expresidente Mujica inauguró Plaza de la Integración en pueblo de Aragón

Artigas conquistó suelo español

Entre apologías al mate y al ideario artiguista, el expresidente José Mujica dejó inaugurada ayer la Plaza de la Integración, en el minúsculo pueblo aragonés de la Puebla de Albortón.

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El abuelo de Artigas es recordado hoy en Montevideo con una calle de 200 metros. Foto: EFE

El espacio, semejante a un cuadrilátero amurallado, rinde homenaje al prócer oriental José Gervasio Artigas y se construyó en los terrenos que históricamente se han atribuido a su familia. Allí nació su abuelo, Juan Antonio Artigas (1693-1775) y allí viven aún sus descendientes.

En la Puebla de Albortón, Zaragoza, residen 129 habitantes, abunda el apellido Artigas y, en algunos casos, las narices aguileñas que delatan sus orígenes. Sergio y Esther Artigas, dos descendientes del prócer oriental, son concejales de la localidad.

Ayer, ningún vecino quiso perderse la ceremonia de inauguración y el descubrimiento de la placa con el nombre de la plaza.

Una representación del Parlamento uruguayo, integrada por los diputados Lilián Galán, Jaime Trobo, Roberto Chiazzaro, Daniel Radío y Saúl Aristimuño acompañó al exmandatario uruguayo.

En su intervención oratoria, Mujica dijo que estaba "cumpliendo un sueño" al conocer la Puebla de Albortón y a sus vecinos, a los que siente, afirmó, "como hermanos".

Como Artigas fue pródigo en frases históricas de fácil evocación, el discurso del expresidente se enriqueció con algunas, como "Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa ante vuestra soberana presencia", y con otras de su propia cosecha, como "Nadie es más que nadie".

Los diputados Lilián Galán (MPP) y Jaime Trobo (Partido Nacional) también hicieron uso de la palabra en un acto que fue descripto como altamente significativo, y que contó con la presencia de las máximas autoridades del Gobierno de Aragón y de la Mesa del Congreso de los Diputados de España.

El presidente de Aragón, Javier Lambán, elogió el pensamiento del prócer. Su ideario, dijo, pese a los más de 200 años transcurridos, es "un pensamiento claramente moderno". Lambán también celebró la presencia de Mujica en Aragón, a quien agradeció su empeño por "rescatar las esencias y valores más nobles de la mejor política".

Agregó que con la nueva Plaza de la Integración hay un "trozo de Uruguay incrustado en el corazón de Aragón".

Conquista.

El homenaje a Artigas, y la presencia de Mujica en el acto, concitaron la atención de la prensa española, que jugó en sus titulares y artículos con la metáfora del territorio apropiado ayer por Uruguay.

"En la localidad zaragozana de la Puebla de Albortón hay un pedazo de Uruguay", comenzaba el artículo de El País de Madrid. El diario ABC, con más picardía, tituló: "Uruguay conquista 204 metros cuadrados de suelo español".

Ese terreno fue adquirido hace varios años por la Federación de Instituciones Españolas y posteriormente donado al Estado uruguayo.

La primera piedra de la plaza se colocó en noviembre del año pasado. El diseño es obra de los arquitectos Julio Míguez y Gladys Villalba, funcionarios de la propia Cámara de Representantes uruguaya.

En la urna que sirvió de piedra fundamental se introdujeron, además del acta de colocación, una copia de la propiedad del solar, monedas de curso legal españolas y uruguayas, una placa con palabras de Artigas y un facsímil de las Instrucciones de año XIII.

El nuevo espacio público invita no solo a reflexionar sobre la figura y trascendencia internacional de Artigas sino al diálogo con el pequeño pueblo de la provincia de Zaragoza que, "desde hace décadas, presume de haber sido tierra de origen de uno de los protagonistas más destacados de los procesos de independencia de las colonias españolas en Iberoamérica", recordaba ayer un diario aragonés.

El expresidente Mujica participó en la ceremonia inaugural. Foto: EFE
El expresidente Mujica participó en la ceremonia inaugural. Foto: EFE

Pueblos fraternos.

