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Aún hay cuerpos sin identificar y aguardan exámenes de ADN

Las manos del piloto Luis Gustavo Pivida estaban aferradas a los mandos de la aeronave, con más de la mitad del cuerpo sumergido bajo el agua. Fue una de las primeras cosas que vieron los rescatistas del cuerpo de Bomberos.

Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto. Reuters
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto. Reuters
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Reuters
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Reuters
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: EFE
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce: Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce: Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce: Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce: Foto: AFP
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto. Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto. Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo
Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo

El detalle sugiere que el piloto intentaba hacer una maniobra desesperada para evitar el accidente y que estaba en pleno dominio del aparato desde que despegó del aeropuerto de Laguna del Sauce hasta que se precipitó a las aguas, no más de 30 segundos después.

El lapso fue tan corto que ni siquiera dio tiempo a reportar una emergencia a la torre de control.

La causa del siniestro aéreo que causó la muerte de todos los ocupantes de la aeronave privada sigue siendo un enigma, aunque la mayoría de los expertos consultados coinciden en que debió tratarse de una falla de los motores.

Como en toda tragedia de esta índole, se dispararon versiones. Una de ellas —ya descartada— la propició involuntariamente la intendente de Maldonado, Susana Hernández, cuando manifestó poco después del accidente que el avión "aparentemente explotó en el aire".

El aparato —un Beechcraft King Air 90— estaba incendiado cuando fue visto en las aguas de la laguna, ya oscurecido. Pero fuentes de la Fuerza Aérea y de Aviación Civil, que no quisieron aparecer citados para no interferir con la investigación, indicaron a El País que el avión se incendió por efecto del impacto contra el suelo de la laguna (cuya altura es de poco más de un metro en la zona donde se estrelló), y porque había cargado combustible en el aeropuerto puntaesteño.

La pericia del piloto Luis Pivida está fuera de toda duda, según los amplios testimonios recogidos, pese a que era la segunda vez que pilotaba esta aeronave (la primera fue cuando voló desde Buenos Aires, con la misma carga y el mismo número de pasajeros a bordo).

Versiones en Argentina señalaron que el avión, matrícula LV-CEO, no contaba con autorización para hacer vuelos comerciales, debido a un incidente que había protagonizado en diciembre del 2013 al aterrizar "con tren retraído" en el aeropuerto de San Fernando. Las autoridades aeronáuticas uruguayas salieron al cruce de esas versiones informando que "tanto la aeronave como la tripulación, sí contaban con todos los permisos de aeronavegabilidad y los pilotos con las licencias debidamente habilitadas", y que ese extremo fue corroborado por las autoridades argentinas. La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de Argentina informó que la aeronave "tenía todos los papeles en regla" y que incluso había superado "una rigurosa inspección a principios de este mes". (Ver B3)

Identificación.

En las primeras horas de la mañana de ayer, se procedió al rescate de todos los cuerpos del avión, pero todavía quedan, al menos, dos pasajeros sin identificar oficialmente; se trata de las dos mujeres que viajaban a bordo: la argentina Joanna Mc Cormack y la portuguesa Marta Viera Pires.

Sus cuerpos fueron los primeros en ser rescatados del aparato, informaron a El País fuentes de Bomberos, pero no han podido ser identificados plenamente hasta el momento.

La jueza de Maldonado Adriana Morosini espera que en menos de 48 horas la Policia Científica identifique a todos los cuerpos hallados en el interior del fuselaje.

Los familiares de las víctimas comenzaron a llegar ayer desde Argentina a Maldonado, ya que el aeropuerto de Laguna del Sauce continuaba operativo. Sólo hay un sector restringido a los vuelos, en la zona donde se produjo el accidente.

En arribos sucesivos, al menos unas treinta personas llegaron en vuelos privados y fueron alojados en la sala VIP del aeropuerto, donde se procedió a tomar muestras de ADN para cotejarlas con los cuerpos que habían sido trasladados a la morgue de la capital fernandina.

