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Ambulantes de Agraciada no tienen control de la Intendencia

Alcalde Otero advierte que es un “caos” la tradicional feria de Paso Molino.

Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto
Vendedores ambulantes no tienen permiso de la Intendencia. Foto: Fernando Ponzetto

En la lógica comercial el 26 de diciembre está dedicado a los cambios. Es así que ayer los comercios establecidos de la calle Agraciada estuvieron abocados a atender clientes que le erraron en el talle o la medida de los regalos navideños. Vendieron poco.

En las veredas había muy pocos puestos ambulantes abiertos. Se mantenían las estructuras metálicas que soportan lonas y mesas, pero había tres o cuatro vendedores. Son muy pocos los feriantes que cambian mercadería vendida.

Durante la semana previa a la Navidad miles de puestos se instalaron frente a los comercios. La reglamentación indica que deben contar con autorización de los negocios establecidos para armar mesas y toldos.

El patrón de Juan Carlos, encargado de una zapatería, resolvió que este año no permitiría que nadie se colocara en su vereda. Sin embargo, en la última semana se colocaron dos puestos que vendían ropa. "Nunca apareció un inspector de la Intendencia, nadie los molestó. Esto es tierra de nadie", aseveró el empleado.

"La Intendencia no los toca porque son muchos, es un tema político. Yo voto a la izquierda por ideología, no porque me vayan a dar algo. Me parece que esto ya no tiene arreglo", dijo.

Sebastián, uno de los pocos feriantes que ayer estaban sobre Agraciada, explicó a El País que él paga $ 190 a la Intendencia y con eso tiene derecho a vender en el lugar durante la "temporada" del 19 de diciembre al 6 de enero. Además, tiene que conseguir la autorización de los comerciantes.

Hizo un arreglo con sus vecinos de cuadra. Colabora en lo que puede en la limpieza y la seguridad. Si aparece alguien "sospechoso" él o sus empleados se encargan de sacarlo, según explicó el vendedor.

En estos últimos días no vio inspectores de la IMM. Aclaró que los ambulantes irregulares "son muy pocos" y que "nadie va a venir a correrlos".

"Caos".

Días atrás el alcalde del Municipio A, Gabriel Otero, de quien depende la zona, emitió un comunicado en que reconoció la falta de controles. "El gobierno del Municipio A se disculpa públicamente, con comerciantes y vecinos, por la falta de control del servicio de Inspección General de la Intendencia de Montevideo en nuestro territorio", dice el jerarca local en el comunicado.

Juan Carlos aseguró que en la última semana bajaron las ventas. "Se venía vendiendo bien hasta que aparecieron los ambulantes, mi patrón no va a ser más o menos rico pero a los empleados nos afecta seriamente en las comisiones", dijo.

Durante los días previos a la Navidad el alcalde Otero recibió unas 15 llamadas de denuncias de vecinos y comerciantes por este litigio. La respuesta de Otero incluye una aclaración: el Municipio no tiene que ver con la inspección ya que es un tema de directa responsabilidad de la Intendencia de Montevideo.

Ayer el responsable político de Inspección General, César Di Candia, no estaba ubicable porque se encontraba gozando de licencia y no había un funcionario habilitado a ofrecer declaraciones. "No tenemos competencia con Inspección General y no tenemos jurisdicción", dijo el alcalde a El País.

Por su parte, el director de Promoción Económica de la Intendencia, Ricardo Posada, dijo a El País que la repartición no habilitó la instalación de nuevos puestos en Agraciada.

Destacó que el control está en manos de Inspección General de la comuna. En ese sentido, señaló que "Montevideo es muy grande y que son días particulares donde mucha gente quiere hacer un pesito más, hay muchas ferias y no siempre se puede controlar como se quisiera en toda la ciudad".

Durante la "temporada" de Navidad y Reyes se otorgan entre 2.000 y 3.000 permisos para las ferias periódicas, indicó Posada. La organización de estas ferias especiales está a cargo de los gobiernos locales y Promoción Económica las autoriza.

Feriante: por los discos fue preso, ahora vende juguetes.

El vendedor ambulante Sebastián, uno de los pocos que ayer estaba trabajando sobre la avenida Agraciada, participó en las movilizaciones del año 2013 cuando la Intendencia intentó ordenar el sistema y muchos quedaron sin puesto. Vende en la calle desde que tenía 14 años, ahora tiene 26 y una familia a cargo. Comenzó vendiendo almanaques siendo un niño, después se metió en el negocio de la piratería. Llegó a tener 10 computadoras copiando música y películas de manera permanente hasta que lo agarraron. Esa vez evitó la cárcel porque era menor. Después siguió con el negocio y ahí sí fue preso. Estuvo dos meses en el Comcar. Cuando salió no tenía nada y el mercado ya no era el mismo. Se reconvirtió y cambió de rubro. Ahora vende en la calle juguetes y lentes de sol. Trabaja en todas las ferias, en particular para Navidad, Reyes y los días de la Madre, el Niño y el Padre.

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