Argentinos no quieren declarar por siniestro en Laguna del Sauce

Accidente aéreo: traban investigación

La investigación del accidente aéreo ocurrido en Laguna del Sauce en Maldonado es un camino lleno de obstáculos y trabas burocráticas.

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Tragedia aérea en Laguna del Sauce. Foto: Ricardo Figueredo

Uno de los principales escollos que enfrenta la Justicia Penal fernandina y los integrantes de la Comisión Investigadora de Accidentes e Incidentes de Aviación (Ciaia) del Ministerio de Defensa es que personas involucradas en la operación de la aeronave en la Argentina no quieren venir a declarar a Uruguay sobre el caso. Ni tampoco quisieron testificar ante investigadores de la Ciaia que viajaron a Argentina con ese fin.

Ello obligó a la Comisión Investigadora de Accidentes de Aviación a solicitar a la jueza penal de Maldonado, Adriana Morosini que cite a esas personas. Por el momento, la magistrada decidió que enviará un exhorto a la República Argentina para que esos individuos se trasladen a Uruguay a testificar. Entre los citados se encuentra un piloto que dos años atrás probó la aeronave luego de ser reparada por un accidente ocurrido cuando aterrizaba.

El avión Beechcraft se accidentó el 19 de marzo de este año. En el siniestro murieron los dos pilotos y ocho ejecutivos vinculados al sector de turismo y de ferias y congresos. Sin embargo, los peritos de la Comisión Investigadora del Ministerio de Defensa recién pudieron viajar a Buenos Aires 90 días después de la caída del avión en la Laguna del Sauce.

El motivo de la demora se debió a cuestiones burocráticas generadas por el Estado uruguayo. El cambio de presidente de la República provocó que se cortaran las misiones oficiales a otros países. Ello perjudica la investigación, según fuentes del caso.

Cuando los investigadores uruguayos lograron viajar a Buenos Aires, no pudieron entrevistar a todos los involucrados. Algunos se negaron a testificar sobre el avión accidentado. Otros señalaron que, como había pasado el tiempo, habían olvidado detalles.

"Los investigadores deben ir otra vez a Buenos Aires a tomar declaraciones. Hubo datos que ya se perdieron", dijo una fuente del Ministerio de Defensa a El País.

Los integrantes de la Comisión Investigadora deberán esperar otros 60 días para que se les otorgue el permiso oficial que les permitirá viajar por segunda vez a Argentina.

Clave.

El Beechcraft decoló del aeropuerto de San Fernando "excedido del peso máximo autorizado para el despegue", dijeron las fuentes.

En Laguna del Sauce, el avión no cargó combustible antes de decolar.

La investigación, todavía en curso, ya comprobó que la aeronave no podía realizar vuelos comerciales porque no reunía las condiciones requeridas por ese tipo de reglamentación. De acuerdo a reglamentaciones aéreas argentinas, para poder efectuar vuelos comerciales, el avión debe cumplir con determinadas normas —equipamientos, inspecciones e instrucción de la tripulación, entre otras—.

Según las fuentes, uno de los pilotos no volaba ese modelo de aeronave turbohélice desde hace muchos años y antes de viajar desde San Fernando, Argentina, a Punta del Este, solo había hecho un vuelo muy corto en dicho avión. En ese vuelo fue calificado por ese piloto que no quiere ser entrevistado por la comisión investigadora.

El piloto acostumbraba a volar jets, que tienen más potencia y de mayor altura.

Sobrepeso.

Los peritajes del accidente de aviación registrado a las 20:38 horas del pasado 19 de marzo en Laguna del Sauce apuntan a una posible falla humana y operacional como causa del siniestro. Las pericias realizadas hasta el momento señalan que la aeronave intentó despegar con un peso por encima de los límites fijados por el fabricante.

La aeronave accidentada estaba configurada y autorizada para volar con dos tripulantes y seis pasajeros.

En Argentina le sacaron dos asientos y le pusieron otro tipo de asientos para que pudieran viajar ocho pasajeros, dijeron fuentes del caso.

La carrera de despegue duró unos diez segundos desde que comenzó en la cabecera sur de la pista 01-19 del aeropuerto internacional "Punta del Este" hasta que impactó en la margen norte de Laguna del Sauce.

La aeronave alcanzó a volar a unos cien metros de altura. El avión volaba muy bajo. A los pocos segundos se escuchó una explosión.

El piloto nunca alertó a la torre de control sobre una emergencia en el vuelo.

SABER MÁS

CLAVES DEL ACCIDENTE.

Peritajes acelulares.

Los peritajes alcanzaron también a los teléfonos celulares de los dos pilotos de la aeronave. Los pilotos no durmieron las horas mínimas que un profesional debe cumplir antes de un vuelo, según fuentes del caso. Los celulares muestran un tráfico de llamadas en horas de la madrugada previa al accidente. En la pista de Laguna del Sauce debieron enfrentar condiciones de despegue distintas a las que tuvieron en San Fernando, Argentina.

Pilotos en regla.


La máxima autoridad aeronáutica en la materia en el mundo, la JIAAC, remitió a las autoridades uruguayas la documentación de los dos pilotos. Ambos contaban con Certificado médico Clase I y Licencias en regla. La aeronave, matricula LJ-454, es propiedad de Droguería Meta S.A., DIHEMO S.A. e Inversiones Locales S.A. Los dos pilotos tenían una vasta experiencia.

Descartan una falla.


El martes 7 de abril de este año llegó a Laguna del Sauce una comisión de investigadores del National Transportation Safety Board (NTSB), la Federal Aviation Administration (FAA) y un técnico de la firma Hawker Beechcraft, fabricante de la aeronave. Todos ellos residen en Estados Unidos. Los investigadores estadounidenses descartaron cualquier falla mécanica como causa del accidente aéreo.

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