patín desaparecida.

Un siglo atrás, la playa Capurro se consideraba el sitio costero más preciado. En un ejemplar de 1915, en la revista Anales Mundanos se decía: "A pocos pasos de la costa, surge esplendorosa nuestra campiña con todos sus atractivos, con sus mágicos panoramas. Y sobre tan elegido pedazo, circundado de jardines que los dibujan graciosamente infinitos senderos, ramplas, elegantes balaustradas, se alza una pista que dice la última palabra en el género".

El parque es Monumento Histórico Nacional desde 1975 y está diseñado en un barrio que supo ser balneario, cuando hacia 1900 se crearon allí las "casas de baños", destinadas a vestuario de los veraneantes, estableciéndose también el servicio de carritos para llevar a estos aguas adentro.

Como se recuerda en la página web del Municipio C, aquel balneario fue adquiriendo tal importancia que pasó a constituirse en centro social de las clases acomodadas montevideanas.

La sociedad Tranviaria decidió por eso construir el Parque Capurro, un conjunto edilicio integrado por terrazas, canchas de tenis, pistas de patinaje y baile. La gran referencia que por entonces se tenía y fue adoptada estaba en los grandes centros balnearios europeos. Para ello se encomendó el proyecto al arquitecto italiano Veltroni y al alsaciano Knab, encargándose al ingeniero paisajista Racine todo lo referente a árboles, quioscos y arriates o calzadas para plantas.

En la década de 1930, cuando la sociedad miraba ya hacia la zona costera del sur de Montevideo, el balneario empezó a perder importancia, convirtiéndose en uno de los centros de actividad industrial de la época.

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