Los primeros en ser plenamente identificados fueron los dos pilotos.

Efectivos de Bomberos que participaron en el rescate de los cuerpos —siete en el curso de la madrugada de ayer, y los tres últimos luego de que se reanudaran las operaciones a la salida del sol— describieron la situación que encontraron al llegar al lugar del siniestro.

En la cabina, el cuerpo del copiloto estaba casi completamente sumergido y no presentaba signos de quemaduras.

Los otros ocupantes, todos ellos con los cinturones de seguridad sujetos, tenían la mitad superior carbonizada por las llamas, que se habían extendido por la parte superior del fuselaje.

Según indicaron voceros de la investgación, "Algunos de los cuerpos estaban carbonizados desde el pecho hacia arriba, aunque el resto estaba intacto, porque quedaron debajo del espejo de agua".

Según indicó el vocero de la Dirección Nacional de Bomberos, Leandro Palomeque, la extinsión del fuego demoró poco más de tres horas.

Víctimas.

Los voceros consultados por El País señalaron que los pasajeros, por los que podía advertirse, vestían ropa corriente (pantalones vaqueros, camisas sport): las mismas que llevaban la tarde anterior, cuando mantuvieron reuniones con directores de la Intendencia de Maldonado, en los salones del Hotel Barradas, sobre el futuro Centro de Convenciones y Predio Ferial.

"Cerca de las 23:00 horas (del jueves), habíamos identificado tres cuerpos. Más tarde teníamos seis y sobre la 1:00 de la madrugada sabíamos que había siete personas muertas. La totalidad de los cuerpos fueron encontrados pasadas las 9:00 de la mañana, cuando reanudamos las tareas de rescate", afirmó Palomeque.

En el vuelo, que partió la noche del jueves a las 20:30 aproximadamente, viajaban los dos tripulantes —el piloto Luis Pivida (59 años) y el copiloto Diego Chiaradia (45), ambos de nacionalidad argentina— y ocho ejecutivos vinculados al sector de turismo de ferias y congresos: Carlos de Elías (56), Mario Barba (42), Joanna Mc Cormack (41), Alfredo Dietrich (51), Marcelo Zarco (48), Horacio Peña (48) y Luis Gustavo Peña (58), todos argentinos.

También estaba en la delegación la ciudadana portuguesa Marta Vieira Pires.

Un encintado en la costa de la Laguna del Sauce, con diez bolsas negras y equipamiento, esperaba el rescate de cada uno de los cuerpos, mientras personal de Bomberos entraba y salía del agua.

Fuentes de Policía Científica indicaron a El País que varias pertenencias (documentos, celulares, dinero y otros objetos) fueron rescatados y anoche eran trasladados hacia Montevideo para ser identificados.

Congoja.

En medio de esos procedimientos, los familiares que llegaban desde Argentina al aeropuerto de Laguna del Sauce eran recibidos ayer por autoridades de la Intendencia de Maldonado, que puso a disposición cinco psicólogos.

El encargado de negocios de Portugal en Montevideo, António Alves de Carvalho, y el cónsul permanente de Argentina en Maldonado, José Andrés Basbus, se hicieron presentes en el aeropuerto de Laguna del Sauce para atender a las familias y facilitar los trámites.

Muchos de los familiares estaban dispuestos, anoche, a permanecer en hoteles a la espera de que culminaran todos los procedimientos relacionados con la identificación de los pasajeros del avión.

La jueza Morosoli había remitido las muestras científicas a Montevideo y dio un plazo de 48 horas para que le remitieran los resultados de las pruebas de ADN. Tanto la jueza como la fiscal, Adriana Arenas, se acercaron en gomones al lugar del accidente para interiorizarse más de la situación.

El consulado argentino entregará esta mañana los registros dactilares de los pasajeros. Estos seran cotejados con las huellas de aquellas victimas cuyas manos no resultaron carbonizadas.

