Escuelas que alimentan a 25.000 niños, dieron de comer a 1.000 en el paro

Solo el 22% acató la huelga en liceos, según Secundaria

El acatamiento a la huelga de los profesores montevideanos fue de un 22% (o sea que el 78% sí concurrió a trabajar), según sostuvo a El País la directora general de Secundaria, Celsa Puente.

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Alumnos que ocuparon ayer denunciaron que estudiantes que pretendían tener clases los agredieron.

En el resto del territorio, la adhesión "fue fluctuante" y "varió según los días y los lugares". En Canelones "fue un número similar al de Montevideo", pero en "departamentos como Florida y Colonia casi no hubo paros", añadió la jerarca.

En lo que respecta al paro de maestros, el acatamiento rondó entre el 63% y el 67% en Montevideo, el 50% en Canelones y fue "mucho menos" en el resto del país, señaló a este medio la directora general de Primaria, Irupé Buzzetti.

La jerarca sostuvo que durante el paro se "hicieron los mayores esfuerzos" para dar de comer a los niños que asisten a las escuelas de tiempo completo. Sin embargo, mientras comúnmente en Montevideo se les garantiza la alimentación a 25.000 menores, durante las jornadas de paro se pudo llegar solo a entre 500 y 1.000.

Hoy vuelve a haber clases en todo el país en Primaria, Secundaria y UTU, salvo en liceos como el Miranda y el Zorrilla, que estarán ocupados por los estudiantes (ver aparte).

Divisiones.

"Los que dejan en orfandad a los alumnos son los carneros que se quedan tomando mate en la sala de profesores", dijo una docente en la asamblea de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES-Montevideo), que se llevó a cabo el pasado miércoles y que terminó con el levantamiento de la huelga. La frase es prueba de las heridas que generó el conflicto entre los mismos docentes, los que decidieron parar por 17 días consecutivos, y los que en cambio optaron por ir a trabajar. Según los datos brindados por Puente, estos últimos fueron muchos más, lo que vuelve a poner en tela de juicio la representatividad que tienen los gremios.

En las redes sociales de varios liceos, se pudieron leer durante los últimos días consultas de los alumnos sobre si los docentes iban a concurrir o no a clases. En la página de Facebook del liceo N° 58 "Mario Benedetti", del barrio suburbano de Bella Italia, una alumna escribió días atrás: "¡Cuidado, hay profesores que vannn!".

En una ronda realizada por El País ayer por instituciones educativas en el día de la vuelta a clases tras la huelga, directores y docentes de varios centros dijeron que el acatamiento a la huelga fue mayor del que contabilizó Secundaria, y hablaron de un 50%. Por otra parte, el cronista que hizo la recorrida no vio a ningún docente con la cinta negra que el sindicato pidió utilizar a los profesores para identificarse como trabajadores en conflicto.

A los 17 días de la huelga, deben sumarse otros por paros parciales y generales, que llevan a casi 25 los días de clase perdidos en los liceos de la capital. En las escuelas, en tanto, a los 10 días de huelga se les deben sumar anteriores paros —algunos por maestras o directoras golpeadas por padres—, lo que hace un total de 15.

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) está decidido a que se recuperen los días de clase perdidos, y dejó en manos de los distintos subsistemas la generación de planes para lograrlo. Según Buzzetti, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) no aprobó aún los dos días de asueto que, sumado al Día de Maestro, suman los tres días de las vacaciones de septiembre. Por otra parte, señaló que aunque el plan era finalizar las clases el 14 de diciembre, la culminación de los cursos podría extenderse hasta el 22. Secundaria, en tanto, maneja la posibilidad de aumentar la carga horaria.

Deserción liceal.

Levantada la huelga en Secundaria, los profesores y directores de los centros educativos advertían ayer por la deserción estudiantil que puede producirse debido a la cantidad de días que estuvieron sin clases.

En recorrida por varios liceos de la capital, El País pudo constatar el normal funcionamiento en los centros y ver cómo los jóvenes (principalmente de Ciclo Básico) se mostraban contentos y efusivos por haber vuelto a la cotidianidad de las clases.

"Estaba de menos estar en casa o andar al pedo todo el día, prefiero estar acá, aparte puedo ver a mis compañeros, eso está bueno", comentó un adolescente del liceo N° 22, del barrio La Teja.

En este centro, su directora, Sandra Mata, contó: "En general se estuvo trabajando bien durante el día, los chiquilines vinieron bien y no hubo problema". En tanto, una adscripta hizo un llamado de atención por el posible abandono de los estudiantes en consecuencia de la cantidad de días que estuvo paralizada la educación: "Siempre pasa que algunos dejan, se ve mucho luego de las vacaciones de julio, los que vienen más o menos con las notas suelen dejar, vamos a hacer un relevamiento durante esta semana y veremos cuál es la situación".

En el Cerro, concretamente en el liceo N° 61 que alberga a 1.300 alumnos y que está dividido en tres turnos, hubo una advertencia similar por parte de su directora, Liliana Giacummo. Esta dijo a El País que "es verdad que se hace difícil, luego de tantos días sin clases y a esta altura del año, acomodar las cosas". Y añadió: "Algunos alumnos con problemas en determinadas materias ya optan por dejar, por eso mismo ahora haremos un trabajo en conjunto con los docentes para determinar en esta semana quiénes son los jóvenes que dejaron; es una pena".

"¿Viniste para desmitificar?", preguntó una docente al periodista durante la recorrida y prosiguió. "Nosotros ya extrañábamos venir a dar clases, el que crea que esto es por el sueldo solamente está equivocado, tenemos vocación", aseguró.

Luego, en otro liceo del Cerro (el 72) se terminó de confirmar lo que anteriormente venían advirtiendo las autoridades de los diferentes centros. Su directora, Hebe Álvarez, señaló que si bien "es un proceso, seguramente después de haber parado tantos días, algunos alumnos dejen" de estudiar.

En la otra punta de Montevideo, en el barrio Maroñas, en el liceo N° 13 —el centro que en los últimos años ha mostrado los peores índices de repetición— no se despegaron de la misma línea que la de sus colegas. El director Claudio Franco, además de alertar sobre los problemas de inseguridad que hay en torno al liceo, señaló su temor por el posible abandono de varios alumnos después de "estas vacaciones".

El dirigente sindical de ADES, Emiliano Mandacen, que es docente y adscripto en el liceo 13, en tanto, sostuvo que "el retorno a clases fue bueno", en cuanto a la concurrencia de los estudiantes, y que esto se debió a que se "informó bastante a los padres".

Enfrentamiento entre alumnos.

En el día de ayer se sucedió un enfrentamiento entre alumnos que se disponían a ocupar el liceo Miranda, con otros que tras 17 días de huelga querían volver a clase.

"Desde el gremio estudiantil repudiamos totalmente los ataques recibidos en el día de hoy, por parte de un grupo de estudiantes que en una actitud violenta y patoteril vinieron a impedir la ocupación a realizar hoy, empujando y golpeando compañeros cuando intentábamos entrar al instituto para realizar el papeleo de la ocupación junto al director y la escribana", escribieron luego en su página de Facebook los que tomaron la institución. También denunciaron que un estudiante que quería tener clases, "tenía un corte, más precisamente una navaja".

Hoy se mantendrán ocupados los liceos capitalinos Miranda y Zorrilla.

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