Los nueve aduaneros corruptos hacían por lo menos 135 contactos diarios con 60 despachantes, de los 300 que actúan y recibían sus respectivas "propinas", según fuentes aduaneras. La Justicia investiga la eventual participación de importadores.
A las 2 de la mañana del sábado 28, la Justicia Penal de la Ciudad de la Costa procesó con prisión a nueve aduaneros que trabajaban en la terminal aérea y en la zona franca Zonamerica, por un delito de cohecho simple (coima). Seis de los remitidos fueron alojados en el penal de Canelones y tres mujeres en la cárcel de Cabildo.
Según fuentes aduaneras, un solo turno del personal de Aduanas en el Aeropuerto de Carrasco atendía, en promedio, 100 trámites de importaciones a pedido de los despachantes de Aduanas. A cambio, recibían una "propina" que se cobraba siempre y cuyos precios oscilaban entre $ 50 y $ 2.000, en función de la envergadura de la importación.
Las investigaciones de personal del Departamento II (Crimen Organizado) de Inteligencia Policial constataron la existencia de dos "cajas" donde los aduaneros guardaban las "propinas", las que eran repartidas al finalizar la jornada laboral. Las "cajas" se encontraban en oficinas de la Aduanas en el Aeropuerto de Carrasco y en la zona franca Zonamerica.
Durante los allanamientos realizados por personal policial, con la supervisión de la jueza de la Costa, Mariana Motta, los policías llegaron hasta filmar a una de estas "cajas" con dinero recogido por los aduaneros remitidos a la cárcel.
Se suponía que existía cierta "honestidad" en la "cooperativa", aunque en Aduanas corren versiones de que son frecuentes los enfrentamientos entre los aduaneros cuando algunos no volcaban las "propinas" que recibían por los trámites, indicaron las fuentes.
En ámbitos aduaneros trascendió que las "propinas" por cada trámite dentro de Aduanas es moneda corriente, una costumbre arraigada en el tiempo. Distintas versiones señalan que, en muchos casos, los cadetes de los despachantes de Aduanas se quedan con parte de esa "propinas" destinada a los aduaneros.
A su vez, algunos despachantes sin escrúpulos aumentan aún más estos costos al importador de las mercaderías y finalmente éste los transfiere a los precios de las mercaderías cuando las mismas ingresan al país, indicaron fuentes aduaneras. Esta versión también fue confirmada a El País por fuentes judiciales.
Dada la complejidad de la trama y de la dificultad para rastrear cada operativa aduanera, la jueza Motta y el fiscal Gilberto Rodríguez analizan incluir en el grupo de investigación a efectivos de Delitos Complejos o del Departamento de Operaciones Especiales (DOE) de la Policía, quienes están acostumbrados a lidiar con delitos de "cuello blanco" y del crimen organizado.
IMPLICADOS. Luego que finalice el receso judicial, la jueza penal Motta y el fiscal Rodríguez procesarán informaciones provenientes de grabaciones telefónicas, documentos incautados en allanamientos y levantamiento de secretos bancarios, entre otros datos.
El material probatorio reunido -sobre todo las interceptaciones de llamadas telefónicas entre los acusados y los despachantes- es muy voluminoso.
A partir de ese momento, comenzarán las citaciones de unos 15 despachantes de Aduanas eventualmente vinculados a las maniobras de contrabando según los listados que llevaban los funcionarios procesados con prisión.
Estas "agendas" mostraban los trámites que realizaba cada despachante y los montos que "adeudaban" por los mismos. Los investigadores suponen que en los listados no se encuentran todos los despachantes que entregaban "propinas" a los aduaneros remitidos por la Justicia.
Según fuentes judiciales, luego que el Juzgado de la Ciudad de la Costa obtenga toda la documentación requerida por la magistrada Motta, se hará un estudio detenido de la investigación tras mantener reuniones con el equipo de efectivos de la Dirección de Inteligencia.
A partir de ese análisis y tras conocer las vinculaciones de cada despachante con la "cooperativa", Motta y Rodríguez comenzarán a hacer los interrogatorios de los empresarios involucrados en los listados incautados a los aduaneros remitidos. También citarán a declarar a funcionarios de otros turnos que trabajan en el Aeropuerto de Carrasco.
