UNA FUERZA MENGUADA

La Armada pide a todos los partidos que le den recursos

Carencias de todo tipo ponen en riesgo su misión, alertó almirante Alonso.

La actividad comercial del puerto de Montevideo reclama el espacio que hoy ocupa la flota naval. Foto: Ariel Colmegna
La actividad comercial del puerto de Montevideo reclama el espacio que hoy ocupa la flota naval, que se irá al Cerro. Foto: Ariel Colmegna

Con el marco de los recientemente cumplidos 200 años de la Armada, y a semanas de dejar el cargo, el comandante en jefe almirante Leonardo Alonso volvió a clamar a gobernantes actuales y políticos de todos los partidos por la necesidad de contar con medios adecuados para controlar el nuevo espacio territorial.

En una entrevista concedida a la Revista Naval, órgano no oficial de la fuerza de mar, el comandante Alonso sostuvo que lo que se ve afectada "es la eficiencia y eficacia en el cumplimiento de la misión" debido a la ausencia de los medios materiales necesarios.

"Con la extensión de la plataforma continental hasta la milla 350 (de la actual 200) el país incorpora 83.000 km2 como área potencial de explotación del suelo y subsuelo marino. Esto implica un aumento considerable en la superficie en que el Estado debe asegurar su presencia en el mar, la cual solo puede ser llevada a cabo por la Armada", sostuvo el comandante Alonso.

"Para eso", insistió, "la Armada deberá contar con medios modernos, seguros, confiables, rápidos y multipropósito con helicóptero embarcado y un mínimo valor militar".

Alonso también se refirió a la situación del personal. "Si bien históricamente nuestro personal era afectado directamente por la situación del mercado laboral, hoy se suman los tan mencionados cambios al régimen de retiros que afectan directamente al personal superior y subalterno habiendo generado que la cantidad de retiros por año haya aumentado de forma significativa", explicó el almirante.

"La Armada hoy está en una situación muy delicada respecto a cantidad de personal en la cual una fuga de personal al mercado laboral puede determinar que no se pueda cumplir con todas las tareas asignadas", afirmó.

Respecto al personal superior, es decir los oficiales navales, el almirante Alonso dijo que "el tema es más preocupante". "La fuga de este personal puede darse en jerarquías bajas y medias principalmente yéndose así la poca experiencia que estos oficiales puedan tener. Si consideramos que las promociones de la Escuela Naval son muy pequeñas en los últimos años, estos hace que revertir esta situación a la Institución le pueda llevar muchos años", indicó.

El almirante Alonso insistió en que "la prioridad hoy está en los medios navales operativos necesarios e imprescindible para llevar adelante el cumplimiento efectivo de la misión", a la vez de destacar que "solo falta comprensión y la asignación de los recursos necesarios por parte de nuestros gobernantes y del sistema político nacional, para poder llevar a cabo la misión en la forma más segura, profesional y eficiente, teniendo en cuenta que la Armada es el único instrumento que tiene el Estado para realizar dichas tareas".

Estreno.

Por primera vez la Prefectura Nacional Naval, dependencia de la Armada creada como policía marítima en 1829 pero desde 1973 con su actual denominación y competencias, tendrá a un oficial propio como comandante en jefe de la Armada.

Sobre fines de 2017, el Poder Ejecutivo nombró al contralmirante Carlos Abilleira, actual Prefecto Nacional Naval (PNN), como futuro comandante en jefe en reemplazo del actual almirante Leonardo Alonso.

El relevo se debe a razones legales como la permanencia de determinado tiempo en la jerarquía, y se formalizará el 1° de febrero próximo.

Alonso había ascendido a contralmirante el 1° de febrero de 2010, siendo nombrado comandante en jefe el 1° de febrero de 2015.

La promoción de Abilleira traerá problemas en la cúpula naval porque tres de los cinco contralmirantes en actividad decidieron pasar a retiro voluntario, dijeron a El País fuentes oficiales.

El motivo es que Abilleira es un oficial con menos años en la jerarquía que ellos, que están a la derecha, como se conoce al régimen de precedencia dentro de un grado en las Fuerzas Armadas.

Los que pasan a retiro, además de Alonso, son los contralmirantes Daniel Núñez, actual director general de Personal Naval, quien ascendió a su actual jerarquía el 1° de febrero de 2011; el comandante de la Flota Naval Daniel Menini, quien ascendió a su actual jerarquía el 1° de febrero de 2013; y Jorge Jaunsolo, actual director general de Material Naval, quien ascendió a su actual jerarquía el 1° de febrero de 2014.

El contralmirante Abilleira está en la jerarquía desde el 1° de febrero de 2015, año en que fuera ascendido junto con el contralmirante Ricardo Della Santa, actual jefe del Estado Mayor de la Armada, que es el único que no decidió dar un paso al costado.

El retiro voluntario de estos tres contralmirantes más el obligado de Alonso moverá el escalafón de capitanes de navío dado que quedarán cuatro vacantes para promover a la cúpula de la Armada.

Años atrás una situación igual de vacío en la cúpula militar por el masivo pase a retiro de brigadieres generales se produjo en la Fuerza Aérea, en este caso durante el primer gobierno del actual presidente Tabaré Vázquez.

En febrero, tanto en el Ejército como en la Fuerza Aérea no habrá cambio de comandantes en jefe.

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