SE APAGA LA PASIÓN DE LOS URUGUAYOS

Abrupta caída en la alta rotatividad

En tres meses perdieron entre 15% y 30% de clientes; leve repunte con el Día de la Madre.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Las habitaciones son blancos de hurto y destrozos por sus clientes. Foto: M. Bonjour

En los meses de marzo y abril de este año los hoteles de alta rotatividad sufrieron un "bajón" en el movimiento de entre 15% y 20% en comparación con la facturación del año anterior, de acuerdo a información que confirmaron a El País distintos empresarios y proveedores del sector.

La caída responde a una "incipiente" reducción en el movimiento económico general, según coincidieron los empresarios y vendedores consultados.

Sin embargo, algunos moteles recibieron un incremento en la actividad durante el mes de mayo debido al Día de la Madre, según confirmó a El País el encargado de Posada del Mar, Marcelo Echeverría. "Esto es nuevo, hace dos años nos sorprendió y al año siguiente lo confirmamos, es un pico de días altos, es una realidad", dijo.

Se trata de un fenómeno que se viene produciendo desde hace tres años de manera consecutiva. Esta empresa definió que su plan de marketing hacia las mujeres. Entiende que son ellas las que resuelven la acción de compra. "Nos ha dado un gran resultado, son los clientes que tenemos en medio de un gran cambio cultural", explicó.

En los estudios de mercado que ordenó la empresa el 80% de las mujeres que son madres consultadas sobre si les gustaría que las sorprendieran con una noche en un hotel de alta rotatividad respondió de manera afirmativa.

"Esto ya dejó de ser una actividad oculta, ahora se toma como una opción para salir de la rutina y controlar el estrés", dijo Echeverría.

Más allá del "pico" de mayo, el sector está pasando por un mal momento. "Este es un rubro muy sensible al bolsillo de la gente, hay una expectativa a la baja", dijo Echeverría.

En este contexto, algunos empresarios han pedido sugerencias a psicólogos y sexólogos con el objetivo de hacer más atractivo sus servicios. Otros apuestan fuerte a mejorar las promociones y los servicios que vienen ofreciendo.

En Montevideo, hasta el límite con Canelones, hay 22 hoteles de ese tipo registrados por la Intendencia.

Dificultades.

La recesión del sector está amenazando con afectar muchos puestos de trabajo directos e indirectos. No obstante, el panorama es difícil.

"Todavía no hemos tenido que mandar gente al seguro de desempleo pero estamos muy cerca, por eso le estamos buscando la vuelta", dijo un empresario que pidió no ser identificado. La mayor parte de los hoteles de alta rotatividad incrementó el valor de sus tarifas en el mes de abril y mayo. La mayoría aumento fue por debajo de la inflación que fue de 11% en el mes de mayo.

"Hay un bajón general que no es solo en la hotelería, para nosotros no es una caída de este mes, sino que hace un tiempo que se viene dando", mencionó Daniel Lorenzo de Marivent. "Ha cambiado todo, las personas que viene seguido son cada vez menos. Además, la gente joven no está adaptada y tampoco tiene la necesidad", dijo. Lorenzo subrayó que parte del público que perdió se volcó a los hoteles convencionales.

Rodrigo Barros está a cargo de Los Paraísos y tiene una empresa de distribución de amerities, objetos los hoteles entregan a sus clientes. "Hace tres meses que se viene produciendo una caída cercana al 30% en el sector. Creo que responde a la situación económica del país y que hay muchos hoteles haciendo competencia en diferentes condiciones, trabajan por hora pero pagan menos impuestos, algo que no se puede frenar", dijo el empresario.

El motel es caro por impuestos.

La diferencia de tarifas entre un hotel convencional y un motel u hotel de alta rotatividad radica en su modo de funcionamiento y en los aspectos tributarios. La hotelería tradicional paga 14% de IVA y los moteles el 22%.

Además, los costos operativos generados por el movimiento de ambos rubros implican erogaciones diferentes, explicó un empresario consultado.

COMPORTAMIENTO SALVAJE.

Un elevado costo por las roturas.

Una empresaria con muchos años en el negocio de la alta rotatividad aseguró a El País que el sector tuvo su "momento de gloria" a lo largo de las décadas de 1980 y 1990. Después comenzó una caída que vino acompañada con un cambio en el comportamiento de los clientes, algo que afectó severamente los números.

En los moteles la responsabilidad de los clientes sobre los muebles u otros objetos de la decoración se ve reducida por la discreción con que se desarrolla el negocio. Tal vez por eso, algunas personas parecen sacar la "bestia" cuando están en esos lugares y destrozan todo, según narró la mujer.

"Por lo menos un 10% de los clientes roban o rompen cosas en las habitaciones", indicó. Al respecto, la empresaria dijo que es "común" que se lleven "cualquier cosa".

"Hace unos días llamó a la recepción una chica para quejarse porque el jacuzzi se había desbordado. Le dijimos que se había olvidado de cerrar la canilla y nos respondió que ella venía hacer el amor y que no tenía que estar preocupándose por el jacuzzi. Terminó diciendo que no iba a pagar por la habitación", narró la empresaria.

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