Salud

Diez señales del cuerpo que exigen consulta médica

Algunos síntomas pueden indicar que algo grave está pasando en el organismo. Es clave nunca automedicarse y buscar ayuda de profesionales

Dolor pélvico. Foto: Pexels
Foto: Pexels

Independientemente de la situación que cualquier persona esté atravesando o de que perciba como buena su condición de salud, existen una serie de signos y síntomas que no se pueden dejar pasar, en razón de que siempre indican que algo está o ocurriendo.

Ángel Alberto Castro, gastroenterólogo de la Universidad Nacional, dice que cambios mínimos en los hábitos alimentarios o intestinales son señales que requieren investigarse, porque pueden indicar alteraciones que van desde leves hasta graves.

En el mismo sentido, la hematóloga Lucía del Pilar Cortés asegura que los moretones súbitos y sin causa aparente pueden alertar sobre un daño en los vasos sanguíneos o en las características intrínsecas de la sangre que deben examinarse.

De ahí que, de la mano de la Clínica Mayo y otros clínicos, se han seleccionado los diez síntomas que ameritan valoración por el médico, sin ningún tipo de excusas. Estos son:

1. Pérdida injustificada de peso
Germán Maldonado,
médico de la Universidad Nacional, dice que adelgazar sin intención es un serio indicativo de alteraciones orgánicas o funcionales. Por ejemplo, si hay una rebaja de más del 5% del peso corporal en menos de un año, debe necesariamente consultarse. Esto debido a que podría ser una señal de problemas tumorales, endocrinológicos (compromiso de la glándula tiroides, o diabetes), enfermedades emocionales como depresión, o trastornos alimentarios, compromisos hepáticos, daños del hígado, anemias o afectaciones intestinales, entre otros. De ahí que toda baja de peso injustificada debe ser estudiada en profundidad, remata Maldonado.

2. Dificultad para respirar
La sensación de falta de aire, además de indicar problemas respiratorios, puede ser indicativo de otras alteraciones, dice Pedro Cifuentes, médico experto en atención ambulatoria.

De acuerdo con Cifuentes, hay que revisar si esta sensación es de larga duración o de presentación aguda para descartar la presencia de problemas obstructivos en los pulmones, bronquitis, neumonías, asma o la existencia de tumores e, incluso, problemas cardiacos.

En el mismo sentido, hay que revisar su relación con la obesidad, el ejercicio mal realizado y el déficit de tipo psiquiátrico. De ahí que siempre haya que evaluar esto con la mayor prontitud.

3. Cambios en la rutina intestinal
Aunque no existen patrones exactos para definir la normalidad de los hábitos intestinales, Ángel Alberto Castro, gastroenterólogo de la Universidad Nacional, dice que cada persona tiene unos rangos en los cuales sus condiciones se consideran aceptables. Salirse del patrón, de manera súbita o progresiva, puede ser una mala señal.

Por ejemplo, el estreñimiento crónico, las diarreas persistentes, la presencia de sangre, deposiciones negras o la urgencia repentina para la evacuación deben ser motivo de consulta, agrega. También, el dolor abdominal tipo cólico o el cambio brusco en la consistencia de las heces son elementos que no se pueden dejar pasar. Todos ellos requieren exámenes para descartar cualquier compromiso en las estructuras intestinales como tumores, obstrucciones, inflamación, invasiones bacterianas, parasitarias o virales.

4. Fiebre persistente
La temperatura corporal es de los signos vitales más estables y aunque según la Clínica Mayo la fiebre no necesariamente es un motivo de alarma porque cumple un papel importante a la hora de combatir infecciones o de cualificar las respuestas de las defensas del cuerpo, cuando el aumento de la temperatura se prolonga en el tiempo debe ser estudiada con rigor para identificar su causa.

De hecho, dice la Clínica Mayo, esto puede indicar una infección oculta; también la señal de procesos malignos o el efecto de algunos medicamentos, entre otras razones, por lo que si después de medirla con un termómetro supera los 38 grados durante más de 3 días, hay que consultar.

5. Sentir llenura después de comer poco
La saciedad rápida, según los expertos de la Clínica Mayo, requiere valoración médica de manera prioritaria. Según Castro, con mayor rigor si esta sensación de llenura se acompaña de náuseas, vómito, distensión abdominal o pérdida de peso, lo mismo que si hay dolor.

Estas señales no se pueden dejar avanzar en el tiempo porque pueden indicar compromisos como reflujo gastroesofágico, úlceras, tumores o tener causas externas al sistema digestivo, que también requieren investigarse. Aquí es importante no automedicarse y solicitar valoración por un médico de manera rápida.

6. Dolor de cabeza intenso
Aunque el dolor de cabeza es el más común en todas las edades y el motivo de consulta más frecuente, si este se prolonga por más de tres días, de acuerdo con el médico Maldonado, requiere valoración y mucho más si este se intensifica y se acompaña de cualquier otro síntoma.

Aquí lo recomendable es no automedicarse y estar pendientes de cualquier cambio que se presente en la evolución del síntoma. “Independientemente de la edad, este es un tipo de dolor que no puede manejarse de manera empírica”, remata.

7. Destellos de luz
Según la Clínica Mayo, a veces ver puntos brillantes o destellos de luz puede ser indicativo de algún problema neurológico, como migrañas; pero en otros casos, sus apariciones repentinas pueden orientar hacia alteraciones oculares como desprendimientos de retina u otros compromisos estructurales o funcionales en el órgano de la visión. De ahí que la atención médica inmediata sea necesaria para evitar daños mayores.

8. Sangrados o moretones
Lucía del Pilar Cortés
, médica hematóloga de la Universidad de São Paulo, dice que la presencia sin causa aparente de moretones en cualquier parte del cuerpo o de sangrados persistentes en las encías, la deposición o la orina deben investigarse con rapidez.

Esto debido a que puede ser señal de problemas en los componentes que favorecen la coagulación de la sangre, como las plaquetas o los factores de coagulación, o por compromiso directo o indirecto de los vasos sanguíneos o de las estructuras en las que se encuentra.

También hay que revisar si los sangrados son efecto de sustancias o medicamentos que se están consumiendo o la presencia de daños secundarios a compromisos tumorales intrínsecos o extrínsecos de la sangre. Por todo lo anterior es importante consultar.

9. Dolor abdominal
El dolor en cualquier parte del abdomen que no cede siempre debe ser valorado por un médico, dice Luis Alberto Parra Obando, cirujano general de la Universidad Nacional.

Este dolor, añade, puede ser localizado o generalizado y siempre indica que algo está pasando en las estructuras internas o referidas a estas áreas, que pueden ir desde inflamaciones primarias o secundarias hasta afecciones que pueden poner el riesgo la vida, como las apendicitis, las perforaciones viscerales o los tumores.

En tal sentido, siempre se recomienda evitar la automedicación y acudir a una valoración médica, y con más urgencia si este se acompaña de deterioro del estado general, fiebre, inapetencia, cambios en los hábitos intestinales, sangrados o distensión, entre otros.

10. Confusión o cambios de personalidad
La Clínica Mayo recomienda que se debe acudir a la consulta si de repente se presentan deficiencias en la capacidad para razonar, dificultad para concentrarse o mantener un foco de atención o hay cambios en el comportamiento.

Lo anterior en razón de que estas señales pueden tener muchas causas, desde alteraciones estructurales en el cerebro o compromisos funcionales en el campo psiquiátrico, lo mismo que respuestas secundarias a infecciones, desequilibrios hidroelectrolíticos, metabólicos, nutricionales o por efectos de algunos medicamentos.

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