Salud

No Pausa: El síndrome de la tensión premenstrual constante

El equipo de No Pausa nos hablan sobre la sensación de irritabilidad mezclada con sentimientos de soledad y alteraciones bruscas del humor

Foto: No Pausa
Foto: No Pausa

Del enojo a la tristeza y de la ansiedad al estrés en cuestiones de segundos. Es el famoso “ni yo me soporto” y nosotras en No Pausa lo apodamos el síndrome de la tensión premenstrual constante. Una sensación de irritabilidad mezclada con sentimientos de soledad y alteraciones bruscas del humor que afecta la vida cotidiana de la mayoría de nosotras durante la menopausia.

Y ¿por qué síndrome de tensión premenstrual? Porque, tal como sucede cuando nuestro período está por llegar, las alteraciones hormonales provocan cambios que, más allá de lo físico, también influyen a nivel psíquico. Y, si bien no podemos decir que la menopausia causa depresión o mal humor (eso de que estamos insoportables por estar menopáusica es una generalidad que poco tiene que ver con la realidad), sí es verdad que todas estas alteraciones hormonales acentúan ciertas condiciones prexistentes. Es decir, si tenemos tendencia a sufrir estados depresivos, estar irritables, melancólicas, etc., todo esto puede intensificarse con la llegada de la menopausia (y principalmente en sus etapas previas).

Pará pará, ¿cómo es esto? Claro, de alguna manera los cambios psíquicos están vinculados con las “debilidades” que cada una ya tiene cruzado además por las circunstancias. Por ejemplo, si no dormimos bien a la noche por los sofocos nocturnos al otro día vamos a estar cansadas y seguramente más irritables. Ahora bien, si además estamos atravesando algún problema con nuestra pareja, si en el trabajo estamos sobrepasadas, nos peleamos con una hermana etc. etc. etc. todo puede intensificar esos sentimientos. Esto es bastante frecuente y claro si el “síndrome del nido vacío” se cruza con la menopausia.

Por otra parte y si hablamos de angustia, no podemos dejar de menciona la carga emocional que de por sí tiene esta etapa. De forma completamente errónea e estereotipada la menopausia sigue estando asociada al envejecimiento y la finitud. En ese sentido, es común que aparezcan sentimientos negativos que pueden fluctuar de la irritabilidad a la melancolía, o a la depresión.

Cada cuerpo es un cuerpo, ¡cada psiquis es una psiquis!

Como siempre decimos en No Pausa, cada cuerpo es un cuerpo y las formas en que la menopausia impacta en él varían en función de la persona. Algunas no notarán estos cambios, para otras serán sumamente fáciles de llevar y para otras se convertirán en un obstáculo en la vida diaria.

¿Qué hacemos si esto está afectando nuestra calidad de vida y la relación con quienes nos rodean?

En estos casos lo mejor es, por un lado, buscar ayuda de un especialista y decidir cuál es el tratamiento adecuado, pero también, y como dice Miriam siempre, es clave “ver en perspectiva”. Es decir, ser conscientes de que los cambios hormonales que está atravesando nuestro cuerpo impactan directamente en la forma en que vemos las cosas y generalmente, ponen un lente bastante oscuro para ver la situaciones.

conocé a nuestras columnistas
Miriam de Paoli y Milagros Kirpach de No Pausa
Equipo No Pausa
No Pausa, es un emprendimiento web surgió luego de que la periodista Miriam De Paoli se encontrara con los primeros síntomas de la menopausia. Ante la falta de información y sus dudas decidió llenar el vacío formando un equipo, creando un sitio y comunidad que sirviera para hablar de un tema que aún es tabú

Podés sumarte a la comunidad de No Pausa a través de sus redes sociales y su sitio web.

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