No es la primera obra que hermana a la Puebla de Albortón con Uruguay, ya que en el año 2009 se inauguró allí una biblioteca dedicada al prócer oriental, y un año antes, un busto del prócer, réplica de una escultura de Pablo Serrano.

Hasta allí dieron un corto paseo todos los asistentes al acto (el paseo siempre es corto en un pueblo que tiene 76 kilómetros cuadrados), antes de compartir una comida popular ofrecida por el Ayuntamiento.

No es descabellado suponer que en esa amable reunión los asistentes evocaran la figura del abuelo del prócer, Juan Antonio Artigas, cuya biografía está lejos de ser de dominio público.

Según la Gran Enciclopedia Aragonesa (disponible online), Juan Antonio Artigas es un "personaje aragonés poco conocido que nació en la Puebla de Albortón a finales del siglo XVII. Muy joven deja su pueblo natal para incorporarse al Ejército durante la Guerra de Sucesión (que se desató en España tras la muerte de Carlos II). El abuelo de Artigas tomó parte a favor del hijo del emperador alemán Leopoldo. Intervino en varias acciones militares y estuvo presente en el sitio de Barcelona, en septiembre de 1714. En 1717 emigra al Río de la Plata, fijando su residencia en Buenos Aires; allí, tras contraer matrimonio (con Ignacia Javiera Carrasco), se convierte en uno de los fundadores de Montevideo".

En Montevideo, el abuelo de Artigas es evocado hoy en una modesta calle del Paso Molino, de escasos 200 metros, que nace en Francisco Piria y muere en la avenida Agraciada.

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Puebla y pueblo


"UNA AYUDA PARA HACER LA REFORMA AGRARIA"

Generoso Artigas, de 77 años, es el nombre del más anciano de los descendientes que mantienen vivo el nombre del prócer oriental en la Puebla de Albortón. Sus tres hijos: Sergio, Esther y Rebeca, asistieron a la inauguración de la plaza que perpetúa al primero de los orientales.

Sergio ya ha visitado Uruguay, como recordó el diario El País de Madrid ayer en su crónica. "Nos trataban como a personalidades de primera, me pedían autógrafos y nos agasajaron con desfiles de 500 jinetes", contó.

Jesús Naval, alcalde del pueblo, que compartió aquel viaje en el año 2008 con Sergio Artigas, recordó que la aventura los sobrepasó. "Hasta uno vino a pedirnos que lo ayudáramos a hacer la reforma agraria".

En Uruguay, dijo, "todos piensan que España es un paraíso. Luego vienen aquí y ven este paisaje, estos montes, y deben quedarse perplejos", agregó al describir el pueblo aragonés, en cuyo relieve predominan los tonos marrones y ocres de los terrenos secos, y en las calles sinuosas de los trazados medievales.

Esas calles conservan aún un polémico nomenclátor, con nombres como "General Franco", "José Antonio" y "18 de Julio", por la fecha del alzamiento de 1936.


DEL SALÓN INMOBILIARIO AL CONTACTO CON ARTIGAS

¿Cómo surgió la posibilidad de contactarse con los parientes del general Artigas en Aragón? La respuesta la dio, hace siete años, el entonces intendente de Maldonado Óscar de los Santos.

"Cuando se realizó el Salón Inmobiliario en Madrid, en 2007, hicimos un contacto con el diputado Pablo Pérez para comunicarnos con la comunidad uruguaya. Así tomamos conocimiento de la existencia de un pueblito, Albortón, donde estaban los descendientes de los abuelos de Artigas que llegaron al Río de la Plata".

Pablo Pérez hizo contacto con Generoso Artigas, y entonces surgió la invitación para que viajaran Uruguay el 19 de junio de 2008, en el marco de la conmemoración del natalicio de José Artigas.

De los Santos se trasladó desde Madrid hasta la Puebla de Albortón, para invitar a Generoso Artigas y su hijo a visitar Maldonado.

Ese primer contacto abrió un flujo creciente de relaciones entre los Artigas de Aragón y Uruguay, que ayer culminó con la inauguración de la plaza.

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