CRIMEN EN LA FLORESTA

"Las autoridades uruguayas nos han abandonado"

Cuando estuvo en Belize, Wollensak buscaba crear una “máquina del tiempo”.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Arno Wollensak. Foto: Stronger After.

"Las autoridades judiciales de Uruguay nos han abandonado", escribió la joven suiza Katharina Meredith (34), el día que la justicia no hizo lugar a la solicitud de extradición de Arno Wollensak, quien era requerido por las autoridades de Alemania. En un portal dedicado a combatir los cultos sectarios, Meredith narró su experiencia con Wollensak cuando ella tenía 10 años y vivía en Belize.

"Vivíamos lejos de la civilización, mis padres eran cómplices, y casi no teníamos contacto con el exterior".

"Tenía once años cuando comenzó la pesadilla. Primero, me besó y después tuve que pasar la noche con él. Un ritual que debía acelerar mi desarrollo espiritual. No pude cerrar un ojo toda la noche. Estaba en pánico".

Meredith contó que, por aquellos años (a mediados de los 90) Wollensak la convenció para que lo ayudara a construir una "máquina del tiempo": una de sus locas ideas. "Nunca funcionó", dijo Meredith, quien hoy reside en Suiza con sus dos hijos.

En la secta, Meredith conoció a Lea Laasner, entonces de 13 años, quien fue otra de las esclavas sexuales del gurú (y la que lo denunció a la Justicia en Alemania).

"Estuve increíblemente agradecida cuando Lea quebró el culto con su audaz fuga, en 2002. Arno W. huyó de apuro de Belize por temor a ser detenido. En 2005, Lea Laasner escribió su bestseller (foto), en el que narra los horrores que vivió", contó Meredith.

La madre de Lea Laasner también huyó con Wollensak a Uruguay y convivía con él y su pareja en Los Cerrillos.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)