Fue procesado por reiterados delitos de privación de libertad

Amodio Pérez vuelve a estar tras las rejas 43 años después

La jueza Julia Staricco procesó ayer con prisión a Héctor Amodio Pérez, como presunto coautor responsable de reiterados delitos de privación de libertad especialmente agravados en régimen de reiteración real entre sí, en el marco de una causa que data de 2011.

El extupamaro, que llegó a Uruguay después de 43 años para presentar el libro Palabra de Amodio, está en Cárcel Central y aguarda ser visto por un médico forense que evaluará, a pedido de Staricco, su estado de salud para ver si dispone prisión domiciliaria.

Además de su edad (78 años), Amodio tiene algunos problemas de salud (hipertensión, colesterol y una infección intestinal hace pocos días) que serán analizados por el médico Guillermo López.

El exintegrante del MLN llegó ayer al juzgado de la calle Juan Carlos Gómez sobre las 17:30 horas por sus propios medios. Con los ojos inyectados en sangre y un lento caminar, se encontró en el tercer piso de la sede con su abogado, Andrés Ojeda, quien le había comunicado telefónicamente el fallo.

Después de algunos minutos de charla con él, en los que se interiorizó de la resolución, fue trasladado por efectivos de Inteligencia a Cárcel Central para hacer el fichaje.

"Lo recibió con calma porque era una posibilidad que estaba sobre la mesa", dijo Ojeda a El País.

Staricco entendió que Amodio cometió un delito que encuadra en el artículo 281 del Código Penal, donde se establece que "el que de cualquier manera privare a otro de su libertad personal, será castigado con un año de prisión a nueve años de penitenciaría".

Con ese marco, la jueza asegura que las detenciones efectuadas en ese período "no fueron detenciones amparadas bajo ninguna norma".

"Dichas privaciones de libertad implicaban el ser detenido sin ninguna causa, sin pasar en muchos casos por algún juzgado y todavía ser víctimas de distintos apremios físicos", explica la magistrada en el fallo.

Staricco, que concluye que las detenciones fueron "arbitrarias" e "ilegales", no le tipifica Lesa Humanidad, como había pedido la fiscal Stella Llorente. Sí coincidió en señalarlo como coautor porque si bien no fue quien ejecutó "la acción criminal", sí "actuó en el período de consumación, siendo indispensable su actuar porque era quien individualizaba a los distintos sujetos".

Negativa.

En su fallo, Staricco rechaza todos los argumentos presentados durante el proceso por la defensa de Amodio. Entendió que la explicación de que prestó colaboración porque había sido condenado públicamente a muerte por algunos integrantes del MLN, y frente a ello los militares lo ayudaron, "carece de cualquier sustento probatorio".

Staricco se remite entonces a la propia declaración de Amodio. Dice que no admite su participación en los hechos que se le están imputando como delictivos y que de las declaraciones no surge que si no salía a identificar a integrantes del MLN le quitaran los privilegios.

"El único apremio físico que sufrió fue cuando lo detienen y al poco tiempo de llegar, en un descuido del guardia, ingirió pastillas de Valium, siendo trasladado a la enfermería del cuartel donde el Capitán C. le dijo que era primo de la mujer de su tío Roberto, la tía Elsa y mientras que él fuera el jefe de Inteligencia de ese cuartel no le iban a tocar", relata.

A su entender, si existía una amenaza de muerte por sus excompañeros "bastaba la prestación de garantías".

La jueza no hizo lugar a la excepción de prescripción ni a la amnistía al igual que la fiscal Llorente, vista que califica como "fundada". "No hice lugar a lo que pidió la defensa y ahora empieza el sumario", indicó Staricco a El País.

En el fallo repasa la ley de Amnistía de marzo de 1985 y se remite al artículo cinco que establece "excepciones a la norma disponiendo que quedan excluidos las personas que hubieren actuado amparadas por el poder del Estado en cualquier forma o desde cargos de gobierno".

"Actuó amparado por los militares del momento. Ellos fueron los que le dieron un tratamiento especial. Con ellos salía a identificar personas (...) Por lo tanto si bien no integraba el grupo militar de ese momento, actúo bajo su órbita, colaborando en la detención de personas, las que luego eran llevadas a distintos centros de reclusión. Por lo tanto tampoco puede entenderse que hay una extinción del delito como consecuencia de la ley de Amnistía", dice la resolución.

La defensa de Amodio dijo ayer estar sorprendida por la resolución judicial, particularmente por la "rapidez" del fallo y la diferencia que hizo Staricco entre Amodio y el militar (r) Asencio Lucero, quien tiene un pedido de procesamiento del fiscal Carlos Negro sobre el que la jueza aún no resolvió porque su defensa interpuso una casación que está a estudio de la Suprema Corte de Justicia.

En el marco de la misma causa iniciada por 28 ex presas políticas, Lucero reconoció la aplicación de torturas y vejaciones durante la dictadura y afirmó que los detenidos eran enviados por la Justicia al Regimiento de Caballería N° 9.

"No es normal que un presumario dure un mes, y ya tengamos un pedido de procesamiento y un procesamiento dispuesto", aseguró el abogado defensor en la puerta de la sede. Ojeda, que tiene un plazo de cinco días hábiles para apelar el fallo, adelantó ayer que lo hará.

"Cualquier expediente que uno apela demora unos seis u ocho meses en resolverse. No sé cuánto puede demorar este. Ojalá que menos. A nosotros nos beneficia que el tribunal demore lo menos posible porque confiamos en que la resolución va a ser favorable", afirmó.

