49° CUMBRE DE PRESIDENTES DEL MERCOSUR

Apoyado en Macri, Vázquez insiste en abrir al Mercosur

Analistas piden aprovechar que las señales de Argentina son todas aperturistas.

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Nuevo escenario: Bachellet, Vázquez y Macri dialogan, mientras Rousseff observa. Foto: AFP.

Alentado por el cambio de signo en el gobierno de Argentina que puede traer vientos aperturistas en materia comercial, el presidente Tabaré Vázquez hizo un enérgico alegato para sacar al Mercosur (cuya presidencia asumió ayer Uruguay) de su letargo y buscar entendimientos con otros bloques como la Unión Europea (UE). Los analistas consideran que la búsqueda de nuevos mercados y acuerdos se vuelve cada vez más imperiosa dada la mala performance exportadora y la desaceleración económica general.

"Vamos a trabajar en la agenda externa donde hay insuficiencias. Apenas el 15% de las resoluciones adoptadas en este ámbito en los últimos dos años refieren a la vinculación del Mercosur con otros sistemas de integración y a su inserción en el mundo. En relacionamiento aún no hemos llegado como Mercosur al siglo XXI y no me refiero solo a las negociaciones por un acuerdo de asociación con la UE o la Alianza del Pacífico o al acuerdo Transpacífico o al acuerdo Transatlántico. Muchas otras cosas están pasando en el mundo que nos afectan y no esperan por nosotros. Para no ser víctimas del futuro hay que ser protagonistas del presente. Estamos listos para iniciar las negociaciones correspondientes con la UE", dijo Vázquez en la cumbre de presidentes del Mercosur realizada en Paraguay.

Como dijo Vázquez, el mundo no está esperando. Marcos Soto, experto en comercio internacional de la consultora PWC, dijo a El País que "todo esto no es por ideología, es por necesidad porque los gobiernos de la región están urgidos por mejorar el nivel de vida de la población y otros países de otras regiones del mundo se están abriendo y cerrando a acuerdos ya sea de país a país o de bloque a bloque". Soto cree que en 2017 podría llegar a haber un acuerdo con Europea aunque reconoció que "no es sencillo" llegar a un pacto interno dentro de la UE. A Soto le parece que las primeras señales de la nueva cancillería argentina como la eliminación de trabas a la importación y el hecho de que el acuerdo con la UE sea uno de los pocos temas en los que hay acuerdo interno en Brasil, deberían ser elementos que deberían facilitar un entendimiento tras 18 de años de conversaciones que no llevaron hasta ahora a ninguna parte.

Desde el punto de vista del tejido productivo uruguayo el acuerdo no debería suponer un problema porque ya no cuenta el país con un aparato industrial que requiera protección, sostiene Soto, para quien el acuerdo permitiría consolidar al sector de servicios que es cada vez más relevante.

Marcel Vaillant, profesor de Comercio Internacional de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, considera que el cambio de orientación en materia de comercio internacional que se anuncia en Argentina es positivo porque "Uruguay no queda tan aislado en su discurso y llegó la hora de la verdad para el acuerdo con la UE porque se terminó la excusa para no cerrarlo de que era el obstáculo insalvable era Argentina".

"Hasta ahora la oferta argentina equivalía a decir que no quería acuerdo porque planteaba abrir su mercado a partir de los siete años desde el momento de la firma", explicó. "El Mercosur se creó con cierta convergencia de pareceres que en la última década desapareció y que parece que ahora está volviendo", comentó.

Para Vaillant con Europa se debería firmar un marco general flexible para que se vayan firmando acuerdos bilaterales como los países de la UE fueron haciendo con los integrantes de la Comunidad Andina. Para este experto, se configuró un verdadera "apagón" para el comercio exterior uruguayo, que paga aranceles en algunos mercados que sus competidores no deben afrontar, que salió del Sistema General de Preferencias y que enfrenta un problema de precios relativos. "Hay que salir de la inercia y las soluciones no son el comercio administrado con Venezuela como se hizo este año. Todos los países de agricultura templada como Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, tienen ventajas arancelarias con respecto a Uruguay", advirtió.

A Ignacio Bartesaghi, director del Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica del Uruguay, le preocupa que la política interna vaya a volver a poner obstáculos al logro de acuerdos comerciales como cuando el presidente Vázquez "bajó" a Uruguay de la negociación del TISA. "Quizás ahora que se aprobó el presupuesto y que terminó el conflicto educativo sea distinto", opinó. A su juicio, las trabas vendrán de la parte del oficialismo "sesentista".

Los obstáculos a sortear con Europa

Como obstáculos para un acuerdo con Europa, Ignacio Bartesaghi identificó el proteccionismo en materia agrícola de Francia y otros países, que la Comisión Europea está centrada por estos días en la crisis migratoria y el peligro terrorista y que Brasil quiere preservar algunos sectores de la competencia como el de las compras gubernamentales. "La UE tiene una agencia ambiciosa y somos importantes para ellos pero no somos lo más importante", comentó Bartesaghi.

De todas formas, consideró que Uruguay debe aprovechar que "pensamos muy parecido con el nuevo gobierno argentino" y buscar además otros acuerdos con actores relevantes como India, Japón y Corea del Sur porque se ha dado una concentración excesiva de las exportaciones en China. "Uruguay es el país de la región que más ha concentrado sus ventas en China", advirtió.

Presidente argentino, nuevo ánimo a acuerdos

La llegada de Mauricio Macri al gobierno argentino le da un nuevo ánimo a los entusiastas de la conclusión de las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea, que se extienden hace casi 15 años. En el gobierno de Brasil el acuerdo ha sido liderado por la ministra de Agricultura, Katia Abreu, quien en reiteradas veces ha expresado su deseo por una rápida conclusión de las negociaciones que le permitirán al gigante latinoamericano aumentar en un 20% sus exportaciones agrícolas. No obstante, a pesar de la presión del sector agrícola brasileño para acelerar las negociaciones, Argentina se había mostrado con una postura más proteccionista con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero esa situación puede cambiar con Macri. “Ahora hay un entendimiento conceptual y los dos países están mucho más próximos de lo que estaban en la época de Kirchner”, comentó el economista y profesor de la universidad Fundación Getulio Vargas, Ernesto Lozardo.

Para el analista, “hay un entendimiento de que es necesario abrir el mercado y la discusión de qué productos negociar para esta integración económica y esa es una barrera vencida con la elección del nuevo presidente de Argentina”. De acuerdo con el especialista, que fue secretario de Planeamiento y Economía del Estado de Sao Paulo, “Brasil desea esto hace tiempo, y durante casi diez años cargó a Argentina en su espalda, retrocediendo muchas veces por culpa del vecino”. En la opinión de Lozardo, la actual crisis económica brasileña puede, a partir de ahora, ser responsable por retardar las negociaciones, aunque las decisiones pasen a ser tomadas dentro de un contexto en el que hay mayor convergencia entre los dos países.

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