Los indicadores sociales en Uruguay

Baja real pero muy lenta de la desigualdad

Trabajo del Mides y OPP dice que las secuelas de 2002 se revertirán solo a largo plazo.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Muchos mejoraron su situación pero siguen cobrando las ayudas sociales, en parte por declarar menos ingresos. Foto: Inés Guimaraens

Un abarcador estudio elaborado por técnicos del Ministerio de Desarrollo Social y de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto considera que Uruguay ha avanzado mucho en los últimos diez años y que de ello se han beneficiado todos los sectores sociales, pero que al mismo tiempo enfrenta "problemas para superar parámetros de estratificación" y desigualdad.

El trabajo denominado "Reporte Uruguay" 2015 tiene 17 capítulos, y afirma que se ha producido la mayor caída sostenida de la pobreza monetaria desde que existen estimaciones y que casi ha desaparecido la indigencia. Pero admite que persisten situaciones sociales de alto nivel de exclusión que "confirman la fragmentación perpetuada en las décadas finales del siglo XX y consolidada violentamente por la crisis de principios de los 2000 que provocó heridas en la sociedad irreparables en el corto e incluso mediano plazo". "Hay necesidad de políticas integrales en pro de revertir procesos de estratificación", dijo Manuel Píriz, que actuó como coordinador del reporte.

La vinculación entre desempleo y pobreza es clarísima. En 2014 el quintil 1 de la población (el más pobre) tenía un 15,1% de desempleo. Ese porcentaje era de solamente 2,3% en el quintil más rico, según el reporte.

En cuanto a la distribución geográfica de la pobreza, esta ha caído más en el Interior que en Montevideo. A partir de 2005 se aceleró la declinación de la pobreza en las localidades del Interior de más de 5.000 habitantes. Entre 2002 y 2014 la pobreza cayó 65% en la capital y 77% en el interior urbano. Los departamentos más pobres siguen siendo Rivera (18,5%) y Artigas (18,3%), en tanto en Maldonado la pobreza es seis veces menor que en los departamentos norteños. Montevideo es el tercer departamento con mayor porcentaje de pobreza con alrededor del 13%. Si bien en Montevideo el ingreso promedio es superior a la media del país, se distribuye de manera más inequitativa.

La población afrodescendiente continúa golpeada por la pobreza. Su ingreso promedio equivale al 67% del que tiene el conjunto de la población. En 2014 la pobreza afectaba al 23,1% de la población afro, en tanto que para quienes no tenían esa ascendencia principal era de 9%. De todas formas, se ha reducido sustancialmente el porcentaje de afros pobres que en 2006 era del 55%. El 45,5% de los jóvenes afro de entre 15 y 19 años tiene experiencia laboral, en tanto ese porcentaje entre los jóvenes de ascendencia blanca es del 27,7%.

Pese a que en el imaginario de los uruguayos la población afro está asociada al Barrio Sur, la verdad es que allí representa menos del 6,7%, en tanto que en Casavalle llega al 20,2%.

Por otro lado, la reducción de la desigualdad se está produciendo, según el trabajo, aunque a un ritmo lento. En 2006 el 20% más rico de los hogares se apropiaba del 50,7% del ingreso, en tanto el 20% más pobre accedía al 4,9%. En 2014 el quintil más pobre se quedaba con el 6,3% del ingreso, en tanto el grupo más rico tenía el 44,7%. En 2006 el quintil con ingresos más altos tenía en promedio 10,3 veces más ingreso que el más pobre. Para 2014 esa relación había caído a 7,1.

La pobreza, además, no solamente se concentra muy fuertemente en los niños, sino que es mucho más lento el descenso en este segmento. En 2014 era pobre el 20,4% de la población menor de 6 años y solamente el 2% de los mayores de 64 años, algo que es atribuible en gran medida a la amplia cobertura que tiene el sistema de seguridad social. Si bien desde 2006 la pobreza cayó en todos los subgrupos, en ese año la pobreza para los menores de 6 años multiplicaba en algo más de 3,5 la de los mayores de 64 años; sin embargo en 2014 la multiplicaba por más de 10,4. El 20,9% de los niños menores de 4 años está por debajo de la línea de pobreza. El porcentaje en Montevideo es 28,8%.

