BALNEARIO ÑANDUBAYSAL

Argentinos disfrutan frente a UPM

La única playa de Gualeguaychú reúne a miles de personas en la orilla del Río Uruguay.

La costa del Ñandubaysal convoca a cientos de familias locales frente a la planta de UPM. Foto: D. Rojas
La costa del Ñandubaysal convoca a cientos de familias locales frente a la planta de UPM. Foto: D. Rojas

Diez años después del inicio del funcionamiento de la planta de UPM en Fray Bentos, la gente de Gualeguaychú sigue disfrutando igual que siempre de la única playa que poseen sobre el Río Uruguay.

Se trata de Ñandubaysal, un predio agreste de 500 hectáreas, perteneciente a la familia Alzaga Unzué, propietaria de miles de hectáreas en la zona. Hace décadas la familia abrió el lugar para que la costa pueda ser disfrutada por toda la población entrerriana.

La ruta de acceso está muy urbanizada, con cientos de bungalows para alquilar y dos "country" que albergan a ciudadanos "porteños" a los que les lleva dos horas escapar del ruido y el estrés de la gran ciudad.

Para entrar al predio del Ñandubaysal hay que recorrer algunos kilómetros de camino de tosca y arena. Es un espacio natural donde sobresalen dos paradores, una parrilla y una proveeduría.

"En zona de camping pueden alojarse unas 2.000 carpas. Diariamente llegan unas 800 personas con picos de 3.000 visitantes durante los fines de semana", dijo a El País Manuel Pérez, concesionario desde hace 30 años de uno de los paradores que tiene el balneario.

"Esto es lo más lindo que hay para disfrutar en familia", dice Teresa mientras comparte una rueda de mate con hijos y nietos. "Los atardeceres del Ñandu son los más lindos de la Argentina", dice con seguridad la señora a la que no le incomoda pagar 60 pesos argentinos la entrada (100 uruguayos).

Cuando se le pregunta por la planta de UPM que asoma en el horizonte al otro lado del río, Teresa dice que "con el problema de la papelera, ahora hay que tener más cuidado con el agua, tratamos de no tomar e incluso no sumergirnos. Por más que hicimos muchas cosas, allá está y sigue funcionando", dice con resignación.

A metros del lugar está Mariela. Tiene una visión diferente a la de su vecina y asegura que el agua del Río Uruguay "está preciosa, impecable y se disfruta mucho con los nietos".

Martín, por su parte, sostiene en cuanto al agua que "dicen que UPM contamina pero hasta ahora no es impedimento para disfrutar de la playa".

Ninguno de los tres bañistas opina sobre el impacto que tiene sobre el balneario el río Gualeguaychú, un curso que desemboca en el río Uruguay.

Calidad del agua.

El delegado uruguayo ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), Rogelio Texeira, informó que este año se inició una nueva fase de monitoreo que permitirá conocer con exactitud en qué condiciones se encuentra las aguas el río y cuáles acciones son pertinentes para mejorar sus condiciones.

"A raíz del fallo de La Haya, se empodera a CARU en esa situación, y se viene trabajando muy concentrado en la zona de UPM y sus zonas de influencias. Durante este año se empezó con un proyecto inicial de monitoreo integral verificando ocho puntos a lo largo de todo el río que posibilitará establecer una línea de base", afirmó.

"El caso de UPM pasa a ser algo poco significativo para lo que es el volumen de agua del río y es el propio río que tiene algunos problemas de degradación que son históricos, vinculados a los procesos productivos, otros vinculados a los procesos urbanos (falta de tratamiento de residuos cloacales domiciliarios) incluyendo los industriales y algunas cuestiones que tienen que ver con la forma de ocupación del suelo y la forma de producir", explicó el jerarca a El País.

El jerarca indicó que el color rojizo del río "es muy probable que tenga que ver con la deforestación de sus nacientes de en el norte (Brasil), en el alto Uruguay, una zona en la que nuestro país no tiene jurisdicción. El suelo de ahí es rojo, tiene mucho hierro y eso en definitiva luego se refleja en los análisis que hacemos aguas abajo y que termina transformando el color del agua", dijo.

Entiende que el monitoreo tiene que servir primero para ver en qué situación estamos, conocer los problemas y ver como corregirlos.

"Ahí deja de ser competencia de CARU, pero debemos preguntarnos qué vamos a hacer los uruguayos, los argentinos y brasileños para ayudar a conservar la calidad de agua del río", reflexionó Texeira.

El delegado uruguayo sostuvo en base a los informes del laboratorio binacional, que la calidad del agua "sigue siendo buena, sigue siendo apta para la pesca, se puede sacar y seguir comiendo pescado sin problemas y puede usarse para baños sin problemas, excepto algún incidente puntual por la presencia de alguna floración de algas o algunos colectores urbanos que terminan inhabilitando el agua para bañarse en su cercanía".

Precisó que el agua "no es apta para consumo directamente pero si fácilmente puede potabilizarse y es una de las características que hay que cuidar. Uruguay está haciendo un esfuerzo muy grande de hacer la planta de tratamiento en Salto, luego está el proyecto de Paysandú y detrás el de Fray Bentos", indicó Texeira.

Químicos en el río argentino.

En los primeros días de diciembre el diario Uno de Entre Ríos informó que en aguas del río Gualeguaychú se había localizado endosulfan y atrazina, dos peligrosos productos químicos. De inmediato la Municipalidad presentó una denuncia por delito ambiental. El río Gualeguaychú mide 268 kilómetros de largo, cruza Entre Ríos y desemboca en el Uruguay.

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