UN DOLOR DE CABEZA QUE NO SE VA

En Alianza atacan al lacallismo por Bascou

El caso Bascou profundiza las diferencias internas entre el sector de Larrañaga y Lacalle Pou.

En la sesión del directorio blanco se cuestionó la dirección de Heber. Foto: A. Colmegna
En la sesión del directorio blanco se cuestionó la dirección de Heber. Foto: A. Colmegna

Desde el sector Alianza Nacional se sigue librando una ofensiva contra el sector Todos y particularmente con su líder Luis Lacalle Pou, luego de que el Directorio del Partido Nacional fuera escenario de un nuevo cuestionamiento, esta vez a la conducción partidaria que hace Luis Alberto Heber —muy cercano a Lacalle Pou— por su manejo "sectorial" del órgano partidario, algo que Alianza considera que no es la primera vez que ocurre, y por incidir a favor de un "linchamiento político" del intendente de Soriano Agustín Bascou.

El de ayer fue el segundo episodio en menos de una semana, luego de que el propio líder aliancista Jorge Larrañaga culpara a Lacalle Pou de "afectar la unidad" partidaria después que el intendente de Artigas, Pablo Caram, lo abandonara y se fuera con el lacallismo.

En una áspera sesión del Directorio donde se volvió a tratar la situación de Bascou, Heber se defendió culpando directamente a Bascou por una nueva "lesión" a la unidad entre los principales sectores blancos, el lacallismo y los aliancistas, en otra muestra de la escalada en el deterioro de la relación interna en el principal partido de la oposición.

El colegiado nacionalista no consiguió ayer las mayorías necesarias para aumentar la sanción a Bascou de "apercibimiento" a "suspensión de la afiliación partidaria" pese a que la Comisión de Ética partidaria analizó el dictamen de la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep), que la semana pasada había señalado que al comprar combustible para la Intendencia de Soriano en más de una estación de servicio de su propiedad Bascou actuó como jerarca comunal por fuera de la ley.

El Directorio analizó dos resoluciones de la Comisión de Ética, que en realidad era una votada por una mayoría de cuatro en cinco (con el disenso de Carmen Asiaín) que mantenía el apercibimiento por considerar que no había elementos nuevos en el dictamen de la Jutep, y otra resolución discorde apoyada por Asiaín que reclamaba una mayor sanción para el intendente.

Al llegar a sala, los representantes del sector de Lacalle Pou pidieron aprobar el dictamen más severo que venía en minoría. Como solamente hubo diez votos de los 17 miembros del colegiado a favor de aumentar la sanción, cuando se necesitaba una mayoría especial de 12, no consiguió imponerse. Así los aliancistas propusieron aprobar la ratificación de la pena de "apercibimiento" que ya se había aprobado antes del fallo de la Jutep. Pero no se llegó a votar porque suponía mantener lo ya resuelto el mes pasado.

En realidad cuando se votó se proclamó diez en 16 porque el diputado Pablo Iturralde se retiró de sala sin votar.

Ese fue el final de la reunión del ejecutivo nacionalista, pero para llegar allí se atravesó un árido camino. En el curso de la sesión hubo posiciones más y menos cuestionadoras de la conducción del Directorio.

Hecho nuevo o no.

En la reunión, al respaldar la posición de mantener el apercibimiento a Bascou los aliancistas Jorge Gandini y Pablo Abdala dijeron que "no había que desautorizar" a la Comisión de Ética, porque eso "no ayuda a fortalecer la institucionalidad".

Sostuvieron que ya se había juzgado la conducta de Bascou en el tratamiento anterior que hizo la Comisión interna. "Ya ha habido señalamientos éticos muy severos. No se trata de absolver o condenar. Él ya fue condenado. Este informe ratifica el informe anterior", enfatizaron, según contaron a El País participantes de la reunión.

En su fallo anterior el Directorio blanco acusó al intendente de que por su "falta de cuidado en el manejo de la cosa pública" ha "perjudicado el buen nombre y las mejores tradiciones" de su colectividad política. Ese argumento fue reiterado ayer por Heber que fue uno de los que llevó la voz cantante en la reunión.

El presidente del cuerpo sostuvo que daba su apoyo para el informe de la Jutep porque marcaba un "hecho nuevo" en la situación de Bascou, como el Decreto del Poder Ejecutivo 30/003 donde se establece que debió informar a la Junta Departamental de Soriano sobre la compra de combustible en sus estaciones. Y que por ello correspondía "elevar la pena" al segundo nivel previsto, que es la suspensión de los derechos partidarios del Partido Nacional. El máximo castigo previsto en los estatutos blancos es la expulsión del dirigente. Heber recordó que varios directores que responden a Lacalle Pou querían suspenderlo ya en noviembre cuando el tema llegó por primera vez al cuerpo.