Los jóvenes (de entre 12 y 29 años) son el 27% de la población) y el 57,9% de ellos viven en los dos quintiles de menores ingresos.

El porcentaje de personas adultas mayores en situación de pobreza ha tenido una caída fuerte. Pasó de 14% en 2006 al 2% en ese grupo.

Educación.

En cuanto a la educación se mencionan como tendencias favorables la casi universalización de la educación de los niños de 4 y 5 años, la leve mejoría de algunos resultados en la educación media y el crecimiento de la matrícula de la educación terciaria.

Al mismo tiempo, reconoce que los problemas se concentran en la educación media, donde se está lejos de la universalización, sobre todo en la media superior.

Es ahí donde se observan también los mayores problemas de asistencia, rezago, repetición y desvinculación. La cantidad de personas que asisten a la enseñanza secundaria creció persistentemente en los últimos años. Todavía en 2014 el 21,2% de los adolescentes no iba al liceo.

El reporte señala que el 60% de las mujeres del quintil más pobre de la población participa en la tarea de cuidado de menores frente al 12% de las que integran el quintil de mayores ingresos. En 2014 el salario promedio de las mujeres del quintil más pobre era de $ 6.329 y el de los varones $ 10.862.

¿ Coyuntural o estructural?

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Rodrigo Arim, comentó el estudio y señaló que el crecimiento ha abatido la informalidad, a diferencia de lo que pasó en la década de 1990. Sin embargo, se cuestionó si la mejora es estructural o coyuntural, y advirtió que el contexto externo favorable de los últimos años no se repetirá. "La pregunta no es trivial", consideró. Se preguntó también cuán preparado está el país para lidiar con un cambio del contexto externo. Destacó que Uruguay "sigue creciendo" pero "no sabemos qué tan vulnerables somos". "La malla de protección social es mucho menor en los hogares jóvenes", advirtió. Las mejores sociales demandan tiempo, reflexionó.

ALGUNOS ÍNDICES SOCIALES.

1 - El país más envejecido.

Uruguay tiene la estructura poblacional más envejecida de la región y está en proceso de envejecimiento. Según el censo 2011, el 13,7% de la población está compuesto por personas de 65 años o más. Casi seis de cada diez adultos mayores viven en casas de salud u hogares unipersonales, señala el reporte.

2 - Pocas mujeres en cargos.

Llegó a haber tres mujeres intendentes en forma simultánea. Hoy hay una (Adriana Peña, Lavalleja). De todas formas, hoy el 38% del Gabinete ministerial está conformado por mujeres. La participación de las mujeres en la toma de decisiones en el ámbito público es una brecha importante, dice el reporte.

3 - Hacinamiento en hogares afro.

El 26% de los uruguayos afro habita viviendas con carencias de algún tipo y el hacinamiento afecta al 19%. La proporción de niños, niñas y adolescentes es mayor entre los afro que los no afro. Las mujeres afro se inician más temprano en la vida reproductiva, según el reporte del Mides y la OPP.

4 - Violencia contra mujeres.

El reporte indica que el 27,1% de las mujeres de nivel socioeconómico bajo de 15 años o más vivieron situaciones de violencia de género por parte de su pareja o expareja en los últimos 12 meses. Ese porcentaje es del 19,8% entre la población de nivel adquisitivo alto y del 24,4% en la de ingresos medios.

5 - Mejora calidad de viviendas.

El 42,6% de las viviendas capitalinas tenía buena calidad en 2006. Ese porcentaje pasó al 55,4% en 2014. En el Interior urbano ese porcentaje creció de 36% a 52% entre esos años.

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