UNA FIESTA QUE ESPERA CAMBIOS

Adiós al relax, llegó Carnaval

En una noche vaporosa, poco grata para desfilar con pelucas y disfraces, Momo no dejó de alegrar la avenida.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Así se vivió el Desfile Inaugural del Carnaval 2017. Foto: Marcelo Bonjour

Alas 20:30 horas comenzó anoche el desfile por 18 de Julio con la marcha de Alegoría Municipio, una agrupación peculiar conformada por el esfuerzo de tres concejos vecinales de Montevideo (el 3, el 15 y el 16).

Esta propuesta alternativa, nada profesional, surgió a partir de la decisión del gobierno del Municipio C de no participar más en la elección de las Reinas de Carnaval desde este año.

Mientras en la Plaza Independencia, a martillazo limpio se intentaba enganchar justamente al carro de las reinas del Carnaval, las Llamadas y las Escuelas de Samba con un camión de una conocida fábrica de helados, el conjunto Alegoría Municipio hizo su debut integrando a patinadoras, la comparsa Chekucha, el Centro cultural Guyunusa, la escuela de samba Los Diamantes, la Banda Marchante Wil Band, la revista Despertares y las murgas La veterana y La Siempre Libre.

El carro de las reinas comenzó después a circular, con un retraso manifiesto, y con menos brillos que los esperables de acuerdo a los anuncios de la Intendencia. Construido especialmente en homenaje a Matos Rodríguez y los 100 años de La Cumparsita, el himno del tango, la inversión de US$ 20.000 apareció opacada detrás del camión gigantesco que la remolcaba por la principal avenida, realidad que solo pudo ocultarse en las imágenes televisivas realizadas desde las alturas.

Alianza centenaria.

El vínculo entre el tango y el Carnaval es más que centenario; en 1916 se promovían por ejemplo "los primeros bailes de máscaras del Teatro Urquiza" con la orquesta de Roberto Firpo y un repertorio de cien tangos.

A esas alturas, mientras los estudiantes robaban músicas de tango y les cambiaban la letra para sus comparsitas, ya había voces que interpretaban que el espíritu de la fiesta no cuajaba en la mezcla del ritmo 2x4, que llevaba a los bailarines a una imponente gravedad.

"Engreídos, serios, mesurados, sin que un músculo vibre en su fisonomía, sin una sonrisa alegre en sus rostros, sin que una palabra salga de sus labios, pasan y repasan delante del espectador, que los contempla, haciendo de una danza que debiera ser alegre y sugestiva, algo digno de los sagrados bailes de los hindúes. ¡Qué enorme diferencia con los bailes populares de Francia, a base de machichas, cancanes y demás bailes alegres! ¡Cuán distante de las juergas andaluzas, a base de sevillanas, cante jondo y guitarra!", escribió un cronista de Los Sucesos en 1915.

Después de los años Cuarenta, dorados, en los Cincuenta otra vez en la prensa montevideana se concluía que el tango no liberaba a los uruguayos como la conga y el swing, pero la verdad es que las orquestas típicas (como las de jazz) se mantenían en cartel en los bailes de clubes de barrio. Alberto Castillo cruzaba dos por tres el Río de la Plata para cantar en el Teatro Artigas, sala también visitada por DArienzo, Gavioli, Etchegoncelay y el jazz de Santiago Luz o Pedrito Ferreira.

Algunas letras de tango de los años veinte, justo es decirlo, apostaron a la bacanal, como "Yo me quiero divertir", de Julio De Caro y Dantre Linyera, cantado por Agustín Magaldi en 1929: "En el loco torbellino de la orgía/ a reír para olvidar./ Yo me quiero divertir/ yo me quiero divertir/con la rubia, con la morena/con careta y antifaz/ yo me quiero divertir/ con Mimí, con Colombina...".

Por los carros de momo.

El colorido de los vestuarios y la variada musicalidad de la fiesta de Momo sigue convocando, por supuesto. Pero la sobrepresencia de pasacalles publicitarios, los "baches" entre las agrupaciones, los paréntesis de silencio, el uso anodino del espacio y la ausencia de gigantes, cabezudos y carros continúa restándole puntos a la celebración del Carnaval más extenso del mundo.

