Raúl Mernies
La Asociación de Maestros del Uruguay (Ademu) realizó un relevamiento del estado edilicio de las escuelas, del que se desprende que en Montevideo hay, al menos, 36 locales en estado grave, incluso con peligro de derrumbe.
En la escuela Checoslovaquia, en Villa del Cerro, no hubo clases durante toda la semana pasada. Mañana los alumnos volverán, pero en el recreo deberán esquivar andamios.
Primaria cerró ese centro educativo tras las denuncias de los padres ante aparentes "caídas de revoque", situación que provocó la decisión de no permitir el ingreso de los niños "hasta que no arreglen la escuela", contó Gabriela, madre de tres alumnos.
Luego de que algunos arquitectos corroboraron que el edificio -que en este 2010 cumplió 151 años-, estaba en muy malas condiciones, comenzó el trabajo y mañana se habilitarán ocho salones.
Los dos turnos que funcionan en el edificio, de 21 grupos cada uno, completan los 1.000 alumnos y desde mañana habrá clases de hasta 60 niños por salón. Otros grupos tendrán clases en locales del barrio que consiguieron los padres.
Hace algunos meses Ademu envió formularios a los directores de todas las escuelas del país para que respondieran algunas preguntas sobre el estado de los edificios.
Con las respuestas que llegaron, más las recorridas que realizaron los propios maestros, se elaboraron informes divididos por departamento. El País pudo acceder a un resumen del informe de Montevideo, que revela "estado deficitario" en 36 centros de estudio.
"La situación es mucho peor de lo que la gente cree porque a las autoridades no les sirve que se diga, pero todas estas escuelas tendrían que ser cerradas para repararse, sin embargo siguen funcionado", dijo Carla Farías, de Ademu.
Entre las situaciones más graves resaltó lo que sucede en la escuela 324 de Maracaná.
"Como era una escuela provisoria, las paredes son de chapa de durabor. El tema es que ya pasaron 14 años y la escuela nunca dejó de ser provisoria".
Farías contó que allí las paredes están "comidas por las ratas", pese a lo cual nunca dejó de funcionar.
En la muestra de escuelas con problemas de infraestructura queda claro que las realidades son de lo más variadas y "mucho más graves de lo que se lee en las palabras", dice el informe de Ademu. "A estos problemas se suman otros como la falta de auxiliares de limpieza, lo reducido de los espacios y hasta grupos funcionando en los comedores", relata.
En una escuela de la zona de Arroyo Pantanoso hay problemas serios de humedad en varios salones, baños con instalaciones eléctricas por las que corre el agua cuando llueve. En el comedor de esa escuela la instalación de agua es precaria y está en mal estado.
Otro de los ejemplos del citado relevamiento describe la situación en una escuela de Piedras Blancas, en la que algunos techos se gotean cuando llueve, "los pisos se levantan y explotan, quedando huecos en los salones".
En esa misma escuela los niños todavía escriben sobre bancos varelianos que tienen más de 100 años.
Uno de los ejemplos que describe mayor gravedad es el de la escuela de Manga, en la que hay un salón con el techo roto y cuando llueve gotea, y el patio del recreo se inunda permanentemente por el desagote de un pozo negro que se llena con las lluvias.
Allí también hay problemas eléctricos en la dirección, en la secretaría y en otros tres salones que poseen poca iluminación natural. Los baños están en mal estado, faltan puertas y se inundan por problemas estructurales en la obra.
En otras dos escuelas de Manga también hay pozos negros desbordados. Las empresas barométricas habitualmente demoran cinco días en ir a vaciarlos. Hay una en la que funcionan seis grupos en tres salones, compartiendo, incluso, el mobiliario.
En Maroñas las ventanas no cierran y les faltan los vidrios.
En el documento de Ademu elevado al Consejo de Primaria también se incluyeron algunos datos que trascienden los problemas edilicios, como que en la mayoría de las escuelas de la capital hay "serios problemas para cubrir los cargos de maestros, el personal no docente es deficitario y en muchos casos, cuando hay más de dos o tres auxiliares de servicio, alguno está con tareas disminuidas o de licencia".
Problemas van por barrios
Cerro. Edificio muy viejo con caída de revoques.
Maroñas. Edificio antiguo con ventanas que no cierran y carecen de vidrios. Tienen serios problemas con las instalaciones eléctricas.
Prado. Problemas de azotea y patio de baños.
Villa Muñoz. Problemas de desagües e instalación eléctrica.
Pantanoso. Humedad en varios salones. Baños con humedades importantes y con instalación eléctrica por la que corre el agua cuando llueve.
Maroñas. Mobiliario deficiente. Problemas de desagües, baños y aberturas.
Piedras Blancas. Algunos techos se gotean cuando llueve. Los pisos se levantan y explotan.
Bella Italia. Mobiliario deficitario, problemas de desagües, baños y pintura.
P. de la Arena. Pisos, baños y desagües rotos.
Melilla. Edificio anexo con riesgo de derrumbe.
Rincón del Cerro. Problemas en el techo y filtraciones. Se aflojaron las bovedillas.
Paso Molino. Se cae el revoque de los techos.
Prado. Es de discapacitados intelectuales. Problemas edilicios en general.
Manga. Techo roto. Cuando llueve gotea en el salón. Patio del recreo se inunda por desagote de pozo negro.
Casabó. Filtra agua de lluvia, patio extremadamente reducido.
Pueblo Ituzaingó. Agua que corre por los tableros de electricidad. Falta importante de vidrios. Techos sin revoques porque se van cayendo. Cuando llueve se inunda. Cañerías tapadas por las obras de construcción del liceo que queda al fondo.