La dorada cuerda de Yambo Kenia -campeona de 2009- abrió el segundo día del desfile de Llamadas, que marcó la despedida de Carlos Páez Vilaró tras 60 carnavales. El pintor fue homenajeado por sus compañeros de Cuareim 1080.
La segunda parte del Desfile de Llamadas presentó a las comparsas más fuertes: las más profesionales, las que tienen más historia, hinchada y que se destacaron en 2009. Tal vez por eso, se las arreglaron para que no pasara ningún conjunto por enfrente al palco oficial y el puesto de transmisión televisiva hasta la hora 21, cuando el partido Nacional-Defensor ya había terminado y VTV se había sumado a la transmisión.
Es que el carro de las reinas del Carnaval, que tradicionalmente encabeza el desfile, se rompió apenas había comenzado su trayecto. Lo tuvieron que sacar empujando, y las soberanas no tuvieron más remedio que rebajarse a recorrer a pie las 10 cuadras del recorrido del desfile.
Un rato antes del desfile, al mediodía, el director de Turismo de la Intendencia se reunió con los responsables de algunos conjuntos, los primeros en desfilar, que formularon un planteo crítico respecto a la hora de comienzo del desfile.
Preferían no hacer su pasada con luz solar. Al mismo tiempo, la transmisión televisiva por el canal de cable VTV comenzaría luego de que finalizara el partido Nacional-Defensor -más allá de que también transmitió canal 12- otro aspecto que pudo haber incidido en el reclamo de los conjuntos respecto al horario.
Sin embargo, la Intendencia mantuvo el horario que había anunciado el viernes antes: a las 19.45 debía comenzar el desfile y a las 20 comenzaría a desfilar la primera comparsa.
Los colores del Buceo, rojo, blanco y negro, abrieron el desfile. "La pasión" se leía en las barrigas de los tambores, acompañando la línea argumental del espectáculo con el que participan en el concurso oficial.
BRILLANTE Y COMPACTO. Desde ese momento, el desfile se hizo fluido y no dio respiro. Si la pasada de Yambo Kenia había dejado indiferente a algún distraído, Tronar de Tambores levantó a todos los espectadores de sus sillas.
Además del compacto sonido de sus tamboriles, el espectacular vestuario sorprendió a todos: los tamborileros enmelenados como leones, las bailarinas "vestidas" con pintura, y la presencia de Valentina Gutiérrez (hija del Tano Gutiérrez y reina del Carnaval en 2008), el coreógrafo Nacho Cardozo y el popular Kanela se robaron las miradas y las cámaras.
Walter y "El Salado", jefes en las hinchadas de Peñarol y Nacional, abrieron el camino de Sarabanda como portaestandartes clásicos. Ya había caído la noche en Montevideo y el ritmo de cuero y madera no cesaría hasta 5 horas más tarde. El conjunto azul y blanco del Cordón mantuvo la atención con la belleza de sus bailarinas, sus patrióticos gramilleros, los tamborileros enmascarados y un cuerpo de guerreros caracterizados con esmero.
Le siguió C1080, que tendió una alfombra roja y disparó fuegos artificiales para que Carlos Páez Vilaró, con la capa de Morenada, hiciera su última pasada por Isla de Flores y embanderó su espectáculo con un homenaje a otras figuras históricas -Juan Angel Silva, Rosa Luna y Martha Gularte-. Hasta la vedette Giannina Silva rendió su protagonismo ante el veterano pintor.
Una vez finalizado el desfile, los 15 jurados se reunirían hasta el momento de anunciar el fallo. Según adelantó el edil Jorge Morandeira, presidente del jurado, los triunfadores podrían conocerse sobre las 5 o 6 de la mañana. A esa hora, los tambores volverían a escucharse en algunos barrios. Esta vez como un eco celebratorio.
Fiesta del tambor.
Yambo Kenia, ganadora del desfile 2009, abrió el espectáculo con los colores del atardecer reflejados en las lentejuelas de las bailarinas (arriba); Tronar de Tambores, la comparsa del popular Kanela, tuvo al coreógrafo Nacho Cardozo en su cuerpo de baile y mostró lujos de producción y vestuario. Este año, la indumentaria de los tamborileros dio la nota en varios conjuntos, y se hacen cada vez más usuales los despliegues coreográficos que incluyen a la cuerda. Vedettes, gramilleros y mama viejas dejaron todo en su recorrido por Isla de Flores.