En la última audiencia la defensa de Amodio había centrado sus últimas cartas en argumentos que, a su entender, debían ser evaluados por la sede porque el fallo podría "sembrar un precedente". "Él (Amodio) estaba preso en el Batallón Florida por delitos directos de la subversión. Si Héctor Amodio Pérez no está amnistiado, se pone en duda toda la ley de Amnistía. La Justicia deberá evaluar entonces si alguno de los extupamaros que han dicho públicamente que señaló un compañero en diversos contextos está amnistiado. Dígase hoy altos jerarcas", había comentado Ojeda.

El extupamaro volvió al país después de más de 40 años a principio de agosto. Tenía previsto estar solamente 24 horas pero las citaciones judiciales que recibió extendieron su estadía en Uruguay.

Amodio estuvo ayer antes de que la jueza fallara en El País TV y reconoció que no valoró "los riesgos que asumía al venir" y que "la gente que trabajaba en el libro tampoco".

Sin embargo, reconoció que le hicieron un favor porque pudo "restablecer contacto" con su familia, de hecho hasta ayer estaba viviendo en la casa de su hermana.

Desde el domingo 9 de agosto, cuando compareció por primera vez ante Staricco y Llorente, se solicitó la citación en calidad de testigos de una decena de tupamaros y militares. En una semana dieron su testimonio el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, y el expresidente José Mujica, entre otros (ver nota aparte).

Aunque estaba convencido que no iría preso, el "traidor" de la historia oficial del MLN está 40 años después otra vez tras la rejas.

LAS MUJERES QUE PROCESARON A AMODIO


Una jueza bajo fuego - En 2014 balearon a sus custodias


La jueza penal de 16° Turno, Julia Staricco, tiene en su historial fallos de gran impacto público y ocupó la primera plana de los diarios el año pasado cuando efectivos policiales que la custodiaban fueron baleados frente a su domicilio. Staricco tenía custodia después que la Policía tomara conocimiento de una supuesta amenaza por parte de un agente de Florida, que en 2008 había sido procesado por ella por un caso de violencia doméstica. La magistrada también adoptó en 2014 una medida inédita cuando pidió a Nacional y Peñarol que entregaran sus padrones de socios, con nombres, fotos y domicilios al Departamento de Operaciones Especiales (DOE). Además, envió a la cárcel ocho personas por traer ropa de contrabando de Buenos Aires y estuvo en un caso en el que se incautaron 76 armas que se vendían para rapiñas.

De Maldonado a la capital - Fiscal tiene un año en su cargo


Stella Llorente llegó del departamento de Maldonado en 2014 para subrogar a Diana Salvo, que fue trasladada a una Fiscalía Civil. Llorente obtuvo el tercer lugar en el concurso de oposición y mérito que realizó la Fiscalía de Corte para la designación de los nuevos fiscales letrados. En Maldonado, Llorente trabajó en varios casos policiales de impacto público.

Sin embargo, el pedido de procesamiento del "traidor" del MLN, Héctor Amodio Pérez, fue el que concentró más la atención de los medios. Llorente dio su primera conferencia de prensa para informar su pedido de procesamiento para Amodio en las puertas del juzgado de la calle Juan Carlos Gómez. A diferencia de la jueza, solicitó reiterados delitos de Lesa Humanidad de Privación de Libertad en calidad de coautor. Dijo que no sintió "presión" en el caso.

TESTIMONIOS ANTE LA JUEZA


Fernández Huidobro lo acusó


Uno de los testimonios claves fue el del ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro: "Por su parte, Eleuterio Fernández Huidobro, actual ministro de Defensa, integrante del MLN, antes integrante del Partido Socialista, estando preso con él en la cárcel de Punta Carretas, fugándose en septiembre de 1971, manifestó que Amodio ofrecía su cabeza por un pasaporte" para él y su esposa, según le manifestara el comisario Alejandro Otero y a un comisario identificado como C. "Sabiendo por sus compañeros Zabalza y Marenales que Amodio era un peligro (...) Fernández cae detenido el 14 de abril de 1972 (...) y es llevado al Batallón Florida (...) Yo hasta ese momento no creía que Amodio estaba colaborando, la colaboración activa de interrogar y estar en la sala de tortura. A mí se me cayó el muro de Berlín …. Él entregó a muchos compañeros", declaró. La senadora Lucía Topolansky declaró que (Carlos) Martel le contó que Amodio era quien lo había reconocido cuando lo detuvieron. También declaró Asencio Lucero, retirado militar, que expresó que tenía a Amodio Pérez y Alicia Rey como sus protegidos, porque ellos "habían hablado".

Las razones de la jueza Staricco


La jueza Julia Staricco entiende que se reunió semiplena prueba para demostrar que Amodio participó en detenciones de civiles que eran llevados al Batallón Florida, donde eran interrogados con apremios físicos como el "submarino seco", el uso de "picana" y "plantones". "Y a esta conclusión no se llegó solo con la declaración de aquellos compañeros del MLN que tuvieran cierto ánimo de venganza, como argumenta la defensa, sino también por los militares que declararon en autos así como otros que no eran integrantes del MLN", escribió Staricco. "Por otra parte, no surge ningún elemento que tache de credibilidad la declaración de las distintas declaraciones vertidas en autos. Nótese que no hay mayores contradicciones entre ellas, que son contestes en manifestar cómo fueron identificados por el indagado (Amodio Pérez) y lo que implicaba ser detenido y llevado al Batallón Florida", sostiene. Y agrega que como apuntó la fiscal, cinco testigos (entre los cuales están Héctor Quartiani, Julio Listre y Carlos Martel) señalaron a Amodio como participante de las detenciones no amparadas "bajo ninguna norma".

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