En al menos cuatro casos habrá que apelar al analisis de ADN. La ciudadana portuguesa será identificada mediante el proceso de descarte. Esto ocurrirá una vez la otra mujer fallecida en el accidente sea identiicada por uno u otro método.

Investigación.

En el marco de la investigación que se ha abierto, se sabe que ya se designó una comisión para que se inicie la investigación del caso.

Dicha comisión está integrada por jerarcas de alto rango de las Fuerzas Armadas y dependerá de la órbita del Ministerio de Defensa Nacional.

Desde tiendas militares se aseguró que en esta comisión también participarán técnicos argentinos y si fuera necesario, técnicos de un tercer país.

La investigación, como es habitual en estos accidentes, demandará varios meses.

Cinco miembros de la Junta de Investigación de Accidentes de Aviación Civil (Jiaac) de Argentina llegaron ayer a Maldonado para sumarse al equipo que trabaja en las pericias.

Un avión de 3,4 millones de dólares.


El Beechcraft King Air es un avión corporativo diseñado y producidos por el fabricante aeronáutico estadounidense Beechcraft. El King Air 90, con capacidad de 4 a 8 plazas, fue el primer modelo de doble turbohélice en contar con un fuselaje presurizado, lo que le permite alcanzar una altura de crucero de 29.000 pies, volando así por encima de casi todas las condiciones meteorológicas adversas. Es muy utilizado por las empresas de alquiler de aviones.

Fue introducido en el mercado el 9 de septiembre de 1964 y los principales usuarios son Estados Unidos y Japón. El costo unitario es, aproximadamente, de 3,4 millones de dólares.

La aeronave siniestrada en Laguna del Sauce fue adquirida en 1969. El 21 de noviembre de 2013 ya había tenido un accidente cuando aterrizó con el tren retraído en el aeropuerto de San Fernando, en la provincia de Buenos Aires.

Otro modelo de la empresa Beechcraft, el Super King Air B200, propiedad de Federico Bonomi, dueño de la marca de ropa Kosiuko, protagonizó el accidente aéreo del 27 de mayo de 2014 en Carmelo, coloniam donde fallecieron cinco personas. Este modelo puede transportar hasta 13 pasajeros más la tripulación.

En el sitio web de Aviation Safety Network, que registra todos los accidentes aéreos que se producen en el mundo, reporta 212 incidentes sufridos por el Beechcraft King Air desde 1964 hasta la fecha; no todos graves.

PILOTO


"Tenía gran experiencia en estas máquinas"


Marcelo Pivida, hermano del pilotos del avión siniestrado en Laguna del Sauce, aseguró a la televisión argentina que era "el primer día de trabajo" de Luis Pivida con esa aeronave en la empresa Aviajet (especializada en vuelos charter), aunque destacó que tenía "experiencia con ese tipo" de máquinas.

"Estamos llorando con mi mamá la muerte de mi hermano. Era un muy buen piloto, siempre voló (Beechcraft) King. Fue el primer día de trabajo que tenía con ese avión, lo que no quiere decir que no tuviera experiencia con ese tipo de aeronave", aclaró Pivida al canal de cable argentino Todo Noticias (TN).

Durante la entrevista, recordó que su hermano, de 59 años, volaba desde los 20, y mencionó que atravesó todas las instancias para poder desempeñarse en el aire en forma profesional."Era un gran piloto, vivió gran parte de su vida volando", insistió.

Poncho Pivida fue descripto por amigos como un piloto "sumamente responsable y con vasta experiencia en materia de aviación" y también como un hombre "compañero, solidario y divertido".

Vivía en Talar de Pacheco, junto a su mujer y dos hijos de 12 y 8 años.

"Tenía sus licencias en orden: siempre realizaba las certificaciones nacionales e internacionales correspondientes", aseguró a Clarín Marcelo Sarpero, amigo de Pivida desde hace más de 30 años.

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