Y si bien no todo tiempo pasado fue mejor, cada tanto da gusto, aunque más no sea que a través de papeles antiguos, encontrarse con épocas en donde llegó a haber 214 carros, 136 de ellos de corte alegórico, como se dio en 1906. O a enterarse también cómo el primer intendente de Montevideo, Daniel Muñoz, estrenó su cargo decidiendo que el gobierno municipal financiara seis carros alegóricos, dos de los cuales se encomendaron al Círculo de Fomento de las Bellas Artes.

El filo crítico, el espíritu y el humor burlón se mantuvieron durante décadas en caricaturas de papel; en 1919, otro ejemplo, la Comisión Municipal otorgó premios especiales a los carros adornados, a los alegóricos, y a los autos y carruajes originales que desfilaran en los corsos.

Aun cuando por 1943 las restricciones impuestas por la Segunda Guerra Mundial empezaron por la nafta, el tema central del desfile fue la locomoción de antaño. Así aparecieron carros tirados por caballos y hasta una carreta con bueyes. Otros tiempos.

Entre espuma y cabriolas.

Cuatro conjuntos que participan en la categoría revistas, cinco de humoristas y otros cinco de parodistas, 19 murgas y 8 comparsas de negros y lubolos llegaron anoche a la Plaza Independencia para iniciar el Carnaval 2017, en un desfile que fue abierto por un carro alegórico construido especialmente en homenaje a los cien años del himno de los tangos: La Cumparsita. No faltaron la espuma, el papel picado ni las cabriolas.

Reinas sin coronas y con sombreritos tangueros.

La polémica en torno al futuro de las Reinas del Carnaval no es nueva. En este 2017, que les cambiaron las coronas por unos sombreritos, vale recordar que surgieron en 1943 sustituyendo en el primer carruaje oficial al Marqués de las Cabriolas. Pero 20 años después, el cronista Julio César Puppo ya escribía sobre ellas: "Cada una de esas chicas es ya una reina por naturaleza, sin necesidad de proclamación. Por esto, quizás, encontramos poco razonable el método seguido para seleccionarlas, pues si tiene su lógica que se elija la más bonita de una zona, sea Buceo o Punta del Este, cabe suponer que, tratándose de una institución, debería escogerse a una especialista en la materia, y que la reina del Mar debería ser la que muestre mayor dominio de las aguas, y la del Carnaval, la que nos divierta más estruendosamente".

El color del samba se expande por 18.

El desfile de Escuelas de Samba, con una producción de los conjuntos cada año más esmerada, se realizará hoy viernes desde las 20.30 horas por la Avenida 18 de Julio, desde Andes hasta Paraguay.

Participarán diez conjuntos, entre ellos Liversamba de Libertad, San José, que abrirá el desfile y será seguido por Urusamba de Sayago, y Marcirio Amaro, que ya presentara su enredo 2017 en noviembre del año pasado en el Club Unión de Belloni e Instrucciones, Manga.

La escuela Asabranca celebrará por su parte 20 años de existencia desde su fundación en mayo de 1997.

En el quinto lugar del desfile, después de Imperadores, Embaixadores da Alegria llegará con su enredo "Walt Disney y su mágico universo". Viramundo, Preto y Branco, Imperatriz y Unidos do Norte cerrarán el desfile.

Por primera vez concursarán de acuerdo a un reglamento específico, articulado entre la Asociación de Escuelas de Samba y la Intendencia de Montevideo. Para integrar el jurado llegaron a Uruguay tres especialistas brasileños: Gerson Brisolara, Luiz Roberto dos Santos Correa y Carlos Roberto Nascimento.

Las localidades populares cuestan $170 y las preferenciales tienen un precio de $ 200.

El primer premio obtendrá $ 100.000, el segundo $ 93.000 y el tercero: $ 81.000. La mención especial a carros alegóricos será de $ 114.000.

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