N. ALBERTONI | EXPERTO EN COMERCIO INTERNACIONAL

El "Brexit" obligó a la Unión Europea a buscar acuerdos

Recibió un máster en la escuela de Política Exterior de la Universidad de Georgetown y es licenciado en Negocios Internacionales de la Universidad Católica.

N. Albertoni. Foto: Gentileza
N. Albertoni. Foto: Gentileza

Es analista en la cadena CCN en Español. Es autor de los libros "Instrucciones para inventar la rueda. ¿Qué tienen los países que progresan y cómo aplicarlo en Uruguay?" y "Entre el barrio y el mundo".

—¿Por qué esta vez sí hay posibilidades de que la Unión Europea y el Mercosur lleguen a un acuerdo?

—El principal apuro de Bruselas es la elección de Brasil en 2018. Hoy la Unión Europea, como hace muchos años no pasaba, está realmente interesada en cerrar esto lo antes posible y no diluir el debate porque sabe que un líder global como Brasil tendrá el año que viene un año muy convulsionado electoralmente y con una gran incertidumbre. No es como la elección chilena que tenemos la semana que viene en la que sabemos quiénes son los candidatos. Ojalá que se cierre. Habría que aprovechar toda la tracción que se genere desde Bruselas. Estamos hablando de uno de los acuerdos birregionales más grandes del mundo.

—¿Por qué habría de abandonar Francia su tradicional postura proteccionista (en la que la acompañan otros países como Irlanda y Polonia) y facilitar un acuerdo?

—Siempre hay que recordar que detrás de estos acuerdos existen también razones geopolíticas para que se concreten. Ante el debilitamiento del liderazgo global de Estados Unidos, Europa sabe que es una oportunidad interesante de avanzar y cerrar acuerdos con regiones estratégicas como América Latina. Además, si bien sectores productivos de Francia, Polonia e Irlanda pueden llegar a ser perjudicados en alguna medida, pueden también negociar en Bruselas mecanismos de compensación por los primeros años de afectación. Pero la tradición proteccionista, si es que así le podemos llamar, siempre puede ser revisada por los países y buscar alternativas diferentes para abrir los mercados.

—¿Qué viene pasando en la Unión Europea a nivel de correlación de fuerzas internas?

—El "Brexit" (la salida del Reino Unido de la Unión Europea) generó un impacto político importante en Europa. Creo que por contemporáneos a los hechos quizá no nos demos cuenta del valor histórico que tiene el "Brexit" y la señal inmensa que significa para Europa. La salida de Reino Unido motiva a la UE a buscar alternativas y oportunidades que antes no se tomaban con tanto cuidado. Hoy Bruselas necesita mostrarse fuerte, necesita mostrar que la Unión no caerá y salir a reverdecer lazos comerciales latentes como el del Mercosur es clave. Yo creo que ese es el principal giro de las fuerzas internas.

—¿Debe Uruguay dar prioridad a lo que se está conversando con la Unión Europea y dejar en un segundo plano por ahora a China? ¿Qué posibilidad real hay de avanzar bilateralmente con China?

—Por un tema práctico de recursos humanos (que son escasos), Uruguay difícilmente pueda estar pensando a la misma vez en dos acuerdos comerciales de esta magnitud. No sería razonable ni bueno para el país. No nos queda otra que ir paso a paso. Las gestiones diplomáticas pueden ir avanzando de cualquier forma. Pero sentarnos a la mesa de negociación debe ser a su debido tiempo. La posibilidad real con China será si Argentina y Brasil se entusiasman con la idea (recordemos que Paraguay aún tiene relaciones diplomáticas con Taiwán). Si China se interesa solamente en nosotros es más bien por razones geopolíticas, es decir, para sumar un socio más en la región. Pero sin dudas su estrategia será: "Ya que invertimos el tiempo de empezar un acuerdo, usémoslo de la mejor manera e incluyamos en la negociación a Brasil y Argentina". Si estos dos países no están de acuerdo con empezar ya, Uruguay deberá ser bien estratégico para convencer a China. Países de bastante menor escala que China ya lo han hecho y lo lograron (Chile y Perú). Por otro lado, hoy Brasil es más competidor que complementario con China. Eso obviamente implica que Brasil, cuando nos sentemos juntos, va a decir esto no me sirve. Seguramente nosotros tenemos un margen de apertura mucho mayor

—¿Cómo incide en la imagen de Uruguay que no se ratifique en el Parlamento el acuerdo con Chile?

—Es terrible. No vamos por buen camino en el debate de la probable ratificación con la Unión Europea si no estamos aprobando un acuerdo con Chile que es ni más ni menos que la extensión del ACE 35, Mercosur-Chile. Chile no es un mercado que nos vaya a afectar. No es China que podría generar otra lógica en las negociaciones. Es una lástima que una de las cancillerías que se nota que más está queriendo hacer en los últimos años, es a la que menos se la deja hacer. El tema no es la oposición, que se ha mostrado vaya si a favor con la línea de la Cancillería. El desafío de la Cancillería está a pocas cuadras y es la sede del Frente Amplio.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)