Aprueban el primer trasplante total de cara

| El comité de ética de un hospital londinense dio el visto bueno para llevar a cabo el primer trasplante total de rostro. Ahora comenzará la selección de los pacientes que estén en condiciones psicológicas y cumplan los criterios médicos para someterse a esta cirugía.

EN BASE A AGENCIAS

Un equipo de cirujanos de un hospital de Londres recibió la autorización para realizar el primer trasplante completo de rostro en el mundo, lo que coloca a la medicina británica a la cabeza en este campo, si es que los estadounidenses no les toman la delantera.

El comité de ética del Royal Free Hospital de Londres fue quien determinó otorgar ayer la autorización a la solicitud presentada por el equipo encabezado por el profesor Peter Butler, quien dijo estar "encantado" de tener esta oportunidad.

El cirujano plástico británico trabaja en este proyecto desde hace casi 14 años en el hospital ubicado en el norte de Londres, y en diciembre del año pasado obtuvo el derecho a efectuar una preselección de pacientes capaces psicológicamente de soportar semejante operación.

"Ha sido un largo viaje, pero es sólo un comienzo", dijo el profesor Butler, un especialista en cirugía reconstructiva, que indicó que espera que la operación podrá ser efectuada en el lapso de un año, pero insistió en que no se trataba de una carrera por llegar primero.

Sin embargo, médicos de la Clínica Cleveland en Ohio están también seleccionando a pacientes que podrían ser sometidos a un trasplante facial total, lo que quiere decir que británicos y estadounidenses se disputan el liderazgo en uno de los campos más prometedores de la medicina.

Antecedentes. Hasta ahora, dos pacientes en el mundo fueron sometidos a un trasplante parcial de rostro: Isabelle Dinoire, una mujer de 38 años que fue operada en el Hospital Universitario Amiens, en Francia, en noviembre de 2005, y Li Guoxing, un campesino chino de 30 años desfigurado por un oso, en abril pasado.

Según Butler, cuyo equipo ya preseleccionó a 34 personas, la parte más importante de este proceso es precisamente la selección de los pacientes, uno de los cuales será el elegido para ser sometido a un cambio total de su rostro, lo que quiere decir un cambio total de su vida, como fue el sonado caso de Dinoire, a quien un perro le había arrancado parte de la cara.

"Ahora comienza la parte más importante del proceso, que es la selección de pacientes", explicó Butler, quien dijo que le gustaría que, ahora que ya se obtuvo la autorización, más personas presenten sus casos para poder ser estudiados.

selección. Para la primera operación se escogerá a cuatro personas que residan en Gran Bretaña e Irlanda, es decir, que vivan próximas al lugar de trabajo del equipo, ya que se les debe cuidar durante un largo periodo de tiempo postoperatorio.

La selección se realizará en base a criterios muy estrictos, que toman en cuenta aspectos psicológicos, indicó Butler.

También se considerarán criterios médicos. "Estos pacientes habrán sido sometidos ya a unas 50 o 70 operaciones reconstructivas", pero, de todas formas, siguen afectados por las heridas o las quemaduras, por ejemplo, sin poder cerrar la boca o los párpados, señaló el especialista.

"Tienen también un problema de integración en la sociedad, donde todo el mundo los mira. Esta gente lo único que quiere es ser normal", dijo el cirujano.

La operación de trasplante facial total que representará un paso histórico en la cirugía reconstructiva será efectuada por cuatro o cinco cirujanos experimentados, agregó el profesor Butler.

Ellos estarán apoyados por un equipo de enfermeras, anestesistas y psicólogos que trabajarán con el paciente y la familia del donante, tanto previamente como a posteriori de la intervención, indicó el cirujano.

Se ha difundido que los médicos tienen pensado realizar el primer trasplante y luego esperar unos seis meses antes de operar a un segundo paciente.

Dos equipos de cirujanos liderados por Peter Butler (foto) serán los encargados de realizar la compleja intervención.

Por un lado un grupo removerá los restos de piel que conserve el paciente, fruto de intervenciones previas. Otro equipo removerá simultáneamente la cara de un donante cadavérico, conservando piel, grasa, arterias y venas.

Esta cara se mantendrá en hielo hasta el momento en que sea trasplantada.

El éxito de la cirugía depende de una sutura precisa, proceso que se estima llevará de 10 a 12 horas.

Si bien la técnica de microcirugía a utilizar es ya conocida, es poco lo que se sabe del impacto psicológico y el riesgo a largo plazo de los fármacos inmunosupresores que el paciente tomará de por vida para evitar el rechazo del nuevo rostro.

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