La obra llevó cuatro años de trabajo y demandó casi un millón de dólares

El Cabildo inaugura fachada con restauración "artesanal"

El próximo 10 de octubre, el Cabildo presentará en sociedad la restauración de su fachada, la primera que se aplica desde su fundación en el año 1804.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
La fachada del Cabildo está construida en base a antiguos "sillares de piedra". Foto: F. Ponzetto

Las obras comenzaron en 2011 tras un acuerdo entre la Intendencia de Montevideo y el Ministerio de Transporte y Obras Públicas.

Los trabajos, que también alcanzan las azoteas del edificio, han requerido de un trabajo "artesanal" en el pulido y limpieza de las piedras que lo sostienen y de una inversión cercana al millón de dólares.

"A veces no se entienden los tiempos que llevan los trabajos. Esta es una tarea artesanal, casi de activistas por el patrimonio", explicó la directora del Museo y Archivo Histórico Cabildo, Rosana Carrete.

El proyecto de restauración estuvo a cargo de los arquitectos Alejandro Álvarez, por la Intendencia y Evelyn Hackembruch por el Ministerio.

Uno de los temas que se analizó fue el color que tendrían las paredes exteriores del Cabildo.

Durante la primera etapa estuvo pintado de rosado, puesto que era el único color posible, salvo el blanco.

El tono se conseguía mediante una mezcla de sangre vacuna con cal. "Por eso la Casa Rosada lleva ese nombre, eran los pigmentos que tenían en la época, la industria química no existía", indicó Carrete. Se optó por un color "medio" que tuviera en cuenta el color con el que se recuerda al Cabildo en las últimas décadas por parte del "imaginario colectivo".

Para las primeras horas de la noche del 10 de octubre está previsto realizar un "mapping", proyección de imágenes sobre el edificio, en que se mostrará "la historia de la ciudad con todo el acervo del Cabildo", anunció la directora.

Los artesanos contratados para reparar el pontón central seguirán en su tarea por un tiempo. "Los andamios quedarán en el escudo que está sobre el pontón del medio, en la entrada, por la complejidad de la obra", dijo.

"Nunca se habían restaurado sillares de piedra, que es con lo que se construyó el Cabildo. Además, el edificio estuvo sometido al smog durante décadas en la época que Sarandí era transitable, y a las sudestadas y el viento norte, por su ubicación geográfica", dijo la jerarca.

Historia.

El Cabildo de Montevideo ocupó un lugar central hasta entrado el siglo XX. Durante un siglo fue sede de organismos vitales para el país naciente. Allí se reunió el llamado "Cabildo Abierto de 1808", acción que desembocaría en la creación de la primera Junta de Gobierno.

En una de sus salas se discutió y se sancionó la primera Constitución uruguaya durante todo el año 1829. Finalmente, el 18 de julio de 1830 el entonces capitán general provisorio, Juan Antonio Lavalleja, encabezó desde el balcón del Cabildo la jura de la Carta Magna.

Durante los últimos 211 años el edificio fue ocupado como sede del Poder Legislativo, el Consejo Nacional de Administración y el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Desde el año 1958 está en manos de la comuna montevideana que destinó el edificio a museo histórico.

Homenajes.

A lo largo de la historia del edificio distintas instituciones públicas y privadas colocaron placas conmemorativas recordando los diversos acontecimientos ocurridos en ese edificio. Muchas de ellas estaban colocadas sobre la fachada del histórico edificio.

"Trabajamos con la Comisión de Ciudad Vieja porque se trata de un edificio patrimonial Grado IV. Analizamos si manteníamos o no esas placas que se habían ido adosando. Dijimos que había que mantener la fachada lo más limpia y amigable posible. Más adelante se verá en qué lugar se colocan", explicó la directora Rosana Carrete.

Agregó que el estado de conservación de las placas no era el mejor por efecto del smog. "Si nos ponemos a recuperar las placas estamos tres años más", aseguró la directora.

Uno de los emblemas coloniales

Para la reconocida historiadora y escritora Ana Ribeiro el Cabildo es, junto a la Iglesia Matriz y la Fortaleza del Cerro, uno de los sitios más "emblemáticos que nos quedan".

Al respecto, subrayó que se trata de una institución política que "viene de la colonia, atraviesa el proceso revolucionario, convirtiéndose en algo muy emblemático. No es casualidad que más adelante se convierta en el Parlamento", dijo.

Ribeiro recordó que los cabildos fueron el principio de la vida política. Señaló que, tras repartir nuevas autoridades, el general José Artigas dijo que "donde no haya jueces, pues que manden los cabildos".

Con respecto a la condición de museo que tiene el edificio, la historiadora dijo que "aunque estuviera vacío sería algo muy importante; ha tenido épocas mejores que otras".

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