MÁS INDAGADOS. En el Juzgado Penal de la Costa existe la convicción que las "propinas" no sólo se expedían en el turno de los funcionarios remitidos a la cárcel sino que también en otros horarios. De esta forma se finalizará los aspectos generales de la investigación para pasar a temas puntuales.
En una segunda etapa de las indagatorias se comenzará a desmadejar los complejos procedimientos aduaneros para detectar eventuales irregularidades puntuales cometidas por empresarios, indicaron las fuentes.
La jueza Motta y el fiscal Rodríguez presumen que en esta etapa sí podrían surgir implicancias de importadores en maniobras de contrabando en el Aeropuerto de Carrasco, según fuentes judiciales.
Al no estar varios despachantes de Aduanas en los listados incautados, ello dificultará su identificación, lo cual podría obligar a Motta y a Rodríguez a reorientar la investigación haciéndola reservada y procurando eventualmente asesoramiento técnico de Aduanas.
Es posible que la investigación también se dirija hacia el edificio central de Aduanas, ya que existe la sospecha de que se recibirían "propinas" por algunos trámites de importación. Allí se realizan menos operaciones de importaciones que en el Aeropuerto de Carrasco pero mueven un mayor volumen de dinero.
Las cifras
15 Son los despachantes de Aduanas vinculados con las maniobras de contrabando en el Aeropuerto de Carrasco.
2.000 Es la máxima "propina" en pesos que recibían los aduaneros por omitir controles en importaciones elevadas.
Un largo y reservado proceso
Entre octubre del 2006, la Dirección de Aduanas efectuó cuatro denuncias sobre irregularidades en los procedimientos aduaneros en el Aeropuerto de Carrasco. Dos de ellas fueron presentadas ante el Juzgado Penal de la Ciudad de la Costa y las restantes en el Departamento de Operaciones Especiales (DOE) de la Policía de Montevideo.
Según fuentes judiciales, en aquel entonces los procedimientos no concluyeron en ningún procesamiento. Sin embargo, la jueza Mariana Motta y el fiscal Gilberto Rodríguez coincidieron en que podrían estar ante un hecho ilícito y llamaron a autoridades de la Dirección Nacional de Inteligencia Policial para armar un equipo de investigación.
Durante varios meses, efectivos del Departamento de Crimen Organizado de Inteligencia realizaron seguimientos, filmaciones y escuchas telefónicas hasta que reunieron las pruebas para el procesamiento de los aduaneros.
Policía informará sobre operativos
La Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) analiza divulgar esta semana un comunicado para aclarar aspectos operativos y jurisdiccionales tras el procedimiento que culminó con la detención y el procesamiento con prisión de nueve aduaneros en la madrugada del sábado 28.
Autoridades aduaneras se quejaron que la investigación de Inteligencia pretende cercenar resortes de poder del organismo contralor del comercio exterior. También señalaron que la Policía no informa a Aduanas o a la Prefectura Nacional Naval cada vez que realiza un procedimiento en el Puerto de Montevideo.
Fuentes judiciales señalaron que Inteligencia informará en el comunicado de prensa, que la jueza penal de la Costa, Mariana Motta ordenó el procedimiento al Departamento II de la DNII y expresó que el mismo debía ser reservado.
Advirtieron que los policías investigaban la sustracción de mercaderías en el Aeropuerto de Carrasco cuando detectaron la existencia de una "cooperativa" de aduaneros que se dividían las "propinas" por los trámites de importaciones.
Las fuentes explicaron que Aduanas debería justificar su presencia como institución y combatir a aquellos funcionarios que cometan actos ilícitos.
También realizaron un comparativo entre las incautaciones de drogas realizadas entre la Policía y Aduanas, haciendo hincapié en que hay una diferencia entre ambos organismos como "de acá a Pando". Es decir, que los decomisos hechos por la Policía superan ampliamente los de Aduanas.
Autoridades aduaneras replicaron que la Policía también debía revisar sus cuadros, ya que cada tanto hay agentes que son remitidos por hechos de corrupción. Y replicaron que la Policía cuenta con equipos de última tecnología para realizar investigaciones y seguimientos de delincuentes.
Afirmaron que esperaban que la Policía no se detenga en el procesamiento de los aduaneros sino que profundice las investigaciones para identificar a las personas que los coimeaban.