Los aliancistas defendieron el informe de la Comisión de Ética blanca señalando que el informe de Jutep "dice las mismas cosas" y que "no advierte" que surjan "elementos nuevos" que lleven a la necesidad de subirle la pena a Bascou.

Abdala y Gandini, de todos modos, sostuvieron que Alianza "no defiende" al intendente y que sus críticas a la Jutep "no nos representan", como tampoco las descalificaciones a Lacalle Pou y los órganos partidarios.

Pero luego pidió la palabra el diputado Nicolás Olivera, estrechamente cercano a Larrañaga para cuestionar a Heber y al propio Directorio. Pese a afirmar que lo que hizo Bascou "está mal", Olivera sostuvo que el Directorio "pidió dos veces" la opinión de la Comisión de Ética partidaria y que "dos veces dijo lo mismo". "El Directorio ya votó una condena", dijo.

Sacar ventaja.

Por eso dijo que cuestionaba "la presidencia del Directorio" a cargo de Heber por aplicar "intereses sectoriales" y por "actuar más en función de esos intereses que en pro de la colectividad que tiene que dirigir". Y además señaló que "a nivel interno se quiere sacar ventaja" en perjuicio de Alianza Nacional.

"Parece que actuamos más en una cuestión de linchamiento que como partido político", protestó el aliancista contra la orientación que tomaba la mayoría partidaria.

Olivera recordó luego, fuera de la reunión, que ha hablado con Larrañaga "sobre varios cuestionamientos previos" hacia la conducción del órgano y que a raíz de esta nueva situación de postura "sectorial" de que se acusa a Heber "veremos con Larrañaga cómo se sigue".

Puertas adentro, Heber le respondió a Olivera en calma, sin elevar la voz, diciendo que el propio Bascou "no ayudó al Directorio, como hizo con Alianza declarándose independiente". Y que si bien es valorable que él se haya sometido por propia voluntad a la Comisión de Ética "quizás debió pedir él mismo la suspensión (del partido) hasta que la justicia se pronunciara".

Contó que en estos días habló en Mercedes durante tres horas con los ediles que responden a Bascou y las autoridades de la departamental blanca en lo que fue "una discusión dura", pero que "no nos pusimos de acuerdo" sobre el futuro del intendente.

Tras la reunión, Heber dijo que espera que esta nueva diferencia entre el lacallismo y los aliancistas "no complique" la unidad partidaria, pero aclaró que si "mañana se entiende que esto lesiona" la unidad "quien la provoca no es el Directorio ni los sectores, sino las equivocaciones y errores de Bascou".

blancos

El problema trasciende fronteras partidarias.

Da la impresión de que la situación generada por el intendente de Soriano Agustín Bascou no es patrimonio del Partido Nacional. Desde otras tiendas políticas se salió ayer a cuestionar el fallo.

Por ejemplo, el diputado colorado Fernando Amado (Batllismo Orejano) se expresó en su cuenta de Twitter al respecto, diciendo que "sigue el chas chas en la colita..." y que el senador nacionalista y líder del sector Todos, Luis Lacalle Pou, "notoriamente hizo todo para que el mensaje fuera claro, pero no pudo". Amado añadió que con la resolución tomada por el Directorio respecto a Bascou, "pierde el Partido Nacional", pero "lo peor, pierde la política".

Desde el Frente Amplio tampoco se dejó pasar la oportunidad. El diputado del MPP Daniel Caggiani comentó que "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Una vez es un error, dos es reincidencia. Cada vez peor...". Pero también hubo comentarios críticos desde el Partido Nacional. El edil herrerista de Maldonado Adolfo Varela escribió que "como militante del Partido Nacional siento asco por la resolución del Directorio sobre el caso Bascou. Esos directores que se opusieron a sancionar no representan al partido por el cual le quito horas a mi trabajo y familia, no son merecedores de mi esfuerzo. ¡La gente los juzgará!".

También el doctor en Ciencia Política Luis Costa Bonino dio su opinión sobre la reunión del Directorio blanco en Twitter. "Lo de Bascou solo se comprende cuando se ve que el objetivo político que lo sostiene, no es que su partido gane la elección, sino que su sector gane una banca en el Senado". Asimismo, la diputada blanca Graciela Bianchi anotó: "Los que comparan el caso Bascou con la corrupción en los gobiernos del FA, se equivocan" porque "Luis Lacalle Pou quiere que renuncie".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)