REFUGIADO

Cancillería retomará las gestiones para que Diyab deje el país

Rodolfo Nin Novoa se reunió con Christian Mirza, el nexo entre el gobierno y los ex reclusos de Guantánamo, y se comprometió a intentar nuevamente sacar al sirio de Uruguay.

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Diyab no come ni bebe y está todo el tiempo acostado. Foto: Francisco Flores

El nexo entre el gobierno de Uruguay y los ex reclusos de Guantánamo, Christian Mirza, dijo anoche en declaraciones al portal Ecos que mantuvo una reunión con el canciller Rodolfo Nin Novoa, en la que éste se comprometió a retomar las gestiones para que Jihad Diyab pueda salir del país.

Según Mirza, el ministro de Relaciones Exteriores manifestó la preocupación del gobierno por la situación de Diyab, aunque recordó que la secretaría de Estado realizó varios intentos en 2016 para buscarle una salida al refugiado.

Diyab regresó al país el 22 de julio, luego de ser deportado por el gobierno de Marruecos en un nuevo intento por dejar Uruguay, en esta ocasión utilizando pasaportes falsos.

El sirio de origen libanés viajó a Brasil y de ahí a la nación africana, que ordenó su regreso al Uruguay.

Diyab dijo a las autoridades uruguayas que lo recibieron en el Aeropuerto de Carrasco que "pretendía viajar a reunirse con su familia en Turquía, ingresando a Marruecos con un pasaporte apócrifo con nacionalidad de Túnez, negándose a declarar sobre su egreso desde Uruguay”, según indicó el director de la Policía Mario Layera, en una respuesta por escrito a Sputnik.

Menos apoyo.

A partir de agosto, la prestación económica que el ex recluso de Guantánamo del Estado se reducirá a la mitad, pasando de $ 15.000 a $ 7.500 mensuales, monto que bajará a cero a fin de año.

Mirza, que no trabaja como nexo de Diyab pero sí de los otros cinco ex reclusos que vinieron a Uruguay, manifestó su preocupación por la situación laboral de estos, ya que debido al “estigma Guantánamo” se les ha dificultado conseguir trabajo. “Está más que comprobado que por la vía de los avisos clasificados y el envío de currículums no funciona”, afirmó.

Dos de los refugiados trabajan en un estacionamiento y lavadero de autos en el Centro, con un salario que no les permite cubrir sus necesidades básicas. Otros dos tienen una inserción laboral "precaria" y "a tiempo parcial".

Sólo Ahmed Ahjman tiene cierta estabilidad, ya que debido a su experiencia como repostero pudo llevar a cabo un emprendimiento de dulces típicos del Medio Oriente.

Por la situación de estos cinco ex reclusos, Mirza se reunió con el prosecretario de la Presidencia, Juan Andrés Roballo, y señaló que se están manejando “dos o tres opciones” para que consigan un trabajo “estable y mínimamente decoroso”.

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